EEUU en la semana que pasó (26 de junio de 2016)
Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.
El decreto del presidente estadounidense, Barack Obama, sobre las reformas migratorias y la exención de unos millones de migrantes indocumentados en este país, al cual el año pasado muchos de los estados de este país se habían opuesto, se enfrentó también el pasado jueves a la Corte Suprema de EE.UU. dejándolo en un callejón sin salida por el voto a favor de cuatro jueces liberales y, en contra, de cuatro jueces conservadores, de manera que, prácticamente ya es imposible su aprobación. En 2014, Obama emitió un decreto presidencial el cual otorga inmunidad a más de cinco millones de los inmigrantes indocumentados en este país y permiso de trabajo. Ahora bien, este decreto se ha enfrentado desde un principio al rechazo de los conservadores y, los 26 estados, encabezados por Texas, lo remitieron para que decidan las cortes estatales. Finalmente, los opositores lograron en la corte de Texas obstaculizar la decisión del presidente estadounidense por lo que, en enero de 2016, el caso fue enviado a la Corte Suprema. Barack Obama en reacción a la decisión del tribunal supremo de rechazar su proyecto, acusó al sistema jurídico de este país de ser impotente a la hora de cumplir la justicia y lo calificó de una derrota para su propio país.
La semana pasada, los representantes demócratas de la Cámara Baja de EE.UU. hicieron una sentada en el recinto del hemiciclo en señal de protesta por no haberse aprobado en el Senado la enmienda de ley para el control de armas en este país. La sentada comenzó el pasado miércoles después de que los senadores republicanos impidieran con su mayoría de votos la aprobación de los planes que buscan restringir la tenencia de armas personales. El Senado de EE.UU. rechazó el pasado lunes, los nuevos planes para controlar la venta de armas a los sospechosos de terroristas. La cadena televisiva CNN consideró la sentada de los representantes demócratas como una desobediencia civil en el escenario de la Cámara de Representantes. Los demócratas que sumaban entre 30 a 40 personas corearon lemas en la misma Cámara de Representantes, en contra de la actitud de los republicanos que se opusieron a la aprobación de la enmienda de control de armas. La sentada de los representantes demócratas tuvo lugar ocho días después de que ocurriera en Orlando el tiroteo más mortal en la historia de EE.UU. el cual dejó 49 muertos y 53 heridos. Durante los últimos años, el Gobierno de EE.UU. ha intentado hacer reformas en las leyes relacionadas a la portación de armas, sin embargo, los dueños de las grandes compañías de armas no permiten, por su influencia en el Congreso de EE.UU., limitar de ninguna forma la compraventa de armas. Al respecto, el presidente estadounidense, Barack Obama, criticó al Senado por no haber aprobado la enmienda citada. Obama, declaró el pasado miércoles que el Senado, impugnando cuatro enmiendas al respecto, ha puesto en desesperación a los ciudadanos estadounidenses. Además, insistió en que se deben tomar en serio las violencias perpetradas por el uso de armas de fuego y que las autoridades también deben tomar medidas necesarias para frenar la violencia armada en el país. Asimismo, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, reprochó la actitud del Senado y la calificó de vergonzosa y precisó que el Senado, liderado por los republicanos, al rechazar cuatro enmiendas para el control de armas, no impide absolutamente que los radicales tengan acceso a las armas. Según Earnest, los legisladores que se lamentan por las violencias armadas no han hecho nada para evitarlas. Esto ocurre mientras que el Centro de Estadísticas de EE.UU. sobre Tiroteos ha expresado su preocupación por la escalada de la violencia armada en este país. En un informe publicado el pasado lunes, este centro informó que desde el inicio de 2016 hasta la fecha, 24 mil 532 casos de tiroteos han sucedido en EE.UU., de los cuales 6300 personas han perdido la vida y otras 13.000 han resultado heridas.
El proyecto de Obama para el cierre de la base de Guantánamo se ha enfrentado al rechazo de la fiscal general de EE.UU., Loretta Lynch, quien previamente fue presentada al Senado por el mismo Obama para ocupar dicho cargo. Según el plan del presidente estadounidense, los sospechosos de terrorismo, que reciban sus sentencias definitivas, podrían cumplir su sentencia en la cárcel de un tercer país. Mientras tanto, este plan pide a los acusados confesar su culpa a través de un video conferencia. En efecto, dicho plan busca evitar la prohibición declarada por el Congreso que impide el traslado de los presos vigilados en Guantánamo al territorio estadounidense. Actualmente, por esta prohibición, decenas de reclusos se encuentran largos períodos en la base de Guantánamo sin que haya sido realizada ninguna investigación sobre sus casos. Durante los últimos tres meses, la fiscal general de EE.UU. ha impedido dos veces que entre en vigor el plan de Obama y lo ha considerado contrario a las leyes estadounidenses, sobre todo a la de las fases de los procesamientos. El presidente de EE.UU. ha reconocido que su empeño para cerrar dicha base hasta la fecha no ha tenido éxito debido a la oposición de los representantes republicanos. Obama hizo hincapié en que mantener abierta la base de Guantánamo contradice los valores de EE.UU. y perjudica la seguridad y el lugar de su país en el mundo.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.