Mar 03, 2016 13:17 UTC

Este programa es el primero de una serie de 52 partes titulada "Derechos humanos islámicos" que aborda los índices tomados en cuenta para la redacción de los derechos islámicos. En este programa reconocemos el concepto derechos humanos y su necesidad para la generación actual.


Sin lugar a dudas, los derechos humanos son uno de los más importantes y complejos temas del siglo XX y un gran desafío para el siglo XXI. Hoy en día los derechos humanos son el principal e inevitable tema de conversación en el sistema mundial.

Muchas de las acciones, comportamientos, decisiones y programas se evalúan con el criterio de los derechos humanos e incluso los opositores a los mismos tratan de practicar sus ideas sin afectarlos. Más allá de eso, las cuestiones derivadas de los derechos humanos no solo tienen una decisiva influencia en el desempeño de la política del país, sino también en la formación de los diferentes sistemas políticos y jurídicos. Así que los derechos humanos no pueden mostrar la actuación de las Naciones Unidas y las organizaciones que protegen los derechos humanos ya que aprobando la falta de su éxito, los considerarán vanos e inútiles. A veces los derechos humanos son una herramienta en las manos de grandes poderes y una cubierta ideológica para impedir su propagación, pero eso no quiere decir que los conceptos que surgen bajo el pretexto de los derechos humanos, con este motivo sean abandonados e ignorados.

Los derechos humanos son el reflejo y un nuevo espacio que el hombre contemporáneo ha encontrado para sí mismo. Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948 cristiano), "derechos humanos es el ideal común de todo pueblo y nación que todas las personas y bases sociales tienen que reconocer la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana como la base de la libertad, la justicia y la paz en el mundo" De hecho, los derechos humanos son los más fundamentales y básicos derechos que cada individuo puede disfrutar como algo inherente y natural.

El ser humano, que siempre ha estado junto a dualismos como justicia y tiranía, igualdad y discriminación, libertad y despotismo, guerra y paz, y moralidad y antimoralidad, ha resuelto los grandes problemas pero todavía no ha llegado a una situación ideal y conveniente. Durante los recientes siglos en Europa han ocurrido nuevos cambios maravillosos en el campo del pensamiento, la civilización, la cultura, la economía y la política; todos ellos creados tras el renacimiento y reforma religiosa en el mundo cristiano. El discurso de la modernidad, el "humanismo" o sus manifestaciones y componentes, tales como la sabiduría, el voluntariado, el autoritarismo, la independencia, forman la configuración externa de este humanismo.

En el cauce de los cambios del nuevo humanismo social, la persona encontró un prestigio singular y, en este camino, los derechos naturales del hombre, más que nunca recobraron importancia y valor. Especialmente por el poder creciente de los hombres occidentales y su civilización basada en equiparse de armas económicas, militares y culturales singulares consecuentemente dio lugar a guerras entre las que destacas la primera guerra mundial (1914-1918) y la segunda guerra mundial (1939-1945) cristiano.

Estas guerras y amplias discriminaciones e injusticias a favor del nuevo humanismo y la atención de los derechos naturales de los hombres causaron que se desplegaran nuevos esfuerzos para reanimar el prestigio humano, y el abastecimiento de la libertad, la justicia y la dignidad. Desde aquel entonces hasta el siglo XX pasó un largo camino, y las experiencias amargas de las personas llevaron a los europeos a la conclusión que debían pensar en una nueva medida para la reivindicación de los derechos humanos y el abastecimiento de la paz, la justicia, la seguridad y la virtud.

Así, se aprobó en el año 1948 la declaración universal de los derechos humanos. Una resolución que es resultado de pasadas experiencias de las naciones occidentales y que ha sido creada en la continuación de un proceso histórico y firmado por todos los gobiernos del reciente medio siglo. El preámbulo y los 30 artículos de esta carta mundial automáticamente responden a la cuestión de su creación.

