Ago 15, 2016 09:39 UTC
  • EEUU en la semana que pasó(14 de agosto de 2016)

Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.

La semana pasada, el presidente de la Cámara de Representes de EE.UU., Paul Ryan, hizo hincapié en que Arabia Saudí es un socio de mala fama y no confiable. Ryan informó que pretende suspender el contrato por la venta de nuevas armas al país árabe por un valor de mil ciento cincuenta millones de dólares. Según el presidente de la Cámara de Representantes, no hay que darse prisa en la venta de armas de tecnología avanzada a Arabia Saudí, porque puede contribuir a una carrera armamentística en Oriente Medio. En este sentido, algunos de los expertos han previsto que probablemente un número de senadores estadounidenses también desea suspender este nuevo contrato armamentístico con Riad. Ryan hizo dichas declaraciones mientras que el Gobierno de EE.UU. ha acordado un contrato de venta de armamentos con Arabia Saudí. En el marco de este acuerdo, EE.UU. entregará a Riad más de 130 carros de combate Abrams y también 20 blindados. La Agencia de Cooperación de Seguridad de Defensa del Pentágono que supervisa la venta de armas fuera de EE.UU. alegó que el contrato citado mejora la situación de seguridad de Arabia Saudí, como socio regional de Washington y busca fortificar la seguridad nacional de EE.UU. Este acuerdo sale a luz mientras que Arabia Saudí sigue con su ofensiva bélica criminal en Yemen, pese a que las entidades internacionales de los Derechos Humanos han denunciado estos crímenes.
 
La semana pasada, el candidato del Partido Republicano a las presidenciales de EE.UU., Donald Trump, acusó al presidente estadounidense, Barack Obama, de ser el fundador del grupo terrorista del EIIL (Daesh, por sus siglas en árabe). Trump también criticó a Hillary Clinton, su rival demócrata en las presidenciales. Dijo que Clinton ha colaborado con Obama en la formación del grupo terrorista de Daesh. Estas declaraciones de Trump se consideran las más duras críticas contra el presidente estadounidense en los asuntos relacionados con el terrorismo y la seguridad. Previamente, otros personajes políticos y de seguridad del Partido Republicano habían cuestionado las políticas del Gobierno demócrata de Barack Obama sobre cómo había creado al grupo terrorista de Daesh y habían criticado de las ayudas abiertas e encubiertas de este país a los grupos violentos y radicales en el Oriente Medio. Sin embargo, ha sido sin precedentes hasta la fecha, que alguien en EE.UU. como el candidato de uno de los principales partidos del país, acuse al presidente de EE.UU. de formar un grupo que está matando a militares y los civiles en diversos países. El comando de campaña electoral de Clinton calificó dichas declaraciones como una ofensa a EE.UU., también, algunas personalidades republicanas han considerado dichos señalamientos como un atentado a la seguridad. Quizá esta acusación provocará la caída de los votos de los demócratas en las campañas electorales en EE.UU. Hoy, el asunto de Daesh se ha convertido en uno de los principales puntos del escenario político nacional de EE.UU. Aparte de estas controversias, no debe olvidarse que EE.UU. con o sin intención ha desempeñado un importante rol en la formación y fortificación de Daesh, en línea con el logro de sus objetivos en Oriente Medio y clasificándolos de terroristas malos y buenos.
 
Las posturas y las declaraciones excéntricas del candidato republicano a las elecciones presidenciales de 2016, Donald Trump, han provocado una nueva ola de los desacuerdos en desmedro de este candidato dentro de su partido. Al respecto, cincuenta miembros de las más altas autoridades republicanas han difundido el pasado lunes un comunicado en el área de Seguridad Nacional, en el cual consideran incompetente a Trump para dirigir este país. Y han señalado que si Trump triunfa en las elecciones, será “el más desconsiderado presidente en la historia de EE.UU.” Los firmantes, en su mensaje, han especificado también que Trump será un presidente peligroso que pondría en peligro la seguridad y el bienestar nacional de EE.UU. Anunciaron también que no votarán por Trump en las próximas elecciones de noviembre. Ellos argumentan su voto negativo a Trump diciendo que el magnate carece de conocimientos generales e incluso no cree en la Constitución de los Estados Unidos de América, ni tampoco en los derechos de las entidades estadounidenses, tales como la tolerancia religiosa, la libertad de prensa y la independencia del Poder Judicial . El comunicado insiste en que desde el punto de vista de la política exterior, Donald Trump no tiene la competencia necesaria para ocupar el cargo de presidente. Esto ocurre mientras que activistas políticos que no lograron impedir la nominación a la presidencia de Trump, ahora lo han vuelto a intentar. Es decir, dichos activistas han solicitado al Comité Nacional del Partido Republicano que celebre una reunión extraordinaria con el fin de revisar la nominación de Trump. De acuerdo con las normas del Partido Republicano, los integrantes de 16 estados de este país están autorizados a protestar y, pueden durante 10 días exigir la celebración de una reunión extraordinaria para presentar un nuevo candidato y así obligar a la renuncia de Trump. La actitud de Trump, candidato polémico republicano, durante el último año ha demostrado que no tiene límite alguno para llegar a la Casa Blanca. Este polémico millonario en una alegación sin precedentes a lo largo de la historia moderna de EE.UU. ha advertido sobre el probable fraude electoral en las elecciones del próximo noviembre a favor de Hillary Clinton, candidata demócrata. En efecto, con estas declaraciones Trump como candidato de uno de los principales partidos de EE.UU. ha cuestionado la legitimidad del sistema electoral de este país.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.