Las heridas de la guerra sobre el medioambiente
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El 6 de noviembre se conmemora el Día para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados.
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Nov 06, 2017 04:16 UTC
  • Las heridas de la guerra sobre el medioambiente

El 6 de noviembre se conmemora el Día para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados.

Desde el inicio de la vida del hombre hasta ahora, las guerras han afectado negativamente los avatares sociales y políticos, y muchos investigadores han estudiado las consecuencias de las guerras sobre la vida humana. 

Lo que preocupa hoy en día es el abuso ambiental en las guerras, que causa la destrucción de los  ecosistemas, la pérdida de la biodiversidad, la reducción de la calidad del aire y la contaminación del suelo y el agua. Esta preocupación hizo que en el año 2001, la Asamblea General de las Naciones Unidas denominara el 6 de noviembre de cada año como el Día para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados. El propósito de esta denominación es informar a la gente de los efectos destructivos de la guerra y los conflictos armados sobre el medio ambiente. Por este motivo les presentamos un artículo al respecto.

Cuando los cavernícolapor primera vez lanzaron piedras para defenderse, y cortaron árboles para enfrentar a los enemigos, se introdujo por primera vez al medio ambiente como uno de los elementos estratégicos de la guerra. Más tarde, los ejércitos antiguos romanos y asirios también sembraron sal en los campos de trigo del enemigo para asegurarse de su rendición y de este modo convirtieron los campos cultivables en áreas desérticas. 

Con el avance de la tecnología, se cambió también la manera del uso del medio ambiente en las guerras y los herbicidas militares se convirtieron en el elemento más letal de la destrucción del medio ambiente. Como ejemplo de la destrucción del medio ambiente se puede señalar la guerra de Vietnam, la cual aún se conoce como una de las mayores catástrofes medioambientales. En esta guerra, las fuerzas del ejército de EE.UU. lanzaron herbicidas como el agente naranja en los bosques y los pantanos para contrarrestar el avance de los guerrilleros y contaminaron varias millones de hectáreas de las tierras de Vietnam. EE.UU. no solo destruyó un gran número de árboles y plantas del territorio vietnamita, sino que dejó infértiles por décadas esos campos.

La política de tierra quemada es una táctica militar que consiste en destruir absolutamente todo lo que pueda ser de utilidad al enemigo y, de hecho, perjudica mucho al medio ambiente. Se puede observar uno de los más destacados ejemplos de esta táctica en la guerra impuesta por Irak contra Irán. En esta confrontación bélica, por orden de Saddam, el dictador iraquí, en una gran parte de las zonas centrales y sureñas de Mesopotamia en Irak se llevó  a cabo la política de tierra quemada. Saddam al perturbar el ecosistema de la región, destruyó totalmente el hábitat de los pájaros emigrantes en los humedales centrales y sureños de Irak y, bajo la excusa de crear obstáculos defensivos ante Irán, destruyó más de 15 millones de palmas en las provincias sureñas de Irak y, en su lugar, colocó diferentes tipos de minas y trampas explosivas. Este hecho, además de afectar rápida y directamente la vida de los iraquíes, tuvo además consecuencias  duraderas, como la contaminación del aire y el aumento del polvo en el aire de Irak, una crisis medioambiental que aun afecta a los países de la zona y sobre todo, a algunas ciudades de Irán. 

 

En las últimas décadas han ocurrido otros sucesos que se consideran, según los expertos, claros ejemplos del abuso contra el medio ambiente en la guerra. Uno de los más famosos tuvo lugar en el año 1991, cuando las fuerzas estadounidenses y de la coalición derrotaron al ejército de Saddam en Kuwait. Después de esta vergonzosa derrota, Saddam ordenó a los comandantes del ejército iraquí que explotaran los pozos de petróleo antes de retirarse de Kuwait. Durante la ocupación de los campos petrolíferos de Kuwait por Estados Unidos y sus aliados, 640 de los 940 pozos de petróleo kuwaitíes fueron incendiados. En este caso, se quemaron más de mil millón barriles de petróleo y fue liberado a la atmósfera alrededor de 300 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Al mismo tiempo, las fuerzas iraquíes perjudicaron más de 130 pozos. El petróleo crudo fluido en el suelo causó la muerte de muchos animales. El petróleo que ingresó al Golfo Pérsico se convirtió en el mayor desastre ambiental del mundo. Los grandes depósitos de petróleo y betún cubrieron cientos de kilómetros de las costas del Golfo Pérsico y, según algunos informes, mataron a al menos 30.000 especies de aves. 

