EEUU en la semana que pasó (10 de julio de 2016)
Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.
La semana pasada, el presidente estadounidense, Barack Obama, reaccionó al tiroteo de la policía en los estados de Luisiana y Minessotta contra ciudadanos afroamericanos. Obama señaló que cuando ocurren este tipo de sucesos, los ciudadanos sienten que el color de su piel es el motivo por el cual la policía se comporta de una forma desigual con ellos. Además, reconoció que, de acuerdo con las investigaciones realizadas en los últimos años, los negros en EE.UU. en comparación con los blancos corren 30 % más riesgo de recibir disparos de armas de fuego. La persistencia de posturas antiterroristas en la comunidad estadounidense y la continuación de brutalidad policial contra los afroamericanos han llevado a que el presidente demócrata y de raza negra admita que este asunto existe en su país y exija la revisión de las leyes al respecto. La reacción del máximo funcionario ejecutivo de EE.UU. tras los amplios actos violentos y sin límites de la policía de este país contra la raza de color, sobre todo los negros, apunta a la conducta desenfrenada de la policía estadounidense, la cual ya es conocida incluso más allá de las fronteras de EE.UU. por su actitud inhumana, en particular contra los negros. La violencia policial contra las minorías de la comunidad estadounidense tiene raíz en el racismo que predomina desde tiempos remotos en este país. En realidad, la policía estadounidense mantiene siempre una conducta discriminatoria contra las minorías raciales y acosa a sus miembros sin motivo alguno. Los activistas pro derechos humanos en EE.UU. han pronosticado que probablemente dicha actitud racista se duplicaría contra los negros.
Hace poco, los demócratas estadounidenses propusieron prohibir la venta de armas a los individuos que están en la lista de fugitivos del FBI y que los vendedores de armas estudien el antecedente de los eventuales compradores antes de expenderlas. Sin embargo, la citada moción fue rechazada en el Senado. Los demócratas y algunos republicanos desean restringir el acceso a las armas de los sospechosos y de aquellas personas cuyo nombre aparece en la lista de fugitivos. El uso de armas de fuego tiene como resultado la muerte de unas 30 personas cada día en EE.UU. El debate entre los demócratas y los republicanos en busca de medidas legales se ha intensificado después de que escalaran los tiroteos mortales en EE.UU. Desde hace dos años, el Gobierno estadounidense intenta hacer reformas en la ley relacionada al porte de armas pero los dueños de las grandes compañías de armas, con alta influencia en el Congreso, no lo han permitido. Las enormes ganancias derivadas de la venta de armas de fuego han hecho que las compañías armamentísticas, recurriendo a sus poderosos lobbies en el Congreso, obstruyan la aprobación de cualquier reforma al respecto. Muchos de los ciudadanos estadounidenses creen que la falta de atención del Gobierno y del Congreso a este asunto como la aplicación de reformas en las leyes al respecto, es el motivo principal de la serie de los sangrientos tiroteos en este país. Las armas de fuego constituyen un elemento básico en EE.UU. La compraventa de diferentes clases de armas es libre en el país norteamericano, por tanto, las compañías de armas ganan muchos beneficios fabricando y vendiendo armas. En EE.UU. existen más de 300 millones de armas personales y el uso de armas en este país se ha salido de control y amenaza la vida de los ciudadanos. Los acontecimientos provocados por tiroteos con víctimas mortales han aumentado tanto que preocupa no solo a los ciudadanos del país sino al mundo entero. En Estados Unidos se registró en el año 2015 51.675 incidentes por el uso de armas de fuego y, como consecuencia, 13.136 de personas murieron y otras 26.493 resultaron heridas. Además, ese mismo año (2015), 682 niños y 2.640 adolescentes perdieron la vida o quedaron heridos por el uso de armas. En realidad, estas cifran indican que la seguridad individual en EE.UU. se ha visto perjudicada debido al uso excesivo de la fuerza por parte de la policía.
La semana pasada, la Oficina de Investigación Federal de EE.UU. (FBI) informó que no declarará en la demanda sobre el caso de Hillary Clinton respecto a los correos electrónicos. El director del FBI, James Comey, precisó en una rueda de prensa que la institución recomendó no presentar cargos contra Clinton por el uso de su correo privado cuando ejercía de secretaria de Estado aunque señaló que fue "extremadamente" descuidada en el uso de correos electrónicos durante su gestión. Las declaraciones del director del FBI podrían salvar a la política norteamericana y virtual candidata demócrata en las próximas elecciones presidenciales en EE.UU., de una gran polémica en vísperas de dichos comicios. Clinton fue acusada de que, cuando ocupaba el cargo de secretaria de Estado del Departamento de Estado de EE.UU., había puesto en peligro que hackeres filtren informaciones secretas, al usar su correo electrónico privado. Desde luego, Clinton rechazó reiteradas veces dichas acusaciones. Hace unos días, Clinton fue investigada por los agentes de FBI para acabar con la controversia política-mediática sobre este asunto y contestó a las dudas del órgano de investigaciones del país. Después de tres horas de interrogatorio, el director del FBI notificó que no presentará ninguna demanda alguna contra la exsecretaria del Departamento de Estado. Los defensores de Clinton esperan que la decisión del director del FBI acabe con el caso de los correos electrónicos para que Clinton pueda sin ninguna acusación llegar a la fase final de las próximas elecciones presidenciales en EE.UU.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.