Consecuencias del califato autodenominado falsamente ‘estado islámico’ en Mosul 1
Jul 22, 2017 08:53 UTC
Crimen contra la humanidad
El autodenominado califato en Irak terminó con la reciente recuperación de Mosul por el Gobierno iraquí. La imposición falsa de este califato dejó muchos desastres y consecuencias para el pueblo iraquí, especialmente para los residentes de Mosul. Una de las más graves consecuencias de tres años de la presencia de los terroristas de Daesh en Irak, son los crímenes de lesa humanidad en diferentes partes del país. En el primer programa de la serie “Consecuencias del califato autodenominado falsamente ‘estado islámico’ en Mosul estudiamos este tema. Gracias por acompañarnos.
El término “crímenes de lesa humanidad” fue utilizado por primera vez por los gobiernos del Reino Unido, Francia y Rusia en 1915 para condenar la matanza de armenios a manos del Gobierno turco de esa época. Sin embargo, la primera vez que fue procesada una persona por este tipo de crímenes fue en 1945 en el Tribunal Internacional de Núremberg. En la carta de los juicios de Núremberg, el asesinato, el exterminio, la esclavitud, el exilio y otros tratos inhumanos antes o durante una guerra, así como la persecución de grupos religiosos, políticos o raciales se definen como crímenes contra la humanidad. En 1946, el Tribunal de Tokio también tuvo la misma definición para los crímenes de lesa humanidad. El artículo 5 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional de la antigua Yugoslavia catalogó de la misma manera los crímenes contra la humanidad y, además de los casos que planteó el Tribunal Internacional de Núremberg, el encarcelamiento, la tortura y la violación fueron catalogados como este tipo de crímenes. Sin embargo, la más importante base teórica, que evidentemente define los crímenes contra la humanidad se lee en el artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional. En este artículo se lee; " Según el artículo 7 del Estatuto, estos crímenes comprenden cualquiera de los siguientes actos cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático dirigido contra cualquier población civil: asesinato, exterminio, esclavitud, deportación o traslado forzoso de población, encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional, tortura, violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual de gravedad comparable, persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género, u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier acto mencionado en el presente párrafo o con cualquier crimen de la competencia de la Corte, desaparición forzada de personas, el crimen de apartheid, otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física”.
Los crímenes que ha cometido el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) durante los últimos tres años contra el pueblo iraquí, especialmente en Mosul, están evidentemente tipificados entre los puntos enumerados en el artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional. La característica más resaltante de Daesh radica en que sus crímenes atroces en Irak los ha cometido sistemáticamente de varias formas. De hecho, Daesh en Irak ha puesto en su blanco la dignidad humana. El asesinato, el primer punto del artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional, ha sido ejercido a diario por Daesh en las zonas civiles bajo su dominio, sin embargo, el nivel de matanza ha sido tan horrenda que quizá es la primera vez que se ha visto en la era contemporánea. Asesinatos en masa, poniendo a la gente en fila y descargando sobre ella ráfagas de balas o disparándole directamente en la cabeza, es una de las formas más atroces como han muerto los iraquíes, en particular en Mosul. La quema de personas vivas en jaulas, matar a hombres vivos con motosierras, decapitaciones o enterrar a personas vivas han sido las peores formas que ha usado Daesh para acabar con el pueblo iraquí. De hecho, la forma cómo ha asesinado Daesh a los ciudadanos iraquíes son considerados entre los otros puntos que incluye el artículo 7 de la Corte Penal como la tortura, el apartheid, el ataque masivo y organizado y otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física. Aparte de esto, los ciudadanos iraquíes, en diferentes formas, han sido blanco de torturas físicas y psicológicas. El corte de lenguas, manos y pies, o la ceguera son las torturas más violentas que ha usado Daesh en Irak.
Los elementos de Daesh, en presencia de sus familias, han violado a mujeres y niñas iraquíes de forma individual o en grupo. El nacimiento de los niños de Daesh es uno de los más serios problemas de hoy en Irak; ¡niños que conocen a su madre, pero madres que no saben qué decir cuando sus hijos les preguntan por su padre!! La violación sexual, el embarazo forzado, la esclavitud sexual y la esterilización humana son otros de los crímenes contra la humanidad que estipulan en el artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional.
El desplazamiento forzado y el exilio son también otros de los más severos crímenes que ha cometido Daesh durante su presencia en Irak, sobre todo contra la etnia izadí. De hecho, uno de los más amargos crímenes que han perpetrado los terroristas de Daesh en este país árabe ocurrió cuando atacaron la ciudad de Sinjar en agosto de 2014. Los terroristas asesinaron a los hombres izadíes y capturaron a las mujeres y niñas y luego las pusieron en venta como esclavas. Los izadíes que lograron escapar de esta barbarie se refugiaron en las montañas de Sinjar y pasaron semanas en pésimas condiciones sin agua ni alimentos, por lo que un número de ellos murieron de hambre y sed. La publicación de fotos de mujeres y niños hambrientos y sedientos en las montañas, luchando contra la muerte, rompía el corazón de todos, pero era agradable a los ojos de los terroristas de Daesh ya que provocaba miedo y era eso lo que ellos estaban buscando.
Otros crímenes contra la humanidad que cometieron los terroristas mal llamados islámicos de Daesh ha sido el uso de seres humanos como escudo. De hecho, los terroristas de esta banda para salir de cualquier presión o bloqueo de las fuerzas armadas y de seguridad utilizaban a seres humanos como escudo lo que ha causado el aumento de la cifra de muertos iraquíes. Los terroristas de Daesh, incluso, en algunas zonas de Irak, para escapar de las fuerzas iraquíes, obligaban a los ciudadanos a moverse juntos con ellos para protegerse y no permitir que los soldados iraquíes puedan actuar abiertamente.
Los terroristas de Daesh, para crear miedo y pánico, realizaban operaciones suicidas y ponían bombas en lugares muy concurridos como mercados y centros de salud. La selección de estos lugares causó el aumento del número de víctimas e intensificó la atmósfera de miedo en varias partes de Irak.
No hay estadísticas detalladas sobre el número de muertos, heridos y desplazados en los tres años del califato de Daesh autodenominado falsamente estado islámico en Irak, pero según el informe dejulio de 2017 de la Unicef, en los tres años de la presencia de Daesh en Irak, murieron 1075 niños, de esta cifra 152 casos ocurrieron en los primeros seis meses de este año. Además, 1130 niños fueron mutilados o heridos. A finales de 2016, 40 millones 300 mil personas fueron desplazadas como resultado de los conflictos y la violencia en todo el mundo dentro de sus propios países, de los que 3 millones eran iraquíes y la mayoría tuvo lugar en los tres últimos años por los crímenes de Daesh. Solo en 2016, 660.000 personas se quedaron sin hogar en Irak.
Para finalizar esta entrega, cabe decir que en los tres años del dominio de Daesh en Irak, "la muerte de la humanidad" fue controlada en las zonas por los criminales y tal vez la generación actual y las futuras en todo el mundo no sean testigos de crímenes tan atroces como los que han perpetrado los terroristas de Daesh. De hecho, sería bueno que el mundo llegue a la fronteriza de la justicia y juzgue a los creadores y seguidores de estos criminales, pero surge esta importante pregunta: ¿cuál ha sido el objetivo de la creación y el apoyo de Daesh que ha rebajado el lugar de humanidad?