EEUU en la semana que pasó (11 de septiembre de 2016)
Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales del país norteamericano.
La Cámara Baja del Congreso de EE.UU. aprobó el pasado viernes un proyecto de ley, según el cual, las familias de las víctimas de los atentados del 11-S y sus allegados podrán demandar ante la justicia estadounidense a los gobiernos extranjeros sospechosos de apoyar a los autores de los atentados terroristas perpetrados en EE.UU. El proyecto de ley, denominado “Justicia contra los patrocinadores de actos terroristas”, que fue aprobado por unanimidad en una votación oral y que también, hace cuatro meses, el Senado estadounidense le había dado el visto bueno, recibió la crítica enérgica del gobierno de Arabia Saudí. De los 19 secuestradores de los aviones que estuvieron involucrados en los atentados del 11-S, 15 tenían nacionalidad saudí. Por otro lado, la Casa Blanca, notificó el pasado viernes que el presidente de EE.UU., Barack Obama, vetará el proyecto de ley que permite a las familias de las víctimas de los atentados del 11-S demandar ante la justicia a Arabia Saudí. La aprobación del proyecto de ley, denominado “Justicia contra los patrocinadores de actos terroristas” en el Cámara de Representantes de EE.UU., es un paso más para que se pueda hacer efectiva la demanda de las familias y los allegados de las víctimas de los atentados del 11-S de 2001 contra Arabia Saudí. Sin embargo, son muchos que están a favor o en contra de este proyecto de ley. Los que apoyan este proyecto de ley hacen hincapié en que es imprescindible reclamar los derechos de las familias de las víctimas de los atentados del 11-S y también exigen llevar a cabo una especie de las sanciones económicas contra los Estados que han patrocinado a los autores de dichos siniestros. Y por el contrario, los que rechazan el citado proyecto de ley, creen que esta medida afectará las relaciones Washington-Riad y, en consecuencia, Arabia Saudí podría aprobar leyes en represalias a la norma estadounidense. Como, probablemente, poner en peligro en otros países a ciudadanos estadounidenses, o los intereses nacionales de EEUU y de las grandes empresas estadounidenses. Entretanto, la Casa Blanca está preocupada de que la aprobación de este proyecto de ley viole la norma internacional de la inmunidad de los Estados y, de esta manera, EE.UU. será vulnerable ante el sistema judicial de otros países.
El pasado sábado, el secretario del Departamento de Estado de EE.UU., John Kerry, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, anunciaron un acuerdo conjunto para un alto de fuego en Siria. Kerry informó que el nuevo acuerdo al respecto entrará en vigor a partir del lunes por la noche, día 12 de septiembre en curso, que coindice con la Fiesta del Sacrificio de los musulmanes. Según esel pacto, se implicará el cese del fuego total en los combates, sobre todo, en los ataques de la aviación, también, se deben facilitar los accesos humanitarios a las regiones necesitadas en Siria, entre ellas Alepo. El secretario estadounidense del Departamento de Estado también confirmó que los dos países procederán a ataques coordinados contra las posiciones del grupo terrorista de EIIL (Daesh por sus siglas en árabe) y las posiciones del antiguo Frente al Nusra. El canciller ruso enfatizó a su vez que aún sigue la desconfianza en las colaboraciones entre EE.UU. y Rusia en cuanto a las negociaciones de ambos países sobre el caso de Siria. Agregó que no hay garantía alguna para llevar a cabo el nuevo acuerdo firmado. Alcanzar el acuerdo con el fin de establecer el cese del fuego en Sira es el resultado de muchas horas de negaciones bilaterales entre los cancilleres de EE.UU. y de Rusia. Sin embargo, el canciller ruso indicó que Moscú sigue poniendo en tela de juicio la sinceridad de Washington para establecer el alto de fuego y atenuar las tensiones en Siria. Otro punto de discordia entre Rusia y EE.UU. tiene que ver en la clasificación de los grupos opositores y su identidad. Rusia ha manifestado reiteradas veces que además de Daesh, pone en el blanco también a otros grupos opositores pero, los occidentales acusan a Moscú de atacar según ellos a los opositores “moderados” del Gobierno sirio. Y esto es el motivo porque no coindicen los objetivos de Rusia y el Occidente en su intervención militar en Siria; esto significa que lo que busca Moscú es proteger el gobierno legítimo de Siria y a su presidente Bashar al-Asad. Mientras que el objetivo del Occidente es derrocar al gobierno actual de Siria y también a Al-Asad.
La semana pasada, el presidente estadounidense, Barack Obama, nombró al primer responsable de Seguridad Cibernética del Gobierno de EE.UU. La Casa Blanca manifestó a través de un comunicado que Gregory Touhill, exbrigadista jubilado de la Fuerza Aérea, se encargará de proteger las redes y las infraestructuras vitales gubernamentales ante las amenazas. Touhill antes de que sea nombrado para este cargo, fue el vicesecretario general de Seguridad Cibernética y de Comunicación del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. Al respecto, Grant Schneider, exdirector de la Política Cibernética del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, fue nombrado como el vicepresidente de Touhill. Hoy, la seguridad cibernética se considera una de las prioridades de la Casa Blanca. Este asunto tuvo mayor importancia después de que en 2014 la compañía de Sony Pictures recibiera un ataque masivo cibernético, por el cual el Gobierno estadounidense acusó al gobierno de Corea del Norte. La influencia considerable de los hackers en los ordenadores del sector público y privado de EE.UU. durante los últimos años ha hecho que Barack Obama en el último año de su liderazgo reconozca la debilidad de la seguridad de su país y también priorice la fortificación de la Seguridad Cibernética Federal.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.