Mar 18, 2016 04:20 UTC

Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.




La semana pasada, el presidente de EE.UU., Barack Obama, prolongó para un año más las sanciones contra Rusia por las intervenciones de éste último en Ucrania. La Casa Blanca informó a través de un comunicado que continuará con los embargos contra el país ruso alegando que las acciones de Rusia en Ucrania amenazan de una manera sin precedentes e irregular la seguridad nacional de EE.UU. El presidente estadounidense impuso embargos según los cuales impiden que los altos funcionarios rusos, las personas físicas y jurídicas de este país y las empresas vinculadas con el Gobierno ruso, viajen a EE.UU. o bien inviertan en este país. Las sanciones de EE.UU. contra Rusia se pusieron en marcha desde marzo de 2014, después de que Crimea se integrara a Rusia. Ahora bien, el pasado jueves, el ministerio de Asuntos Exteriores ruso publicó un comunicado, en el cual criticó a su vez la continuación   de las sanciones antirusas y, precisó que ya es el momento de que Washington reconozca la inutilidad de las políticas que ha tomado hasta momento; además, debe asumir el riesgo de las políticas de enfrentamiento tomadas contra Rusia. La renovación de las sanciones de EE.UU. contra Rusia significa que el Occidente continuará con sus presiones que ya  ha llevado a cabo durante los dos últimos años, para así, someter a Rusia en cuanto al tema de Ucrania. Por lo visto, los occidentales están decididos a enfrentarse como sea posible con Rusia, por lo cual han recurrido a imponer los embargos para debilitar cada vez más a este país.


 


La semana pasada y continuando con las elecciones primarias del partido, uno de los precandidatos del partido republicano, Ben Carson, renunció a su candidatura presidencial. Con la renuncia de Carson de la carrera presidencial, sólo quedan cuatro precandidatos para logar la candidatura final del partido republicano en las elecciones presidenciales del año en curso. Parece que hoy, lo que más preocupa a los republicanos es la disputa dentro de su propio partido, sin que se preocupen de que Hilary Clinton consiga la candidatura final del partido demócrata. El candidato que encabeza las preferencias de los republicamos, es decir, Donlad Trump, ha creado fisuras entre la base y la cabeza del partido. Hasta la fecha, este precandidato polémico ha triunfado en diez Estados, logrando más de 3 millones 320 mil votos y, 338 escaños en la Convención Nacional de los republicanos. Sin embargo, la mayoría de los líderes y las caras conocidas de los republicanos se encuentran preocupados de que las posturas duras y radicales de Trump contra los inmigrantes, los mexicanos, la raza negra, los musulmanes e incluso contra las mujeres y los jóvenes tengan como consecuencias que los votantes estadounidenses se alejen de este partido y, por consiguiente, conlleve al fracaso en las próximas elecciones que se llevarán a cabo en noviembre del presente año 2016. Por esta misma razón, en las últimas semanas, se ha formado una fila dentro del partido republicano con el fin de retirar a Trump de las competencias electorales. Actualmente, en más de un tercio de los Estados de EE.UU. se han realizado las elecciones de Caucus y las primarias del partido republicano donde Trump ha triunfado hasta la fecha. Las evidencias indican que si en los próximos días no se resuelven las discrepancias entre Trump y los líderes republicanos, se provocaría una rebelión contra el millonario neoyorquino dentro del partido. En este caso, probablemente, Trump se presentará en las próximas elecciones presidenciales del año en curso como candidato independiente o como representante de los partidos más pequeños.


 


La semana pasada, los comandantes estadounidenses avisaron que ya es momento de actualizar las tres fuerzas nucleares terrestre, marítima y aérea de la comandancia estratégica de este país, conocida como la "Tardía Nuclear"; si no se hacen dichas actualizaciones, la comandancia citada perderá la capacidad y el prestigió ante los ataques de otros países. La Tardía Nuclear consiste en los misiles nucleares intercontinentales instalados en la tierra, los bombardeos estratégicos equipados con bombas atómicas, los cohetes nucleares y los submarinos nucleares equipados con los misiles nucleares intercontinentales. Por otro lado, los críticos opinan que la modernización plena de la comandancia citada no sería posible tampoco sería necesaria. Al respecto, el vicesecretario del Departamento de Defensa de EE.UU., Robert Work, ha declarado que el Pentágono necesitará un presupuesto de 18 mil millones de dólares para renovar la tardía nuclear de la comandancia estratégica de este país. Se puede analizar el tema de la renovación del arsenal nuclear de EE.UU. desde dos aspectos; el primer motivo para dicha renovación tiene que ver con el proceso de la renovación nuclear en los países rivales u hostiles, sobre todo Rusia y China, puesto que éstos dos últimos países, Rusia en particular, han designado un  considerable presupuesto para reconstruir sus fuerzas nucleares estratégicas. Cabe mencionar que el país ruso pretende renovar hasta 2020 algo más del 70% de su arsenal nuclear estratégico. El segundo motivo, según las autoridades militares estadounidenses, para acelerar la actualización de las armas nucleares, son las acciones claras y rápidas de Corea del Norte para construir y probar diferentes clases de armas nucleares, en particular las bombas de hidrogeno y, también continuar con la construcción de los misiles balísticos cuyo alcance es muy largo, de manera que podrán alcanzar al territorio estadounidense




Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.