EEUU en la semana que pasó (16 de enero de 2017)
Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.
La polémica investigación del Departamento de Justicia de EE.UU. publicada el pasado viernes declaró culpable a la Policía de Chicago por el uso excesivo de la fuerza en reiteradas oportunidades. La secretaria de Justicia, Loretta Lynch, anunciando la conclusión de este informe, precisó que ya está claro que la Policía de Chicago ha recurrido reiteradamente y en forma ilegal al uso de la fuerza contra los ciudadanos, sobre todo de raza negra. Según la secretaria de Justicia, la investigación revela que las prácticas de la policía han ocurrido en gran parte por las deficiencias en materia de formación y de responsabilidad. El tema de la violación y el uso de la fuerza de la policía estadounidense, en particular contra los afroamericanos, es una de las preocupaciones sociales de este país. La práctica de las violencias citadas ha causado en muchos casos la muerte de las víctimas. Fundamentalmente, la Policía estadounidense mantiene un comportamiento violento y racista contra la minoría negra a la que acosa en muchas ocasiones. Incluso, la persistencia del enfoque racista en la comunidad estadounidense y también la continuación de las excesivas violencias de la policía de EE.UU. contra la raza negra no sólo han obligado al presidente demócrata y de raza negra de este país a reconocer tales abusos, sino que también el presidente exigió que se revise este problema. Cuando el más alto funcionario ejecutivo de EE.UU. confiesa la violencia generalizada y sin límite de la policía de este país contra la raza de color, en particular contra los negros, en efecto, revela la conducta desenfrenada de la policía estadounidense que ya es conocida como inhumana contra la raza negra más allá de las fronteras estadounidenses y, que está familiarizada por la opinión pública del mundo entero. Cabe destacar que la violencia perpetrada por la policía contra las minorías en EE.UU. tiene raíz en la segregación racial, la cual se vive desde hace largo tiempo en este país norteño.
El pasado jueves y con el fin de fortalecer la OTAN, fue desplegado en Polonia un gran convoy militar estadounidense formado por las tropas y los equipamientos militares. Además, serán enviados 4000 militares estadounidenses a Polonia, Bulgaria, Rumania y a otros países bálticos. Por lo visto, EE.UU. como el pionero de la OTAN que alega preocuparse por la seguridad de sus aliados europeos, sobre todo por Polonia y otros tres países bálticos, está trasladando un gran equipamiento militar a Polonia. Está previsto que las fuerzas de EE.UU. y de Polonia lleven a cabo a finales del mes de enero en curso una maniobra conjunta en el territorio polaco. El objetivo de estas medidas es, según la OTAN, asegurar a los aliados europeos para enfrentarse con la conducta agresiva de Rusia. Por supuesto, Rusia está informada de las medidas citadas y, Moscú ha reaccionado duramente al respecto; el Kremlin consideró la ampliación de la presencia militar de EE.UU. en Polonia como una amenaza para la seguridad nacional de Rusia. Así como también, el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Alexéi Meshkov, subrayó que el establecimiento de nuevas fuerzas estadounidenses en Europa perjudica la seguridad en este continente. Ahora bien, mientras que el actual presidente estadounidense, Barack Obama, está pasando los últimos días de su mandato en la Casa Blanca, intenta fuertemente provocar la máxima tensión entre Washington y Moscú. Los intentos de Obama que consisten en realizar nuevas sanciones contra Rusia y también aumentar el envío de las fuerzas militares y el equipamiento bélico a los países de Europa de Este tienen como objetivo obligar al nuevo Gobierno de EE.UU. con la presidencia de Donald Trump que tomará el poder el 20 de enero en curso, a que no tenga más opciones que continuar con el proceso actual ante Rusia.
La semana pasada, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, anunció que su país no pagará el muro que separaría la frontera de México con EE.UU. El presidente de México reaccionó ante las últimas declaraciones del presidente electo estadounidense, Donald Trump, acerca de la construcción de un muro en las fronteras de EE.UU. y México en cuatro estados de EE.UU. El pasado miércoles, Trump en su primera rueda de prensa después de que triunfara en las últimas elecciones presidenciales hizo hincapié en que se entablarán muy pronto las negociaciones con México para la construcción del muro fronterizo entre ambos países con el fin de impedir la llegada de los inmigrantes indocumentados. Trump insistió en que México pagará la obra del muro. Lo sorprendente es que EE.UU. pretende construir el muro citado pero espera que el Gobierno mexicano, que se opone con este muro, lo pague. Aún no se sabe por qué Trump exige a México dicha expectativa no realista, mientras que México está sufriendo actualmente por los amplios conflictos y una crisis económica. De hecho, Trump aprovechó este asunto para atraer el voto de los electores porque estaba bien informado de que un gran número de los estadunidenses, sobre todo los ciudadanos de raza blanca, están preocupados por el tema de la inmigración ilegal. El cumplimiento de las promesas electorales de Trump en cuanto a la construcción del muro que separa México de EE.UU. afectará profundamente las antiguas relaciones entre EE.UU. y México y también un gran número de las familias de las que algunos de sus miembros viven en EE.UU. y otros en México. La expulsión de los inmigrantes indocumentados también hará que se separen las familias y dejará negativos efectos en las condiciones de vida, la situación social y la salud mental tanto del expulsado como de su familia.
Barack Obama en su último discurso como presidente de EE.UU. pretendió enumerar los logros de su gobierno durante los últimos 8 años de su mandato; además, advirtió sobre los futuros desafíos de este país. Obama recordó el mejoramiento de la situación económica, el acuerdo nuclear con Irán, la reconciliación con Cuba y el asesinato de Osama Bin Laden como los grandes logros de su gobierno. Pero, también mencionó la continuación de las discrepancias, la segregación racial, las desigualdades sociales y la deficiencia en el sistema educativo y de salud como los fracasos de los últimos 8 años de su mandato. El periodo de la presidencia de Barack Obama estuvo lleno de altibajos tanto para los ciudadanos estadounidenses como para el mundo. Obama tomó el poder ejecutivo de EE.UU. cuando el país estaba sufriendo de su más profunda crisis económica después de la gran crisis del año 1929, además, las tropas estadounidenses estaban involucradas duramente en la guerra en Afganistán e Irak. Así como también, la comunidad estadounidense estaba luchando con muchos problemas tales como el paro, las quiebras financieras, las profundas fisuras en el ingreso y las desigualdades sociales. En una situación tan polémica, Barack Obama con lemas como "El Cambio" y "Nosotros Podemos", atrajo el voto de los electorales que deseaban un cambio fundamental y, de esta manera, llegó a la Casa Blanca. Ahora, después de 8 años, Barack Obama ha concluido su mandato de presidente. En estos años, Obama logró éxitos en algunas áreas pero, en muchos otros campos sufrió varios fracasos. Si bien en el escenario económico Obama consiguió impedir que se profundizara la crisis económica y que ocurrieran más quiebras, sus políticas de expansión financiera duplicó las deudas del Gobierno Federal y, por fin, ante la falta de equilibrio en el presupuesto provocó el segundo cierre del Gobierno Federal a lo largo de la histórica de EE.UU.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.