EEUU en la semana que pasó (29 de enero de 2017)
Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de EE.UU.
En virtud de la orden ejecutiva firmada el pasado viernes por Donald Trump, presidente estadounidense, bajo el título de "la protección de la nación ante la llegada de los terroristas extranjeros a los EE.UU.", se han suspendido durante 90 días la concesión de visas para las nacionalidades que según ellos "son perjudiciales para los intereses de los EE.UU.". Esta normativa fue incorporada en el borrador de la orden para un periodo de 30 días. La orden citada incluye a los ciudadanos de siete países, Irán, Irak, Siria, Yemen, Libia, Sudan y Somalia. La medida también suspende durante 120 días el programa de recepción de refugiados y baja en 50 % la acogida de los refugiados. De hecho, Trump expidió la orden citada en línea con sus promesas electorales para impedir la llegada de los musulmanes al territorio estadounidense, bajo el pretexto de evitar el ingreso de los individuos que supuestamente cometen atentados terroristas. Ahora, la pregunta es si han intervenido los ciudadanos de los siete países mencionados en los atentados ocurridos durante los últimos años en EE.UU., o bien muchos de los terroristas que han llevado a cabo los actos terroristas han sido de nacionalidades de los países aliados de EE.UU. La reciente orden ejecutiva ha escalado las preocupaciones de los musulmanes estadounidenses por el aumento del contexto antislámico y por las medidas contra los musulmanes en EE.UU. Lo importante en cuanto a la alegación de Trump contra el Islam y los musulmanes es que sólo unos pocos musulmanes son radicales, pero la mayoría de ellos, en particular en EE.UU., se opone enérgicamente, a los actos violentos de estos radicales. Por tanto, es injusto atribuir dichas actitudes a todos la comunidad islámica. Por tanto, impedir la llegada de los musulmanes a EE.UU. es como sancionar a los que profesa esta religión dentro y fuera de EE.UU.
Rusia anunció que EE.UU. debe recapacitar sobre las consecuencias de sus decisiones para crear zonas seguras en Siria. El Kremlin hizo hincapié en que la Casa Blanca no ha consultado con Moscú antes de que anunciara su decisión para crear zonas seguras en Siria, lo cual Trump firmó el pasado miércoles mediante una orden ejecutiva. De esta forma, se controla la salida de los refugiados de Irak, Siria, Libia, Yemen y de otras regiones turbulentas e impide su emigración a EE.UU. Según esta orden, el secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, y también el candidato a secretario del Departamento de Estado de EE.UU, Rex Tillerson, tienen un plazo de 90 días para presentar a la Casa Blanca un plan sobre la creación de zonas seguras en Siria y los suburbios donde los sirios se han desplazados, lo cual es el primer paso de Trump para modificar la política de EE.UU. en el Oriente Medio. A juicio de los críticos del Gobierno estadounidense, esta actitud puede resultar en la amplia intervención militar de EE.UU. en la guerra civil de Siria. Dada la dura oposición de Rusia, por lo visto Trump pretende llevar a cabo esta medida sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. De esta manera, EE.UU. se enfrenta directamente al Gobierno de Siria y las fuerzas aliadas, lo cual beneficiará a los grupos terroristas sobre todo en el norte de Siria donde los extremistas después de sufrir un fracaso en Alepo, están en una situación pasiva.
El pasado miércoles, Donald Trump, nuevo presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva para la construcción de un muro en la frontera de Estados Unidos con México y determinar nuevas normas para impedir el ingreso de algunos grupos de migrantes. Según Trump, finalmente México pagará los gastos relacionados con la construcción de dicho muro de 3200 Km de longitud que se extenderá entre ambos países. Y ha previsto que la obra se pondrá en marcha durante los próximos meses. Esta nueva medida de Trump fue una de sus promesas electorales. Sin embargo, este plan además de afectar a México en las fronteras sureñas de EE.UU., también afectará a los países de América Central. La orden de Trump para exigir más dureza contra los migrantes, que son mayormente latinos, ha duplicado la preocupación de los países latinoamericanos. Incluso, en la Cumbre de los líderes de los países de América Latina y Caribe (CELAC), celebrada el pasado miércoles, los altos funcionarios cambiaron la agenda de esta cumbre después de enterarse de la firma de Trump para ejecutar la medida de la obra del muro en las fronteras de México y de la anulación del apoyo a los estados estadounidenses que acogen a inmigrantes indocumentados en EE.UU. Al respecto, las autoridades de la cumbre se expresaron inquietas por las políticas que llevará a cabo Trump para impedir la llegada de los inmigrantes y, también por sus apoyos para fortificar la economía estadounidense, con medidas tales como elevar los impuestos y las tarifas de las mercancías fabricadas en los países latinoamericanos, en particular, de México, que generarán cambios fundamentales en la estructura actual en las relaciones económicas y comerciales de América Latina con EE.UU.; estas medidas perjudicarán solamente a los países de América Central y Sudamérica.
El pasado martes, un gran número de ciudadanos estadounidenses se manifestó en contra de la orden del nuevo presidente estadounidense por la continuación de las construcciones de los oleoductos Keystone XL y Dakota Access. Está previsto que el oleoducto de Dakota Access lleve el crudo de Dakota norteña a través de Dakota sureña y de Iowa a Illinois desde donde el petróleo será subido a los barcos para su distribución. El plan de Keystone XL transportará el petróleo de Canadá a Nebraska en EE.UU. Cabe destacar que estaba previsto que la obra del oleoducto de Keystone transportara el crudo desde Canadá y, finalmente al sur de EE.UU. y las costas del golfo de México; sin embargo, a finales del años 2015, el anterior presidente, Barack Obama, paralizó la obra por las preocupaciones medioambientales. Además, la ruta primaria del oleoducto de Dakota norteña ha inquietado a las tribus de la región y también a los activistas medioambientales. Ahora bien, el nuevo presidente de EE.UU., para satisfacer a los inversores, se comprometió a revisar el contenido de los contratos relaciones a estos dos oleoductos. Los simpatizantes del plan del oleoducto de Keystone, los lobbies petroleros y los sindicatos obreros, alegan que la construcción del ducto puede crear más de 20 mil oportunidad de empleo y contribuir en el mejoramiento de la seguridad de los recursos de energía. Los que están a favor del plan citado destacan otro beneficio de este oleoducto, es decir, que disminuirá la importación del crudo. Sin embargo, los críticos han cuestionado todas estas alegaciones puesto que, recuerdan los riesgos medioambientales que provocaría este oleoducto. En suma, los republicanos siempre han estado de acuerdo con ambas construcciones, mientras que los demócratas siempre las han rechazado. Ahora, con la orden de Trump, se viola nuevamente otra de las decisiones del expresidente de EE.UU. Obama, lo cual revela la exhibición de poder de los republicanos del Congreso de EE.UU. ante los demócratas.
Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.