Salvemos la Tierra del plástico
Pars Today-La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha denominado el 22 de abril como el Día Mundial de la Tierra, y por este motivo, se llevan a cabo ceremonias especiales en muchos países del mundo.
Estas ceremonias tienen como objetivo informar a la gente del mundo sobre los problemas que cada vez ponen en peligro la vida del planeta y han causado la perdida de muchas especies de animales y plantas. Uno de los problemas más importantes es la producción de residuos plásticos que ha provocado un daño enorme para el planeta. Por esta razón, y con la esperanza de que los hombres cambien su actitud respecto al uso del plástico, este año la ONU ha anunciado este lema para el día mundial de la tierra: Poner fin a la contaminación por plástico.
La tierra es el quinto planeta más grande de los ocho planetas y desde hace millones de años, ha sido el lugar de residencia de millones de especies de animales, plantas y el ser humano. El Sagrado Corán ha hablado muchas veces sobre la tierra, su creación, los papeles de esta gran bendición y sus bendiciones obvias y ocultas, con palabras como el refugio, sanatorio y el lecho.
La Tierra, como el único planeta habitado, se ha enfrentado en los últimos dos siglos con muchas antipatías de los seres humanos. El cambio climático, la degradación del suelo, la extinción de los seres vivos, el uso insalubre de la agricultura y los productos químicos en la agricultura, la deforestación y la liberación de gases contaminados son algunos de los desafíos que amenazan al planeta. El tema que ha atraído la atención de los ecologistas en los últimos años es la contaminación de la tierra por materiales plásticos.
El plástico es uno de los productos humanos más utilizados y se encuentra abundantemente en todo el planeta. Los productos hechos con plástico, después del consumo, se acumulan en basura como residuos irresoluble y permanecen debajo del suelo, pues los polímeros sintéticos como nylon, al contrario de los polímeros naturales, se queda sin cambio en la naturaleza pues carecen de enzimas.
Estas sustancias interrumpen el cambio climático y otras reacciones físicas y químicas. Por ejemplo, las raíces de las plantas, debido a la presencia de materiales plásticos en el suelo, no pueden absorber los alimentos y el agua requeridos, y con el paso de tiempo, se provoca el calor y la humedad en los alrededores de las raíces, y alienta el crecimiento de la planta o su sequía.
Según los investigadores, cada año los seres humanos producen en promedio 275 millones de toneladas de desechos plásticos, 3 por ciento de esta cantidad se vierte en mares y océanos. Esta enorme cantidad de desechos plásticos echados en el mar ha provocado que varias playas de todo el mundo enfrenten el fenómeno de la acumulación de desechos plásticos.
Los investigadores han llegado a la conclusión de que solo China produce más de 30 por ciento de los residuos plásticos disponibles en los mares y los abandona en el océano. Entonces, se debe considerar a China como la primera culpable de la contaminación marina y oceánica en el mundo. Según las estadísticas, el resto de los países productores de desechos plásticos que se encuentran en el mar son Indonesia, Filipinas, Vietnam, Sri Lanka, Tailandia, Egipto, Malasia, Nigeria y Bangladesh.
Desafortunadamente, el plástico, debido a sus propiedades, daña al medio ambiente, incluso si está enterrado, pues pueden producir látex en el vertedero debido a la lenta descomposición y contener productos derivados del petróleo, que influyen en las aguas subterráneas, entran además en la cadena alimentaria humana. En este contexto, se dice que la quema de materiales plásticos causa daños graves al medio ambiente.
La quema de las basuras poliméricas, se producen gases como el dióxido de carbono, el anhídrido de azufre y los gases tóxicos del cloro que son muy peligrosos y contaminan el aire. Cabe recordar que los gases producidos por la fermentación aeróbica y anaeróbica en vertederos pueden penetrar en el fondo del suelo y causar alteraciones en os campos agrícolas.
Entre los desechos de plástico, las bolsas de plástico que permanecen más de 500 años en el medio ambiente causan más contaminación. Según las estadísticas, más de cuatro mil millones de bolsas de plástico se abandonan anualmente en la naturaleza, y si se pegan esta cantidad de bolsas de plástico, forman una cinta que puede doblar 63 veces sobre el suelo.
Estas bolsas viajan por el viento y entran en ríos y canales de agua. La presencia de estas bolsas, además de causar congestión, estancamiento de agua y contaminación, afecta a menudo al entorno marino y la cadena alimentaria marina. Cada año miles de especies de animales acuáticos tales como ballenas, delfines, focas y tortugas y aves marinas se ahogan y mueren por comer estas bolsas.
David Leist, el investigador medio ambiental ha confirmado este asunto en un informe y ha dicho que los plásticos, como derrames de petróleo, metales pesados y otras toxinas, conducen a la muerte de animales acuáticos, por ejemplo, las medusas es una de las comidas de las tortugas y as aves marinas. Las tortugas marinas y las aves marinas pueden comer fácilmente bolsas de plástico en lugar de sus presas. Hasta el momento, 42 especies marinas han comido plástico. A pesar de la existencia de una ley internacional que prohíbe el vertido de desechos en el océano, se ha estimado que los buques abandonan diariamente más de 500,000 pedazos de platos y bolsas de plástico en el océano.
Un grupo de investigadores y expertos ambientales, tras el estudio de los corales marinos en el área de la Gran Barrera de Coral en el noreste de Australia, uno de los más importantes hábitats de coral marino, dijo que las partículas de plástico microscópicas solubles en agua son una de las más importantes amenazas el ecosistema marino y causan daños a estas criaturas.
Mia Hoogenboom, jefa del equipo investigativo, uno de los profesores de la Universidad James Cook, dice que los corales marinos comen los micronutrientes en el agua. Debido a la presencia de microfibra en el agua de mar, estos materiales entran en el delicado y pequeño tracto digestivo de los corales, y con el paso de tiempo, su tracto digestivo se allana con micronutrientes indigeribles. Esto puede conducir a la destrucción de los corales marinos.
La existencia de tales catástrofes ha hecho que muchos amantes del medio ambiente consideren al plástico como un asesino del medio ambiente. Según ellos, para empezar hacer frente a esta catástrofe, hay reducir el uso de las bolsas de plástico, pero parece que para preservar la tierra para posibilitar la supervivencia humana en un futuro sostenible, no basta gritar lemas, sino que los esfuerzos con este motivo debe convertirse en una cultura pública.
Los ambientalistas creen que la era de consignas, conferencias y conferencias ha llegado a su fin, y que solo las acciones serias con la participación popular pueden ralentizar el declive de los recursos otorgados por Dios. Por supuesto, en este contexto, cada uno de nosotros también jugamos un papel importante y, como persona responsable, quizá sea necesario que nos preguntemos ¿si participamos tanto en la protección de la tierra como el papel que jugamos en su destrucción?. Ciertamente, los esfuerzos de cada uno de nosotros serán efectivos para mantener la tierra.