EEUU en la semana que pasó (28 de febrero de 2016)
Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.
La semana pasada, el polémico precandidato del partido Republicano, Donald Trump, logró triunfar en el estado de Nevada ante sus rivales en las elecciones primarias. El pasado martes, las elecciones primarias fueron celebradas en Nevada con la participación de cinco precandidatos republicanos donde Trump consiguió la victoria en tres de cuatro estados, logrando finalmente 81 votos en la convención nacional de los republicanos. Las elecciones primarias en Nevada fue importante para los precandidatos republicanos porque se considera como la primera prueba ante los ciudadanos de origen hispano. En base a los datos demográficos realizados en 2010, más del 27 % de la población de un total de 2 millones 800 mil personas en Nevada, son hispanohablantes. Trump logró la victoria en Nevada, mientras que en los últimos meses ha tomado estrictas medidas contra los migrantes y contra los mexicanos. Justo un día después de que se difundieran los resultados de las elecciones primarias en Nevada, el miembro republicano de la Cámara Baja de EE.UU., Chris Collins, fue el primer congresista que respaldó al precandidato controvertible republicano, Trump. Por otro lado, antes de que se celebraran las elecciones primarias en el estado de Carolina del Sur, Hilary Clinton recibió el apoyo del líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid. Si bien en el partido Demócrata, Bernie Sanders ha superado a Hilary Clinton 50% en los votos de los ciudadanos y en las elecciones primarias llevadas a cabo en tres estados, sin embargo está muy atrasado en votos de la convención nacional.
Hasta la fecha, Clinton ha podido recibir el apoyo de más de 450 representantes del Partido Demócrata, mientras que Sanders ha conseguido sólo el respaldo de 19 de ellos. Este hecho indica que Clinton como precandidata moderadora tiene más popularidad entre los líderes del Partido Demócrata en comparación con el demócrata izquierdista, Sanders. Y si este proceso continúa de esta misma forma, Sanders no tendrá mucha chance.
La semana pasada, se intensificó la disputa entre los republicanos y la Casa Blanca sobre el cierre de la cárcel de mala fama de Guantánamo. El pasado martes, el presidente estadounidense, Barack Obama, informó el plan del cierre de Guantánamo y recalcó que esta cárcel contradice los valores de EE.UU. y perjudicará la seguridad y el lugar que ocupa este país en el mundo. Por otro lado, el presidente republicano de la Cámara de los Representantes de EE.UU., Paul Ryan, advirtió que se enfrentará con cualquier medida unilateral que lleve a cabo el presidente para cerrar Guantánamo. Sin embargo, la Casa Blanca reaccionó ante esta advertencia, donde el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, acusó a los republicanos del Congreso de obstaculizar el cierre de dicha base de mala fama, la cual fue fundada en enero de 2002 en el Golfo de Guantánamo y durante el mandato del expresidente George Bush. Según fue informado, el objetivo de construir esta cárcel es vigilar a los individuos que fueron detenidos en el transcurso de lo que se ha denominado "la guerra encabezada por EE.UU. contra los terroristas internacionales".
Pero, Barack Obama se comprometió en las campañas electorales de 2008 cerrar esta base de mala fama. Actualmente, se encuentran detenidas 91 personas en dicha cárcel, la cual contrae muchos gastos inútiles y, además, pone en peligro la situación internacional de EE.UU. El Departamento de Defensa estadounidense propuso devolver a los 91 presos mencionados a sus propios países o bien trasladarlos a los centros de detención militar o no militares. Pero el Congreso de EE.UU. se opone duramente con esta propuesta. Por lo visto, el destino de la cárcel de Guantánamo es como una excusa para que se enfrenten los rivales de los partidos Demócratas y Republicanos. En efecto, no es tan importante, en la situación actual, que la base de Guantánamo siga en pie o bien se cierre después de más 13 años. Lo que provoca de vez en cuando este asunto en los círculos políticos de EE.UU. es el esfuerzo de la Casa Blanca y los republicanos del Congreso de EE.UU. para crear un nuevo campo de enfrentamiento. De hecho, el cierre de Guantánamo para Obama es solamente cumplir la promesa electoral de hace siete años y, espera llevarla a cabo a finales de su segundo mandato presidencial.
La semana pasada, el presidente estadounidense, Barack Obama, firmó el nuevo proyecto de ley para respetar el espacio privado de los ciudadanos de los países aliados de este país. La ley citada que ha sido respaldada por ambos partidos Republicano y Demócrata, permite a los ciudadanos extranjeros quejarse contra el Gobierno estadounidense si se difunde ilícitamente sus datos privados. En realidad, lo que busca esta ley es atraer la confianza de los aliados de Washington después de que se revelara el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés) contra los ciudadanos y los líderes políticos de diferentes países del mundo. El gobierno de EE.UU. antes de atraer la confianza de los países aliados, había intentado aprobar una ley denominada la "ley de libertad", según la cual se restringiría también espiar a los ciudadanos estadounidenses. La ley citada acabará de una manera efectiva con el programa de recoger los datos telefónicos realizado por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y, condiciona la grabación de las conversaciones telefónicas a tener previamente un permiso judicial. El artículo 215 de la ley denominada “El Patriotismo” cuya validez concluyó a principio de enero de 2015, permitió a la NSA, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que supervisara ampliamente a las navegaciones en Internet y las conversaciones telefónicas en este país. Las amplias supervisiones se revelaron hace tres años por el excontratista de la NSA, Edward Snowden. Los documentos que facilitó Snowden a los medios de comunicación demostró que no solo los ciudadanos corrientes eran espiados sino que los líderes de los países aliados de EE.UU. han sido el blanco del programa de las escuchas ilegales de la NSA., lo cual ha indignado tanto a los ciudadanos como a los políticos que han sufrido por las escuchas ilegales y las supervisiones. Por lo cual el proyecto de las reformas del programa de amplios espionajes de la NSA entró en el orden del día. Entre tanto, aún no se sabe si con la aprobación de la ley de espionaje acabará con las preocupaciones sobre violar el espacio privado de los individuos bajo el pretexto de las amenazas terroristas.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.