Para entender más correctamente el contenido del preámbulo, recordamos algunas frases:

"En tanto que el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana es el fundamento de la libertad, la justicia y la paz en el mundo. En tanto que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y el advenimiento de un mundo en que los seres humanos disfruten de la libertad de expresión y de creencias y la libertad del temor y de que se ha proclamado como la aspiración más elevada de la gente común. En tanto que es esencial, si el hombre no debe ser obligado a recurrir, en última instancia, a la rebelión contra la tiranía y la opresión, que los derechos humanos sean protegidos por el ejercicio de la ley. En tanto que es esencial para promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones. Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y que han decidido promover el progreso social y a elevar el nivel de vida con mayor libertad. En tanto que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con las Naciones Unidas, la promoción del respeto universal y la observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales. En tanto que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso.

Ahora, por lo tanto, la Asamblea General proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción".

Lo que está planteado bajo derechos humanos son principios, reglas y conceptos cuyo contenido provienen de las ideas de los pensadores del Occidente. Estos expertos principalmente consideran que los derechos humanos pertenecen a un área no religiosa y lo estudian de forma independiente al área religiosa. Y si encuentran una discordia, se resuelven no con la ayuda de los principios religioso sino aprovechando de los índices científicos y prácticos.

Obviamente en la ruta histórica de las discusiones sobre los derechos humanos, las religiones divinas tienen un gran aporte, porque las religiones celestiales siempre se han opuesto a los crueles, poderosos, usurpadores y violadores de los derechos humanos. Por lo tanto, no hay duda de que los conceptos supremos humanos como dignidad, características humanas, libertad e igualdad tienen raíz en las enseñanzas de los profetas, y las religiones celestiales han ayudado mucho en el avance de loa derechos humanos.

El Islam, como la religión más completa, otorga un prestigio y lugar elevados a los hombres y los derechos humanos. Muchos eruditos y pensadores creen que principalmente los derechos humanos no pueden ser indiferentes a la fuente divina. Así que algunos pensadores y sabios islámicos, planteando el punto de vista noble religioso, en general, entienden la diferencia del pensamiento religioso y la mirada del Islam sobre conceptos como derechos y libertad con la visión humanista del Occidente sobre los derechos humanos.

Dado que lo más importante entre los humanos es su naturaleza divina, entonces, tal misma naturaleza y norma divina puede conducir a la fuente real de los derechos humanos. También, las normas y la redacción de los derechos necesitan del conocimiento completo del mundo. Los seres humanos tienen limitaciones en el acceso a los conocimientos sobre sí mismo y su comunidad y, además, en este mismo conocimiento también intervienen en algunos casos el egoísmo, emoción y los deseos personales. Por tanto este conocimiento es de Dios y es imposible que el hombre lo abarque todo, pues solo Dios tiene derecho y poder de redactar los derechos y esta ventaja de las normas divinas favorece las normas no divinas. Por lo tanto refiriéndose a las fuentes religiosas se pueden determinar los derechos de los humanos.

En general, en este punto de vista hay una diferencia fundamental entre el pensamiento islámico y pensamiento actual de los derechos humanos. Obviamente, este grupo de pensadores no niega la corrección de algunos conceptos escritos en la declaración universal de DDHH porque la raíz y fundamentos de estos dos sistemas no son diferentes ni se contrastan. Porque el conocimiento de los hombres sobre sus derechos naturales causó el surgimiento de la idea derechos humanos. Las religiones divinas también se han fundado según la naturaleza humana. Pero la definición y entendimiento sobre conceptos como derecho, libertad, e igualdad es diferente con las definiciones existentes.

La historia del arreglo y la redacción de la Declaración Universal de los DDHH en el año 1948 es muy larga pero se puede decir concisamente que esta resolución desatiende la larga historia y los hechos benevolentes.

