Feb 19, 2016 04:25 UTC

Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.

 

La semana pasada, se llevaron a cabo las elecciones primarias en el Estado de Nuevo Hampshire y, las competencias entre los precandidatos de los partidos Republicano y Demócrata se pusieron más serias que nunca. Según una tradición política en EE.UU., las elecciones primarias fueron realizadas en Nuevo Hampshire, mientras que en el Estado de Iowa fue celebrado el caucus en el que no existen urnas, sino que el candidato vencedor sale elegido mediante una asamblea partidaria, a través de levantarse o sentarse en sus asientos, o bien lanzando una moneda al aire.

Esto ocurre mientras que en las elecciones primarias al igual que las presidenciales existen las urnas y, los votantes elegirán uno de los candidatos. En las elecciones de Nuevo Hampshire y en los colegios electorales de los republicanos y los demócratas, los partidarios de ambos partidos pueden participar. Pero en el estado de Iowa a través del Caucus, Hilary Clinton y Ted Cruz superaron sus rivales demócratas y republicanos respectivamente. En el estado de Nuevo Hampshire, Berni Sanders y Donald Trump lograron la mayoría de los votos. Berni Sanders, senador del estado de Vermont, consiguió el 58 % de los votos en las elecciones primarias en el estado de Nuevo Hampshire, estado vecino de su ciudad natal. Trump, precandidato polémico republicano con 35% de los votos se adelantó al rival de su propio partido. Ahora, Clinton intentará poner en marcha las campañas electorales para poder superar a Sanders en las dos próximas elecciones que se celebrarán en dos estados relativamente conservadores, el de Nevada y el de Carolina de Sur. Al contrario de las elecciones realizadas en el Partido Demócrata, la situación es complicada en el Partido Republicano, que actualmente, conforme con los resultados de Iowa y Nuevo Hampshire, existe una fuerte rivalidad entre Ted Cruz y Donald Trump para ser el candidato final de los republicanos.

La semana pasada, el Congreso de EE.UU. solicitó que las nuevas leyes faciliten y no que limiten viajar a este país. El pasado viernes, trece senadores dirigieron una carta al Secretario de la Seguridad Nacional de EE.UU., Jeh Johnson, en la cual considera incompatible con los valores de EE.UU. la nueva ley de expedir el visado según la cual restringe el viaje de los ciudadanos de doble nacionalidad, los de Irak, Irán, Sudán y Siria al territorio estadounidense. La carta mencionada hace hincapié en que limitar el ingreso de estos individuos al territorio estadounidense, no hará más seguro a éste último. Los firmantes de la carta citada han exigido al Gobierno estadounidense que facilite las limitaciones realizadas para los ciudadanos de doble nacionalidad. Cabe mencionar que EE.UU. ha firmado desde hace 35 años un acuerdo bilateral, denominado la exención del visado, con diferentes países para facilitar los trámites del visado, según el cual EE.UU. no exige visa para hasta 90 días a ciudadanos de 38 países del mundo y, los ciudadanos de EE.UU. tampoco necesitarán recíprocamente el visado para viajar a estos países. Sin embargo, en base al proyecto de ley que fue aprobado últimamente por el Congreso de EE.UU y se convirtió en ley con la firma del presidente estadounidense, Barack Obama, los ciudadanos de 38 países que hayan viajado desde el año 2011 a cuatro países: Irán, Irak, Siria y Sudán, deben pedir el visado para viajar al territorio de EE.UU. Estas limitaciones se llevarán a cabo también para los ciudadanos con doble nacionalidad de estos cuatro países. La ley polémica citada no sólo se enfrentó con las protestas de Irán, sino que la Unión Europea también amenazó con represalias. Ahora bien, la Secretaría de Estado de Estados Unidos ha informado que la nueva ley no incluye a las personas que viajan a Irán para asuntos laborales y comerciales según el acuerdo nuclear de Teherán con el G5+1 (el JPCOA), tampoco limite a los corresponsales que viajan a Irán, Irak, Sira y Sudán.

La semana pasada, la indiferencia de la Casa Blanca a la solicitud de los conservadores que desean que se detenga o por lo menos se ralentice el proceso de acogimiento de los refugiados sirios, indignó a los republicanos del Congreso. La ira de los republicanos de la Cámara Alta se intensificó después de que el Comité Judicial del Senado de este país notificara este viernes que el Gobierno estadounidense ha enviado a sus representantes a Jordania para entrevistar con los refugiados sirios y plantearle las condiciones de recibirlos en el territorio estadounidense. En reacción a esta medida del Gobierno, los senadores republicanos dirigieron una carta al secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, y al Secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, y le exigieron al Gobierno que aclare al respecto. Los firmantes de la carta mencionada manifestaron su preocupación porque suponen que es posible la entrada de los terroristas al territorio estadounidense bajo el nombre de refugiados. El jefe republicano del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara Baja de EE.UU., Michael McCall, precisó a su vez que el secretario de Seguridad Nacional, el jefe del FIB y también el de la Organización de la Inteligencia Nacional de EE.UU. deben garantizar que ninguno de los refugiados que lleguen al territorio de EE.UU. no amenazarán a este país. Esto ocurre mientras que, el Gobierno de EE.UU. ha comprometido a recibir el nuevo año en curso (de 2016) a 10 mil refugiados. Pero, los atentados terroristas de París han fortificado a las corrientes xenófobas, las cuales pretenden impedir bajo el pretexto de dichos atentados, la llegada de los refugiados al territorio estadounidense. En realidad, este asunto más allá que tenga que ver con recibir a los refugiados en EE.UU., es una batalla entre las rivalidades políticas de los dos principales partidos en EE.UU. Hay que decir que no solo la Cámara y los estados controlados por los republicanos se han opuesto con la excusa de los asuntos de seguridad con el acogimiento de los refugiados, sino que los gobernadores de 25 estados de EE.UU., de los cuales 25 de ellos son republicanos, han criticado el plan de Barack Obama para recibir a 10 mil refugiados sirios; además, han dejado claro que no están dispuestos a recibir a los refugiados sirios en sus estados.

Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.