 

Transcurridos un cuarto de siglo de este incidente, el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) ha dado otro golpe contra el medioambiente iraquí. Cuando las fuerzas iraquíes se acercaron a al-Qayyar, una pequeña ciudad en el sur de Mosul, cerca del río Tigris, el grupo terrorista Daesh quemó al menos 19 pozos de petróleo en las áreas de donde se había retirado y, debido al fuego, el aire se llenó de carbón negro y humo venenoso. Al mismo tiempo, Daesh abrió los oleoductos en al-Qayyar, y el petróleo crudo se fluyó en las calles hasta desembocar en el río Tigris, la principal fuente de agua potable en la ciudad. 

 

Después de cuatro meses, los campos de petróleo aún estaban ardiendo. Este no fue el final del cuento, pues el grupo Daesh mientras ha estado presente en Irak ha golpeado cada día el medio ambiente en todas partes del país. Erik Solheim, director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente dice: "Es muy lamentable que hayamos sido testigos durante décadas de la destrucción del medio ambiente iraquí". 

 

La presencia de Daesh y otros grupos terroristas en Siria desde los primeros meses de 2011, ha creado una gran catástrofe para el medio ambiente de este país. Según expertos en los asuntos medioambientales, ha sido destruido gran parte del medio ambiente de Siria y el material utilizado en las municiones de guerra y los derrumbes de los edificios así como la masa de basura han penetrado en la profundidad del suelo y ha contaminado las aguas subterráneas. Los especialistas también creen que durará al menos 25 años para que se recupere el medio ambiente de Siria y hasta aquel entonces, el suelo y el agua de este país serán inusables.

 

No obstante, la historia del Medio Oriente ha sido testigo de muchos otros ejemplos de daños al medio ambiente durante las guerras. Una de estas catástrofes fue el bombardeo de una planta de energía eléctrica en el sur de Beirut por parte del régimen sionista, que provocó daños a los tanques de combustible y 20.000 toneladas de petróleo fluyeron al Mediterráneo. El derrame de crudo en estas áreas se expandió rápidamente y cubrió unos kilómetros de la costa lo que terminó en la pérdida de peces y el hábitat de una especie de tortuga marina, expuesta a la expiración. 

 

Otra catástrofe ambiental se refiere a la guerra en Afganistán. En octubre de 2001, EE.UU. comenzó una nueva guerra antiterrorista en este país asiático y los efectos destructivos aún continúan. Durante esta guerra, el medio ambiente sufrió grandes daños, y tras el paso de varios años, todavía muchos afganos sufren sus consecuencias.

 

Se estima que 10.000 aldeas fueron destruidas en esta guerra. Debido a la destrucción de la infraestructura del agua y las contaminaciones bacterianas se redujeron las fuentes de agua potable y se contaminaron los ríos y las aguas subterráneas afganas debido a su proximidad a los vertederos. 

En el pasado, Afganistán era considerado una de las principales carreteras de la migración de las aves, pero desde que las montañas se convirtieron en un refugio para las fuerzas militares, la migración de las aves ha disminuido hasta 85 %. La contaminación provocada por el uso de explosivos ha entrado en el aire, el agua y el suelo, y varias minas terrestres todavía son un gran riesgo para los seres humanos y otros seres vivos en Afganistán. 

Además de Oriente Medio, desde hace años, la guerra ha afectado también  al medio ambiente de partes de África, incluida Ruanda, Somalia, Sierra Leona, Angola y Sudán, el sudeste de Asia y unas partes de Europa. 

 

Por ejemplo, durante la Guerra de Ruanda, grandes partes del Parque Nacional "Akagra" se convirtieron en la residencia de refugiados, lo que resultó en la extinción de muchos animales, como las grosellas africanas. En la Guerra de Sudán, los cazadores que buscaban carne para los soldados y civiles redujeron el número de animales del Parque Nacional Garamba. En un solo punto, el número de los elefantes bajó de 22.000 a 5.000, y solo 15 rinocerontes blancos sobrevivieron. 

 

Lo que hemos dicho es solo una pequeña parte de los  daños que ha sufrido el medio ambiente durante los años de la guerra. La verdad es que, en todas las guerras entabladas en el mundo bajo el nombre de la seguridad, la justicia y la paz, el medio ambiente y los recursos naturales siempre han sido las víctimas silenciosas, mientras que la existencia de estos dones divinos son vitales para la paz y el desarrollo sostenible. Por lo tanto, es necesario fortalecer las regulaciones internacionales para prevenir los conflictos armados y enfocarse en el medioambiente en tiempos de conflicto, porque sin un ambiente sano y recursos naturales no se alcanzará la paz duradera.