EEUU en la semana que pasó(12 de diciembre de 2016)
Saludos a todos los estimados oyentes de la Voz Exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con un programa más de la serie “Estados Unidos en la semana que pasó” y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.
La semana pasada, el presidente estadounidense, Barack Obama, ordenó a las organizaciones de inteligencia de su país que lleven a cabo un informe sobre los atentados cibernéticos y la posible intervención de países extranjeros en el proceso electoral del pasado noviembre, sobre todo un informe de posible hackeo de los correos electrónicos que afectó mucho las últimas campañas electorales en los EE.UU.
En este sentido, la asesora de la Casa Blanca para la Seguridad Nacional, Lisa Monaco, el pasado viernes, especificó que las organizaciones de inteligencia deben presentar el informe citado antes de concluir el mandato de Obama. Aunque, según Monaco, los atentados cibernéticos no son algo nuevo pero, pueden haber intervenido de una nueva manera en el proceso de la campaña electoral a las presidenciales.
La orden del presidente Obama para asegurarse de la verificación del proceso electoral, ha provocado una controversia sobre los últimos comicios presidenciales dado que Washington ha acusado reiteradas veces a Moscú durante e incluso después de ellos, de intervenir en las elecciones citadas. Entretanto, esta investigación no busca cuestionar los resultados de los últimos comicios electorales de EE.UU., puesto que la misma Casa Blanca ha reconocido a Trump como ganador de las elecciones. Sin embargo, el informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) confirma aparentemente la intervención rusa en los comicios presidenciales de EE.UU. Según este informe, Rusia se ha entrometido en el proceso electoral estadounidense con el fin de ayudar a triunfar a Trump y de minar la confianza en el sistema electoral del país. Al respecto, la CIA ha identificado a unos individuos relacionados con el Gobierno ruso que han filtrado miles de correos del Comité Nacional Demócrata y de los del jefe del colegio electoral de la candidata demócrata Hilary Clinton, , facilitándolos a WikiLeaks.
La semana pasada y sólo unos días después de que Barack Obama, levantara las restricciones al suministro de material militar a los grupos aliados de EE.UU. en Siria, los legisladores estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, presentaron en Washington un proyecto de ley que prohíbe armar a los grupos terroristas en el Oriente Medio y en el mundo entero. El citado proyecto prohíbe al Gobierno estadounidense facilitar ayudas armamentísticas, financieras o de enseñanza a las organizaciones que se encuentran en la lista de grupos terroristas.
En realidad, el documento en mención no está dirigido únicamente al Gobierno de EE.UU. que después de las escaldas de disturbios en Siria, contribuyó con una amplia ayuda financiera, armamentística y de asesoramiento militar a los grupos disidentes, sino que busca principalmente impedir el plan de la CIA de enviar clandestinamente armas a los grupos armados opositores en Siria, los cuales según las autoridades estadounidenses son grupos disidentes moderados.
El proyecto de ley mencionado prohíbe claramente apoyar al EIIL (Daesh, por sus siglas en árabe), Al-Qaeda y el Frente Al-Nusrah, que recientemente ha cambiado su nombre por Frente Fath al-Sham. Cabe destacar que esta prohibición abarca también a los aliados de estos grupos y a los países extranjeros que los apoyan. Además, una parte del proyecto de ley hace referencia a países como Arabia Saudí, Turquía y Catar que apoyan públicamente a ciertos grupos opositores armados en Siria.
Por lo visto, este proyecto de ley, sea lo que sea que busque, está apoyado por el presidente electo Donald Trump, quien ha opinado varias veces sobre la necesidad de luchar contra Daesh en lugar de intentar derrocar al Gobierno de Siria. De hecho, el objetivo de Obama de levantar las restricciones de suministros armamenticos a los grupos disidentes en Siria es para intentar evitar las grandes victorias del Ejército sirio y las fuerzas aliadas en la lucha contra los grupos terroristas en el este de Alepo.
La semana pasada, más de 300 musulmanes estadounidenses, entre ellos, los miembros principales del Consejo de Relaciones Islámico-Americanas (CAIR, por sus siglas en inglés), los imames de viernes de las mezquitas, los profesores universitarios, los activistas y también los directores de los grupos islámicos, en reacción a las pronunciaciones islamófobas de Trump durante su campaña electoral, le escribieron una carta en la que le pidieron respete las leyes, en particular, la Constitución del país.
La carta dirigida al presidente electo fue difundida después de que se publicaran algunas noticias sobre la decisión de Trump para poner en marcha un sistema de control y también, registrar datos en contra de los musulmanes estadounidenses. Por lo visto, al acercarse la fecha de la llegada de Trump a la Casa Blanca, es decir, el 20 de enero de 2017, se han intensificado las preocupaciones de los musulmanes sobre el clima anti-islámico como sobre las medidas tomadas contra los musulmanes en los EE.UU.
El motivo de preocupación es porque Trump además de que había tomado posturas anti-islámicas durante su campaña electoral, también había prometido enfrentarse con los musulmanes, intensificar las presiones y establecer nuevas leyes de control contra ellos. Las declaraciones y las posturas islamofobas de Trump han establecido el pretexto necesario para los derechistas y los racistas en EE.UU., de manera que, han crecido los atentados contra los centros islámicos y los musulmanes en dicho país.
Esto ocurre mientras que, hace tiempo el Consejo de Relaciones Islámico-Americanas informó a través de un comunicado que después de los atentados perpetrados en Paris y en San Bernandino en California, se habían intensificado los ataques contra las mezquitas y los musulmanes en EE.UU. El mencionado Consejo advirtió en un informe, que los sentimientos negativos contra los musulmanes son las consecuencias del contexto político que vive EE.UU. y, en la misma línea, argumentó la exigencia de Trump para impedir la entrada de los musulmanes al país norteamericano. Conforme con las encuestas realizadas, 60% de los musulmanes estadounidenses se quejan de discriminación, prejuicios anti-islámicos y de islamofobia.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos ustedes hasta la próxima semana.