Misticismo Rojo III (Martirio, un acto de valor propio de la naturaleza humana)
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ParsToday-Amigos y compañeros en esta entrega de la serie titulada “Misticismo Rojo” vamos a estudiar el valor del martirio desde la perspectiva del Islam, para demostrarles que según esta religión, el "martirio" es un acto bueno ante Dios Todopoderoso y calificado como innato e interno.
(last modified 2020-08-31T07:32:19+00:00 )
Ago 26, 2020 06:33 UTC

ParsToday-Amigos y compañeros en esta entrega de la serie titulada “Misticismo Rojo” vamos a estudiar el valor del martirio desde la perspectiva del Islam, para demostrarles que según esta religión, el "martirio" es un acto bueno ante Dios Todopoderoso y calificado como innato e interno.

Una de las cuestiones planteadas sobre el martirio es si el martirio es un acto de valor desde el punto de vista de la religión y si es deseable ante Dios o no. En otras palabras, ¿Es el martirio una de las acciones que acercan al hombre en su camino hacia la perfección humana o al contrario, se considera la aniquilación y posee el mismo lugar que el asesinato?
 
Para responder a esta pregunta, primero, consultamos al Corán y estudiamos algunas aleyas de este libro sagrado al respecto.
 
La aleya 157 de la sura La familia de Imran (Ali Emran) dice esta verdad que el martirio en el camino de Dios acerca al mártir a Dios y hacia la máxima perfección del hombre, el objetivo por el cual ha sido creado.  Dios dice en esta aleya: " Y si sois muertos por Alá o morís de muerte natural, el perdón y misericordia de Alá son mejores que lo que ellos amasan".
 
Esta sagrada aleya considera el martirio como la causa de recibir la misericordia y el perdón divinos. Una misericordia que Dios ha hecho obligatoria para el hombre si Le obedece. El martirio también es la culminación de probar la obediencia a Dios, una obediencia que se hace con el sacrificio de la vida.
 
También, la aleya 74 de la sura Las mujeres (An nísa) establece que el martirio es un acto que merece una gran recompensa. El sagrado Corán habla muy poco de un acto con tal valor y esta recompensa única muestra el valor del martirio. En esta aleya Dios dice: "¡Que quienes cambian la vida de acá por la otra combatan por Alá! A quien. combatiendo por Alá, sea muerto o salga victorioso, le daremos una magnífica recompensa".
 
Según esta aleya, el mandato de la Yihad (luchar) en el camino de Dios conduce a dos objetivos, uno de los cuales es morir en el camino de Dios y el otro es vencer al enemigo de Dios, y en ambos casos será una gran recompensa para un Muyahed (combatiente) su muerte en el camino de Dios. Esta aleya también destaca que morir en el camino de Dios es más privilegiado que vencer al enemigo, porque la recompensa de morir es más estable y duradera. El combatiente victorioso, aunque tiene una gran recompensa, este premio puede eliminarse al cometer un pecado, pero ser asesinado en el camino de Dios, ya que conduce a la vida eterna de más allá, la recompensa en más estable e inmortal.
 
Las aleyas 4, 5 y 6 de sura Mahoma (Mohamad) (La paz sea con él y sus descendientes) hablan de aquellos que son asesinados en el camino de Dios y les prometen perfección de sus acciones y entrar al Paraíso. En estos versículos, Dios dice: “…… No dejará que se pierdan las obras de los que hayan caído por Alá. Él les dirigirá, mejorará su condición y les introducirá en el Jardín, que Él les habrá dado ya a conocer”.  Al añadir está a la aleya 169 de La familia de Imran (Ali Emran) “Y no penséis que quienes han caído por Alá hayan muerto. ¡Al contrario! Están vivos y sustentados junto a su Señor” entendemos que el término “Mejorar su condición” de los que mueren en camino de Dios, significa revivirlos para tener una vida buena y pura y con todas las calificaciones necesarias para estar junto al Señor, una vida que se logra quitando las cortinas que dan al mundo del más allá. El martirio es el mejor tipo de conexión con el Amado y no es nada más que una vida real y eterna acompañada de las bendiciones divinas, la más alta de las cuales es la satisfacción del Amado. Los hombres fieles y cercanos a Dios ansiosamente esperan el martirio.
 