Estimados oyentes en esta serie en la que vamos a revisar la evolución de los derechos humanos en el mundo, para explicar las diferencias básicas, recursos, objetivos y perspectivas del sistema jurídico de Occidente, estudiaremos los derechos de las personas.

 

 

Sin lugar a dudas, los derechos humanos son uno de los más importantes y complejos temas del siglo XX y un gran desafío para el siglo XXI. Hoy en día los derechos humanos son el principal e inevitable tema de conversación en el sistema mundial.

Muchas de las acciones, comportamientos, decisiones y programas se evalúan con el criterio de los derechos humanos e incluso los opositores a los mismos tratan de practicar sus ideas sin afectarlos. Más allá de eso, las cuestiones derivadas de los derechos humanos no solo tienen una decisiva influencia en el desempeño de la política del país, sino también en la formación de los diferentes sistemas políticos y jurídicos. Así que los derechos humanos no pueden mostrar la actuación de las Naciones Unidas y las organizaciones que protegen los derechos humanos ya que aprobando la falta de su éxito, los considerarán vanos e inútiles. A veces los derechos humanos son una herramienta en las manos de grandes poderes y una cubierta ideológica para impedir su propagación, pero eso no quiere decir que los conceptos que surgen bajo el pretexto de los derechos humanos, con este motivo sean abandonados e ignorados.

Los derechos humanos son el reflejo y un nuevo espacio que el hombre contemporáneo ha encontrado para sí mismo. Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948 cristiano), "derechos humanos es el ideal común de todo pueblo y nación que todas las personas y bases sociales tienen que reconocer la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana como la base de la libertad, la justicia y la paz en el mundo" De hecho, los derechos humanos son los más fundamentales y básicos derechos que cada individuo puede disfrutar como algo inherente y natural.

El ser humano, que siempre ha estado junto a dualismos como justicia y tiranía, igualdad y discriminación, libertad y despotismo, guerra y paz, y moralidad y antimoralidad, ha resuelto los grandes problemas pero todavía no ha llegado a una situación ideal y conveniente. Durante los recientes siglos en Europa han ocurrido nuevos cambios maravillosos en el campo del pensamiento, la civilización, la cultura, la economía y la política; todos ellos creados tras el renacimiento y reforma religiosa en el mundo cristiano. El discurso de la modernidad, el "humanismo" o sus manifestaciones y componentes, tales como la sabiduría, el voluntariado, el autoritarismo, la independencia, forman la configuración externa de este humanismo.

En el cauce de los cambios del nuevo humanismo social, la persona encontró un prestigio singular y, en este camino, los derechos naturales del hombre, más que nunca recobraron importancia y valor. Especialmente por el poder creciente de los hombres occidentales y su civilización basada en equiparse de armas económicas, militares y culturales singulares consecuentemente dio lugar a guerras entre las que destacas la primera guerra mundial (1914-1918) y la segunda guerra mundial (1939-1945) cristiano.

Estas guerras y amplias discriminaciones e injusticias a favor del nuevo humanismo y la atención de los derechos naturales de los hombres causaron que se desplegaran nuevos esfuerzos para reanimar el prestigio humano, y el abastecimiento de la libertad, la justicia y la dignidad. Desde aquel entonces hasta el siglo XX pasó un largo camino, y las experiencias amargas de las personas llevaron a los europeos a la conclusión que debían pensar en una nueva medida para la reivindicación de los derechos humanos y el abastecimiento de la paz, la justicia, la seguridad y la virtud.

Así, se aprobó en el año 1948 la declaración universal de los derechos humanos. Una resolución que es resultado de pasadas experiencias de las naciones occidentales y que ha sido creada en la continuación de un proceso histórico y firmado por todos los gobiernos del reciente medio siglo. El preámbulo y los 30 artículos de esta carta mundial automáticamente responden a la cuestión de su creación.

