EEUU en la semana que pasó (31 de julio de 2016)
Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.
La semana pasada, y un día antes de que se celebre la Convención Nacional Demócrata en EE.UU., la jefa del Comité Nacional del Partido Demócrata, Debbie Wasserman Schultz, informó que renunciaría de su cargo. El motivo de la renuncia fue la filtración de miles de correos electrónicos de los líderes de este partido, como los de Schultz entre otros. En una parte de estos correos publicados en la página web de Wikileaks, Shultz lanza fuertes términos contra el precandidato izquierdista del Partido Demócrata, Berni Sanders. La máxima autoridad administrativa de este partido, en estos correos, afirma que Sanders no tendría chance para ser el candidato final de los demócratas. Los correos indican que la jefa del Partido Demócrata apoyaba seriamente a Hilary Clinton y se oponía en el mismo nivel a Berni Sanders. La revelación de estos correos electrónicos provocó nuevas polémicas para este partido poco después de que se resolviera el tema de los correos electrónicos de Hillary Clinton cuando era secretaria del Departamento de Estado. No obstante, Sanders, en aras de mantener la unidad interna del Partido Demócrata, decidió fortalecer la posición de Clinton frente a Donald Trump, candidato presidencial del Partido Republicano. Sanders señaló que las duras palabras de Schultz en su contra no le habían sorprendido. En realidad, Sanders con sus declaraciones intentó restarle importancia a esos correos electrónicos. Entretanto, la decisión de Schultz de dimitir de su cargo, justo un día antes de que comenzarán las reuniones de la Convención Nacional Demócrata muestran que ambas partes han llegado a un tipo de entendimiento.
La semana pasada y en la primera reunión de la Convención Nacional Demócrata, el senador izquierdista del estado de Vermont, Berni Sanders, quien en las elecciones primarias logró 13 millones de votos, dijo que lo que quiere es acabar con 20 años de desatención a la clase media en EE.UU. y recuperar la económica a favor de todos y no sólo del uno por ciento de los ciudadanos. Para la mayoría de los estadounidenses, tanto los demócratas como los republicanos, EE.UU. no se encuentra en una situación adecuada desde el punto de vista político, económico, social y de seguridad. Lo cierto es que sea cual sea el resultado de las elecciones del próximo mes de noviembre que definirá si una demócrata o un republicano se instalará en la Casa Blanca, la comunidad estadounidense ya no aguanta las actuales circunstancias de este país y se encamina hacia cambios fundamentales con el fin de superar numerosas crisis nacionales e internacionales. Caso contrario, provocarán disturbios sociales de diferentes clases en EE.UU.
El pasado martes, la Convención Nacional Demócrata en el segundo día de su reunión que tuvo lugar en Filadelfia, en el estado de Pensilvania, fue presentada Hillary Clinton, exprimera dama, exsenadora del estado de Nueva York y también exsecretaria del Departamento de Estado, como la candidata final de las próximas elecciones presidenciales. El pasado jueves y en el cuarto y último día de las reuniones de la Convención Nacional Demócrata, Clinton aceptó dicha candidatura. De esta forma, por primera vez en la historia de 240 años de EE.UU., una mujer es elegida como la candidata de las elecciones presidenciales de uno de los grandes partidos de este país. Ahora, terminada las primarias, ya han comenzado la campaña principal de cara a ocupar la Casa Blanca. La estructura del sistema político, el de los partidos y los electorales de EE.UU. son de una forma que los ciudadanos de este país no tienen más remedio que elegir entre un republicano o un demócrata para administrar su país. Esto ocurre mientras que en un raro acontecimiento, los dos candidatos no disponen de tanta popularidad ante los votantes estadounidenses. Las encuestas muestran que la impopularidad de Clinton alcanza un 55 % y la de Trump 70%. Por tanto, Clinton y Trump se han concentrado en atemorizar a la comunidad de EE.UU. sobre su rival. Pero, la situación actual indica que ambos candidatos se enfrentarán con problemas para convencer a los ciudadanos estadounidenses, incluso dentro de sus propios partidos.
El pasado jueves, el director de la Oficina Federal de Investigación de EE.UU. (FBI), James Comey, advirtió de que los fracasos del grupo terrorista EIIL (Daesh, por sus siglas en árabe) en Irak y Siria conllevarán malas consecuencias para mantener la seguridad de los occidentales. El director del FBI refiriéndose a la dispersión de los terroristas en Oriente Medio y en el mundo, en general, y relacionándolos con futuros probables hechos, hizo hincapié en que esta vez los terroristas se dispersarán más que nunca en el mundo. La advertencia del director del FBI tiene relación con la opinión de las entidades de seguridad del Occidente, puesto que, para ellas, un gran número de estos terroristas tienen nacionalidades occidentales, sobre todo, europea. Ahora, dado a los fracasos de Daesh, los terroristas extranjeros se han visto obligados a abandonar el escenario de Irak y Siria y regresar a su patria. Al respecto, la Oficina Europea de Policía (Europol) ha estimado que el número de los radicales europeos que luchan en Siria e Irak se eleva a unas 5 mil personas, de las cuales un tercio, es decir, entre 1500 a 1800 personas han vuelto a Europa. Dado los entrenamientos ideológico-militares y las motivaciones de estas personas radicales, es muy probable que cometan actos terroristas. Esto ocurre mientras los atentados terroristas entre enero y noviembre de 2015 en París, más el atentado de marzo de 2016 en Bruselas y también el de junio de 2016 en Niza, Francia, indican que Daesh está muy serio y decidido a atacar los objetivos occidentales con todos los equipamientos y con sus miembros.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.