En general, se puede decir que las aleyas mencionadas en el sagrado Corán que describen el martirio y las características de un mártir contienen temas como entrar en las filas de los perdonados y bendecidos ante Dios, proteger sus buenas obras de la destrucción, recibir la gran recompensa divina, guiarles hacia las casas de la felicidad y la dignidad ante Dios, mejorar su condición y compensar las deficiencias prácticas con la misericordia y el perdón de los pecados ante Dios, además de recibir los privilegios y las competencia necesarias para entrar en el Paraíso.
 
Con todos estos grados y características mencionados por las luminosas aleyas del Corán sobre el mártir, claramente entendemos que el martirio es uno de los mayores actos que empuja al hombre a la meta de su creación y perfección última, es decir su cercanía a Dios.
 
El Mensajero de Dios, el Hazrat Mohamad (P) se refiere al martirio como una de las virtudes más elevadas y dice: "Por encima de cada buena acción hay otra acción buena, hasta que un hombre cae por Alá, y cuando alguien muere en el camino de Dios, no hay más alto que eso". En las narraciones de muchos Imames Inmaculados (P) el martirio en el camino de Dios se conoce como la causa del perdón y de dispensa de los pecados y lo ponderan como la muerte más alta y honorable.
 
Después de estudiar el alto lugar del martirio en el Islam y destacarlo como un acto amado y valorado por Dios, hay que analizar por qué el martirio es un acto innato. na de las cosas naturales más importantes ha sido la necesidad de adorar y creer en un dios como creador de la existencia. Los enemigos siempre han atacado estas creencias a lo largo de la historia y no han renunciado nunca a su hostilidad. La humanidad también, porque sabe que su propia felicidad y perfección dependen de estas creencias, defendió este derecho frente a los enemigos que lo sabotean. Por tanto, el martirio y la búsqueda voluntaria del martirio figuran entre los asuntos innatos del ser humano y de hecho son los medios de defensa con los que el hombre defiende de sus valores.
 
El sagrado Corán, con el fin de defender los derechos humanos y lograr la verdadera vida, advierte a los creyentes sobre la necesidad de responder al llamado de Dios y Su Mensajero, y en la aleya 24 de la sura El botín (Al anfál) dice “¡Creyentes! ¡Escuchad a Alá y al Enviado cuando éste os llama a algo que os da la vida! ¡Sabed que Alá se interpone entre el hombre y su corazón y que seréis congregados hacia Él!”. En este versículo, Dios ha llamado la Yihad y lucha a la que invita a los creyentes como la manera de su revivir. Esto significa que luchar en el camino de Dios es lo mismo que defender el derecho de la humanidad y finalmente despertar la naturaleza monoteísta del hombre y prevenir su destrucción o que caiga en el camino del politeísmo y la desviación.
 
Entonces podemos comprender la razón de la revelación de la aleya 251 de la sura La vaca (Al bacara) claramente “….Si Alá no hubiera rechazado a unos hombres valiéndose de otros, la tierra se habría ya corrompido. Pero Alá dispensa Su favor a todos”. De esta aleya entendemos que la supervivencia del monoteísmo, la perduración del recuerdo de Dios en la tierra y la prevención de la corrupción de la tierra y su gente dependen de que Dios repele a los enemigos de su religión y sus sediciones de los creyentes y eso es un signo de la gracia y la misericordia de Dios para todos. El Islam ordena la Yihad cuando otras soluciones no funcionan. El Islam busca eliminar a algunos miembros corruptos de la sociedad para que el resto de la gente pueda salvarse y adquirir sus legítimos derechos naturales y alcanzar el objetivo de la creación, es decir la perfección y la excelencia humana.
 
 P/FSH/NL