Para entender más correctamente el contenido del preámbulo, recordamos algunas frases:

"En tanto que el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana es el fundamento de la libertad, la justicia y la paz en el mundo. En tanto que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y el advenimiento de un mundo en que los seres humanos disfruten de la libertad de expresión y de creencias y la libertad del temor y de que se ha proclamado como la aspiración más elevada de la gente común. En tanto que es esencial, si el hombre no debe ser obligado a recurrir, en última instancia, a la rebelión contra la tiranía y la opresión, que los derechos humanos sean protegidos por el ejercicio de la ley. En tanto que es esencial para promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones. Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y que han decidido promover el progreso social y a elevar el nivel de vida con mayor libertad. En tanto que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con las Naciones Unidas, la promoción del respeto universal y la observancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales. En tanto que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso.

Ahora, por lo tanto, la Asamblea General proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción".

Lo que está planteado bajo derechos humanos son principios, reglas y conceptos cuyo contenido provienen de las ideas de los pensadores del Occidente. Estos expertos principalmente consideran que los derechos humanos pertenecen a un área no religiosa y lo estudian de forma independiente al área religiosa. Y si encuentran una discordia, se resuelven no con la ayuda de los principios religioso sino aprovechando de los índices científicos y prácticos.

Obviamente en la ruta histórica de las discusiones sobre los derechos humanos, las religiones divinas tienen un gran aporte, porque las religiones celestiales siempre se han opuesto a los crueles, poderosos, usurpadores y violadores de los derechos humanos. Por lo tanto, no hay duda de que los conceptos supremos humanos como dignidad, características humanas, libertad e igualdad tienen raíz en las enseñanzas de los profetas, y las religiones celestiales han ayudado mucho en el avance de loa derechos humanos.

El Islam, como la religión más completa, otorga un prestigio y lugar elevados a los hombres y los derechos humanos. Muchos eruditos y pensadores creen que principalmente los derechos humanos no pueden ser indiferentes a la fuente divina. Así que algunos pensadores y sabios islámicos, planteando el punto de vista noble religioso, en general, entienden la diferencia del pensamiento religioso y la mirada del Islam sobre conceptos como derechos y libertad con la visión humanista del Occidente sobre los derechos humanos.

Dado que lo más importante entre los humanos es su naturaleza divina, entonces, tal misma naturaleza y norma divina puede conducir a la fuente real de los derechos humanos. También, las normas y la redacción de los derechos necesitan del conocimiento completo del mundo. Los seres humanos tienen limitaciones en el acceso a los conocimientos sobre sí mismo y su comunidad y, además, en este mismo conocimiento también intervienen en algunos casos el egoísmo, emoción y los deseos personales. Por tanto este conocimiento es de Dios y es imposible que el hombre lo abarque todo, pues solo Dios tiene derecho y poder de redactar los derechos y esta ventaja de las normas divinas favorece las normas no divinas. Por lo tanto refiriéndose a las fuentes religiosas se pueden determinar los derechos de los humanos.

En general, en este punto de vista hay una diferencia fundamental entre el pensamiento islámico y pensamiento actual de los derechos humanos. Obviamente, este grupo de pensadores no niega la corrección de algunos conceptos escritos en la declaración universal de DDHH porque la raíz y fundamentos de estos dos sistemas no son diferentes ni se contrastan. Porque el conocimiento de los hombres sobre sus derechos naturales causó el surgimiento de la idea derechos humanos. Las religiones divinas también se han fundado según la naturaleza humana. Pero la definición y entendimiento sobre conceptos como derecho, libertad, e igualdad es diferente con las definiciones existentes.

La historia del arreglo y la redacción de la Declaración Universal de los DDHH en el año 1948 es muy larga pero se puede decir concisamente que esta resolución desatiende la larga historia y los hechos benevolentes.

Estimados oyentes en esta serie en la que vamos a revisar la evolución de los derechos humanos en el mundo, para explicar las diferencias básicas, recursos, objetivos y perspectivas del sistema jurídico de Occidente, estudiaremos los derechos de las personas.