Festival de la muerte en Las Vegas (I)
En este programa, bajo el pretexto del tiroteo en Las Vegas, hacemos una crítica a las políticas de EE.UU. respecto a sus ciudadanos.
Los ataques y masacres de personas con armas de fuego en Estados Unidos siguen siendo los titulares de las noticias en el mundo. La libertad de portar armas y la oposición de funcionarios del Gobierno y el Congreso a la prohibición de las armas en la sociedad estadounidense aún continúa debido a que los lobbies pro armas tienen poder y, según sus intereses económicos, el porte de armas debe ser libre, incluso si viola los derechos y cueste la vida de los estadounidenses. El escenario de los asesinatos en serie y los ataques armados en Estados Unidos no tiene fin, unas veces, policías atacan a ciudadanos negros bajo cualquier pretexto y, otras, los mismos ciudadanos matan, sin motivo alguno, a sus vecinos o a gente que ni siquiera conoce. De hecho, el sueño de una vida segura para los ciudadanos en Estados Unidos está en duda. La libertad del porte de armas ha provocado a veces en masacres de ciudadanos norteamericanos. El último caso es el tiroteo en Las Vegas, el más mortal en la historia de Estados Unidos, que ha dejado un saldo de más de 50 muertos y 400 heridos.
La policía informó que Stephen Paddock rompió la ventana de su habitación en el piso 32 de un hotel en la zona de Mandalay Baydel, en el centro de Las Vegas, ciudad en el oeste de EE.UU., y abrió fuego indiscriminado con armas automáticas contra miles de personas que estaban en un concierto de música en las proximidades de la mencionada instalación hotelera.
Unas 460 personas fueron hospitalizadas como resultado de este trágico tiroteo. El atacante, un residente de Mesquite en el estado de Nevada (Las Vegas) de 64 años, poseía un total de 47 armas de fuego entre su casa de Mesquite, a unos 130 kilómetros del lugar de los hechos, otra residencia y la habitación del hotel donde se hospedaba. Según el sheriff del Departamento de Policía de Las Vegas, Joseph Lombardo, en su domicilio en Mesquite, se hallaron 18 armas, municiones y posible material explosivo. Además, la Policía encontró en el coche del atacante varios kilos de nitrato de amonio, un material empleado para la fabricación de explosivos.
Paddock compró legalmente a principios de año varias armas. “No estaban capacitadas para hacer, sin ser modificadas, lo que hemos visto”, asegura en un comunicado David Famiglietti, responsable de la tienda. En total, poseía 42 armas, entre ellas por lo menos uno de los rifles estaba modificado para hacerlo completamente automático y otros dos eran semiautomáticos, lo que le permitió disparar cientos de balas por minuto.
En los últimos 20 años, un gran número de ciudadanos estadounidenses ha muerto en tiroteos. El ataque de Las Vegas es el más mortífero tiroteo en masa en Estados Unidos desde 1949. A continuación, revisamos la lista de los más tiroteos con mayor número de víctimas en EE.UU. durante las últimas dos décadas.
El 12 de junio de 2016, al menos 49 personas murieron en un tiroteo que tuvo lugar en un club nocturno en Orlando (Florida). El atacante, abatido por las autoridades, se llamaba Omar Mateen y era un ciudadano estadounidense de 29 años. Él había hecho un juramento de lealtad al grupo terrorista extremista EIIL (Daesh, en árabe) y, poco después del ataque, esta banda lo reivindicó como suyo. El 16 de abril de 2007 se registró un asesinato masivo en el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (conocido como Virginia Tech), en Blacksburg, Virginia, Estados Unidos. En el incidente murieron 33 personas, incluido el autor, un estudiante surcoreano Seung-Hui Cho, y 29 personas resultaron heridas. El 14 de diciembre de 2012, Adam Lanza de 20 años asesinó a 20 niños y 6 adultos en la escuela primaria de Sandy Hook de Newtown y a su madre antes de suicidarse.
El 16 octubre de 1991, el camionero George Hennard de 35 años mató a 22 personas en una cafetería de Killeen (Texas) antes de quitarse la vida. El 2 de diciembre de 2015, 14 personas perdieron la vida en un tiroteo registrado en un centro de ayuda para discapacitados en San Bernardino (California). El 5 de noviembre de 2009, el psiquiatra militar Nidal Hasa tiroteó mortalmente a 13 personas en el Centro de Procesamiento de Preparación de Soldados en Fort Hood, Texas.
Estos asesinatos masivos ocurren en el país norteño, mientras la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos protege el derecho del pueblo a poseer y portar armas. El texto constitucional establece que todos ciudadanos estadounidenses tienen el derecho individual de portar armas. Así, Estados Unidos es uno de los países con menores limitaciones para adquirir y portar armas de fuego. Como consecuencia, según una encuesta realizada entre marzo y abril de 2017 en diferentes puntos de Estados Unidos sobre el tema de la "complicada relación de EE.UU. con las armas", al menos el 30 por ciento de los estadounidenses dijo poseer un arma de fuego.