Jul 19, 2016 03:33 UTC

Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.

La semana pasada y después de varios meses de controversia, por fin el Congreso de EE.UU. desclasificó los documentos relacionados con el rol de Arabia Saudí en los atentados del 11-S. El Comité de Inteligencia de la Cámara Baja de EE.UU. divulgó el pasado viernes las 28 páginas al respecto. En el informe oficial publicado en 2003 sobre los atentados perpetrados el 11-S de 2001, habían sido suprimidas 28 páginas, las cuales revelaban la intervención de Arabia Saudí en dicho atentado. Estos documentos conocidos como Las 28 páginas secretas, habían sido clasificados bajo el pretexto de la "seguridad nacional" y, finalmente, se descalificaron con el voto del Congreso estadounidense. Estos documentos hacen referencia a las probables vinculaciones entre los secuestradores del avión e individuos en contacto con Arabia Saudí pero, no se puede confirmar dichos contactos. De acuerdo con estos documentos, Osama Basan, uno de los secuestrados del avión, había recibido dinero del embajador de aquel entonces de Arabia Saudí en EE.UU., Bandar bin Sultan. Las 28 páginas secretas también indican que, según los diferentes informes de la Policía Federal de EE.UU., como mínimo dos individuos que estaban en contacto con los secuestrados del avión fueron los Oficiales de Inteligencia de Arabia Saudí y, es probable que hayan facilitado las ayudas financieras o legales a los secuestradores del avión en San Diego. Un día antes de que fueran desclasificados los documentos mencionados, el Departamento de Estado de EE.UU. había advertido al Congreso sobre la oposición de ciertos aliados de Washington a un proyecto de ley, que si se aprueba, permitirá a las familias de las víctimas de los atentados del 11-S que procesen a Arabia Saudí. El Senado de EE.UU. aprobó el pasado mayo el proyecto de ley citado y, hoy, espera el voto de la Cámara Baja de EE.UU. Los familiares de las víctimas de los atentados del 11-S intentan a través de este proyecto de ley que trata sobre el respaldo financiero de los saudíes al terrorismo, condenar a la familia Real, los bancos y las organizaciones benéficas del país árabe. Sin embargo, estos intentos han fracasado en gran parte, sobre todo por la ley aprobada en el año 1976, según la cual quedan inmunes los países extranjeros ante las probables querellas en los tribunales estadounidenses.

La semana pasada y en el primer aniversario del acuerdo nuclear con Irán conocido como el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), a la vez que el presidente de EE.UU., Barack Obama, alabó el acuerdo nuclear con Irán, el Congreso de este país, dio el visto bueno a las nuevas resoluciones antiraníes. Obama consideró el acuerdo nuclear con Irán como una victoria diplomática y, John Kerry, secretario del Departamento del Estado de EE.UU., habló a su vez, del compromiso de Washington para cumplir este acuerdo. Sin embargo, el Congreso de este país controlado por los republicanos aprobaron, a finales del 14 de junio del año en curso y en víspera del primer aniversario del acuerdo citado, dos nuevas resoluciones contra Irán, las cuales una bloquea la venta de aviones de pasajeros de Boeing a Irán y, según la otra, EE.UU. no puede comprar el agua pesada de Irán. Las conductas y los mensajes contradictorios en Washington demuestran que pasado un año de la firma del acuerdo nuclear con Irán, los gobernantes estadounidenses aún están divididos en los modos de interactuar con Irán. Desde luego, una parte de estas conductas contradictorias tiene origen en las competencias políticas dentro de EE.UU., en particular en el año en el que se celebrarán las elecciones presidenciales. Los republicanos han desafiado todo los logros del gobierno demócrata de Barack Obama, para así, poder volver después de ocho años de espera a la Casa Blanca. Por tanto, los republicanos no han dudado durante los dos últimos años de ninguna medida para obstaculizar el acuerdo nuclear con Irán y, luego, dificultar el cumplimiento de los compromisos del Gobierno de EE.UU. ante Irán. Pero, algunos de estos intentos se han fracasado gracias a las posturas decisivas del Gobierno de Irán y también por las resistencias del Gobierno de EE.UU. Sin embargo, la alianza republicano-israelí en el congreso ha triunfado en otros casos, como entorpecer el viaje de los ciudadanos a algunos de los países del mundo a Irán. Existen numerosos casos que revelan que el Gobierno estadounidenses se ha comportado al contrario del espíritu del acuerdo nuclear con Irán.

La semana pasada, Bernie Sanders, candidato izquierdista del partido demócrata a las presidenciales de EE.UU., por fin, respaldó a la candidata líder de este mismo partido, Hilary Clinton. El pasado martes, Sanders señaló en una reunión electoral de los demócratas en el Estado de New Hampshire que Hillary Clinton es la mejor persona para llegar a ser la presidenta de EE.UU. y, pidió de sus partidarios que voten a su exrival, es decir, a Hillary Clinton. Ahora, con la renuncia del rival demócrata de Hillary Clinton, ella puede dar el último paso para conseguir la candidata final del partido demócrata en las elecciones que se llevarán a cabo el próximo 8 de noviembre. Si bien Clinton antes del apoyo de Sanders había conseguido el quórum necesario en las elecciones primarias de los demócratas, el respaldo de Sanders con sus posturas izquierdistas, quien cuenta con el apoyo de más de 10 millones de los ciudadanos estadounidenses en las elecciones intermedias, será muy decisivo para que Clinton tenga éxito en las campañas finales. Los líderes demócratas esperan que con el apoyo de Sanders a Clinton, ésta última disfrute del respaldo del ala liberal del partido demócrata y también de los jóvenes y de algunos grupos políticos fuera del partido. Para ello, Clinton se vio obligada a integrar algunas promesas electorales de Sanders en sus programas electorales, como conseguir la gratuidad para las enseñanzas superiores, subir el mínimo del salario, aumentar los seguros médicos baratos, entre otras promesas.

Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.