Oct 04, 2016 04:34 UTC

Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales del país norteamericano.

La noticia más destacada de la semana pasada en EE.UU. es la anulación en el Congreso del veto del presidente Barack Obama a la ley Justicia contra los Patrocinadores de Actos Terroristas (JASTA, por sus siglas en inglés), la cual permitirá a las familias de las víctimas del atentado del 11-S demandar a Arabia Saudí. Obama, en reacción, consideró la anulación de su veto como un acto erróneo con miras electorales, pues a su juicio, esta normativa se convierte en un antecedente peligroso para que diferentes individuos en el mundo puedan demandar al Gobierno estadounidense. Previamente, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, también calificó la decisión del Congreso como la más vergonzosa de las últimas décadas. El pasado miércoles, la Cámara Baja de EE.UU., con 348 votos a favor y 77 votos en contra, dio visto bueno para que se convierta en ley el proyecto JASTA, el cual facilitará a las familias de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 enjuiciar al Gobierno de Arabia Saudí. Anteriormente, el Senado había aprobado el citado proyecto de ley con 97 votos a favor y tan solo un voto en contra. Ahora que el Congreso ha anulado el veto de Obama, el presidente ya no puede volver a vetarlo. Por otro lado, el Gobierno de Arabia Saudí reaccionó a la medida legislativa e informó que estudiará seriamente sacar sus propiedades de EE.UU. Cabe mencionar que después de que el Congreso anulara el veto del presidente Obama, se ha devaluado la moneda del país árabe ante el dólar en los mercados internacionales. Y, finalmente, la semana pasada, una mujer estadounidense cuyo esposo había perdido la vida en los atentados del 11-S de 2001 presentó una demanda contra Arabia Saudí exigiendo una compensación. Stephanie Ross De Simone presentó el pasado viernes la demanda a un tribunal en Washington. Ella es la primera persona que después del voto controvertido del Congreso de EE.UU. ha demandado a Riad. Se dice que 15 de los autores de los atentados del 11-S tenían nacionalidad saudí, los cuales, según las pruebas, estaban vinculados con las autoridades de alto rango del régimen de Al Saud. La resistencia sin precedentes del Congreso de EE.UU., libremente de sus tendencias políticas, ante la demanda de los familiares de las víctimas del 11-S contra Arabia Saudí, muestra las diferencias en los puntos de vista de las élites políticas estadounidenses ante Arabia Saudí.
 
La semana pasada, el primer debate cara en cara de los candidatos, republicano y demócrata, a las elecciones presidenciales de EE.UU. fue noticia en el mundo. El primer debate del republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton tuvo lugar el pasado lunes en la Universidad Hofstra, en Nueva York. La contienda duró 90 minutos y se trataron asuntos sobre el futuro de EE.UU., bienestar, impuestos, empleo, política internacional y también la seguridad. En la primera parte del debate, los dos candidatos plantearon sus puntos de vista sobre temas económicos y se criticaron entre sí. Otro asunto importante en el debate fue la política exterior y la seguridad de EE.UU., como por ejemplo sobre el acuerdo nuclear con Irán, luchar contra el terrorismo, en particular, EIIL (Daesh por sus siglas en árabe) y también la futura relación de EE.UU. con la OTAN. Clinton y Trump tampoco coincidieron en nada en estos temas. En cuanto al acuerdo nuclear con Irán, Clinton lo avaló y expresó su satisfacción al respecto. Mientras que para Trump el acuerdo convirtió a Irán en un poder económico. Sobre la lucha contra el terrorismo, sobre todo, contra Daesh, los puntos de vista de los dos candidatos fueron contradictorios. Para Trump, las políticas de los gobiernos demócratas han creado a Daesh; Trump enfatizó que Obama y Clinton provocaron un vacío de poder en Irak y, por otro lado, Clinton criticó que Trump carece de una política concreta ante Daesh. Según las encuestas realizadas, Clinton ha triunfado en el primer debate entre los dos candidatos de sendos partidos importantes en las elecciones presidenciales.
 
El pasado viernes, el secretario de Defensa de EE.UU., Ashton Carter, precisó que el objetivo de fortalecer la fuerza militar de su país en la región de Asía-Pacífico es enfrentar el desarrollo del poderío militar de China. Carter especificó que Washington busca la entrada en  vigor del siguiente paso del proyecto que se enfoca en la seguridad de Asia y, como consecuencia, modificar y extender los compromisos de seguridad de EE.UU. en esta región. Carter hizo referencia al mar de China Meridional y especificó que EE.UU. pretende impedir la militarización de esa región y que las partes cumplan todas las normas internacionales en esa zona. Además, el titular de Defensa de EE.UU., después de dialogar en Hawái con sus homólogos de los países integrantes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN por su sigla en inglés), habló sobre el panorama que ha planteado EE.UU. para el futuro de la región de Asia-Pacífico. Al parecer, el secretario de Defensa de EE.UU. con sus posiciones y sus palabras sobre la región estratégica de Asia-Pacífico pretende atraer la atención de los aliados de Washington hacia la importancia de esta región para los propios beneficios de EE.UU. y, por otro lado, advertir a China sobre las actividades de este país en el mar sureño de China. Entre tanto, Carter también quiere garantizar a los aliados de EE.UU. del serio compromiso de Washington para apoyar a estos países ante el expansionismo de China. 
 
 
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana