Ago 23, 2016 03:37 UTC

Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.

La semana pasada, el instituto de investigación estadounidense denominado Centro de Estudios Estratégicos y Evaluación Presupuestaria anunció en un informe que el proyecto de renovación de armas nucleares de EE.UU. es uno de los 25 programas más costosos sobre el suministro de armas del Departamento de Defensa de este país. El informe hace referencia a los planes de reemplazo de los submarinos clase "Ohio", el desarrollo de bombarderos estratégicos "B-21" y la sustitución de misiles balísticos intercontinentales (ICNM) "Trident 2" que serán lanzado desde submarinos y, también sobre el programa misilístico de "disuasión estratégica con base en tierra" como los próximos más costosos proyectos armamentísticos del Pentágono. Los costos de la modernización de las armas disuasivas terrestres, aéreas y marítimas de EE.UU. durante los próximos 30 años sumarán un billón de dólares. Pese a que las medidas internacionales intentan reducir y hasta eliminar los arsenales nucleares, sobre todo, el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT), EE.UU. está decidido mantener su arsenal nuclear, lo cual ha provocado las amplias protestas de los científicos estadounidenses. En esta misma línea, a finales de mayo de 2016, más de 70 científicos y activistas civiles en EE.UU. en una carta dirigida al presidente estadounidense, Barack Obama, pidieron que intente seriamente reducir el arsenal de las armas nucleares del país; además en esa carta,  exigieron que cumpla su promesa de campaña del año 2009 con el fin de crear un mundo libre de armas nucleares. Sin embargo, el Gobierno de EE.UU. sigue desarrollando planes para mejorar y renovar las armas nucleares bajo el pretexto de que los países rivales o enemigos de EE.UU. tales como Rusia y China están renovando su arsenal nuclear.


La semana pasada, el candidato republicano a las presidenciales de EE.UU., Donald Trump, declaró la guerra al sistema político de este país. En un acto de campaña en el estado de Wisconsin, Trump en uno de sus ataques verbales sin precedentes contra el sistema político que gobierna EE.UU., señaló que el sistema actual está coludido con el fraude. El candidato polémico republicano especificó que lo había dicho desde hace tiempo que este sistema finalmente debe desmantelarse. Ya faltan sólo tres meses para que se lleven a cabo las próximas elecciones presidenciales de EE.UU., y Trump que pudo lograr, con sus palabras controvertidas e inesperadas, la candidatura final del partido republicano, ahora, declarando la guerra contra el sistema político estadounidense, intenta atraer el voto de los ciudadanos insatisfechos e indignados por situación actual, para así, ocupar el cargo en la presidencia de este país. Las investigaciones sociales y las encuestas demuestran que una gran parte de los estadounidenses no están contentos con la situación en la que viven, tampoco tienen esperanza alguna en que los políticos profesionales y las élites logren resolver las numerosas crisis políticas, económicas, sociales y de seguridad. Dado que en las últimas semanas, Trump, candidato polémico republicano, ha perdido su popularidad ante el pueblo estadounidense, ahora pretende convertir su campaña contra Hillary Clinton, candidata demócrata a las presidenciales, en una competencia sistema-antisistema, con el fin de conseguir los votos de los ciudadanos indignados. Previamente, Trump recurrió a una estrategia parecida ante sus rivales republicanos en las primarias y, tuvo éxito. Ahora, pretende continuar con esta misma estrategia, puesto que no conoce ningún límite con tal de conseguir el puesto de la presidencia de EE.UU. 

El pasado sábado, los musulmanes estadounidenses congregados en el barrio de Queens, Nueva York, condenaron el asesinato del Imam de una mezquita en esta ciudad y, exigieron que se haga justicia sobre los autores de este crimen. Los asistentes señalaron a los medios de comunicación estadounidense que para ellos este asesinato tiene motivos religiosos. Los manifestantes en Queens opinaron que las declaraciones antislámicas de Donald Trump han influido en la intensificación de la islamofobia en EE.UU. El Imam Maulama Akonjee y su colaborador, Saram al-Din fueron baleados el pasado sábado después de la oración de la tarde en la mezquita Jame de Al-Furqan. Uno de los líderes musulmanes en Nueva York consideró que las declaraciones antislámicas de Trump impulsó el asesinato de estos dos muslámenes. Durante los últimos años, se han reportado múltiples atentados contra los musulmanes en EE.UU., los cuales han preocupado seriamente a los musulmanes de este país. Según las autoridades del Consejo de las Relaciones Islámico-Americanas, las declaraciones antislámicas de Trump han allanado el camino para los derechistas y los racistas de EE.UU., por tanto, han aumentado los atentados contra los centros islámicos y los musulmanes de EE.UU. Previamente, el Consejo de las Relaciones Islámico-Americanas informó que después de que se perpetraran los atentados en París (Francia) y en San Bernandino (California), se han intensificado de una forma considerable los ataques contra las mezquitas y los musulmanes en EE.UU.  
   
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.