EE.UU. en la semana que pasó
May 31, 2017 08:07 UTC
Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales del país norteamericano.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, con su llegada el sábado 20 de mayo a Riad, inauguró su primera gira internacional, en la que busca cerrar negocios y abordar el tema de la cooperación regional. Trump viajó a Riad, mientras que durante su campaña electoral, había amenazado a Arabia Saudí con cortar la compra de petróleo. Sin embargo, el programa que los saudíes han preparado para recibir al presidente de EE.UU. ha sido tan impresionante que Trump ha ignorado el apoyo de Riad a los grupos terroristas como EIIL (Daesh, en árabe) o la violación grave de los Al Saud a los derechos humanos en el reino árabe. El mandatario norteamericano, durante el primer día de su visita a Riad, suscribió acuerdos de venta de armas por valor de 110. 000 millones de dólares. Este contrato —similar al de otras transacciones pactadas en tiempos de la presidencia de Barack Obama, pero que luego lo limitó debido al alto número de muertes por la agresión saudí contra Yemen.
El martes, el presidente de EE.UU., recibió en la Casa Blanca a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan. Ambos mandatarios, en su primer encuentro desde que ocuparon el cargo, enfatizaron la necesidad de fortalecer las cooperaciones conjuntas contra el terrorismo. Esta visita se realizó mientras Washington y Ankara mantienen algunas discrepancias que sus jefes de Estado no pudieron ocultar. Por ejemplo, Erdogan, durante una conferencia de prensa junto con Trump, criticó las políticas del Gobierno de Estados Unidos ante los grupos armados kurdos sirios a los que considera terroristas. Mientras que pocos días antes de esta reunión, Ankara se había inundado de ira al enterarse que el ejército de Estados Unidos había entregado oficialmente equipos de armas a las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) y las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), milicias kurdas que combate en Siria contra los terroristas. Trump, por su parte, no hizo ninguna referencia a su decisión de armar a las milicias kurdosirias y se limitó a destacar la importancia de trabajar con Turquía en la lucha contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), al que ambos combaten juntos en Irak y Siria bajo la coalición internacional liderada por Washington. Además, Erdogan insistió en sus "expectativas" respecto al predicador Fethullah Gülen, autoexiliado en Pensilvania (EE.UU.) y al que Ankara acusa de haber instigado el fallido golpe militar del pasado julio. Las autoridades turcas han exigido en más de una ocasión la extradición del predicador, mientras que EE.UU. ha argumentado que es la Justicia estadounidense la que debe decidir ese paso en función de los documentos acusatorios aportados, que hasta ahora consideran insuficientes. Entre tanto, mientras ambos presidentes estaban reunidos en la Casa Blanca, varias docenas de personas se manifestaban a favor y en contra de Erdogan.
La semana pasada, el Gobierno de Estados Unidos pidió oficialmente revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA). Trump criticó este acuerdo porque, a su juicio, fue creado con el objetivo de debilitar la fuerza económica de Estados Unidos y fortalecer a Canadá y México. El mandatario estadunidense señaló que en los 25 años de vida de este acuerdo fueron eliminados millones de oportunidades de empleos en Estados Unidos. Trump, en lugar de concretar la salida de su país del NAFTA, planteó que la pronta revisión de este tratado. En este sentido, el gobierno del magnate neoyorquino espera obligar a Canadá y México a entregar más concesiones comerciales a favor de Estados Unidos a cambio de hacer nuevas negociones. Sin embargo, parece que la revisión fundamental de un tratado que engloba más de 20 billones de dólares del producto interno bruto (PIB) no será fácil ni alcanzará tan rápido como quisiera Trump buenos resultados.
La Casa Blanca que consideraba semanas atrás innecesaria la designación de un fiscal especial para investigar los lazos entre el entorno del presidente Trump y Rusia, aceptó de manera renuente que el Departamento de Justicia nombrara a Robert Mueller para el caso. En este sentido, los críticos de la Administración de Trump creen que los rusos ayudaron a la victoria del republicano en las elecciones de noviembre del año pasado, a cambio, el entonces candidato Trump había prometido al presidente de Rusia, Vladimir Putin, reducir las sanciones económicas antirrusa. Sin embargo, informes divulgados muestran que, durante la campaña de las elecciones presidenciales de Estados Unidos del 2016, en un periodo de seis meses, se realizaron al menos 18 llamadas telefónicas y envíos de correos electrónicos entre los miembros de la campaña de Trump y funcionarios rusos. No obstante, el actual inquilino de la Casa Blanca ha rechazado cualquiera relación con los rusos.
La semana pasada, el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kelly, sugirió al presidente Trump usar un sable en contra de la prensa. Kelly hizo la “broma” a Trump sin darse cuenta de que los micrófonos estaban abiertos. El hecho ocurrió luego de la participación de Trump en la graduación de jóvenes cadetes de la Academia de la Guardia Costera de Estados Unidos, en New London (Connecticut), donde uno de los graduados regaló un sable al mandatario. “Es hermoso”, dijo Trump al recibir el sable de manos de uno de los jóvenes cadetes. El presidente posó con el cadete y el sable y momentos después el secretario Kelly se le acercó y le dijo al oído “úselo con la prensa, señor”. El presidente le respondió: “Sí, es verdad”. Minutos antes, Trump había denunciado, durante la ceremonia, que los medios de comunicación le están tratando peor que a “ningún político en la historia”, pero aseguró que está haciendo “lo correcto” y que seguirá trabajando a favor de “los hombres y mujeres olvidados” del país. “Miren cómo me han tratado últimamente, especialmente por parte de los medios de comunicación. Ningún político en la historia ha sido tratado peor o más injustamente”, dijo Trump, en su primera comparecencia pública desde que el diario The New York Times revelara que en febrero pasado el mandatario pidió al entonces director del FBI, James Comey, que pusiera fin a una investigación sobre los nexos con Rusia de su exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn. El presidente estadounidense no se refirió a esa información, pero utilizó su batalla con los medios de comunicación como ejemplo para “ofrecer consejo” a los recién graduados de la academia militar. “A lo largo de su vida, les van a ocurrir cosas que ustedes no merecen y que no siempre son justas. Pero ustedes tienen que resistir y luchar, luchar, luchar”, afirmó Trump.
La semana pasada, el Tribunal Supremo Federal de Estados Unidos se opuso a la continuación de la ley electoral contra los negros en el estado de Carolina del Norte. El Tribunal Supremo mantuvo el bloqueo que pesa sobre una ley del estado de Carolina del Norte que exigía a los votantes mostrar en las urnas un carné de identidad, lo que puede afectar a la participación en las elecciones de las minorías afroamericana e hispana. Ese tribunal invalidó la ley al considerar que fue “aprobada en un intento de discriminación racial” contra la minoría negra, que en Carolina del Norte constituye un cuarto de la población. La ley de Carolina del Norte fue aprobada en 2013 por el legislativo estatal, dominado por los republicanos, y posteriormente firmada por el entonces gobernador republicano, Pat McCrory. La iniciativa imponía la obligación de mostrar un documento de identificación con una fotografía, pese a que en Estados Unidos no hay un documento nacional de identidad y los ciudadanos no están obligados a disponer de esa identificación. Las otras restricciones de la ley incluían la eliminación del registro de votantes el mismo día de las elecciones, y requería mayor antelación para el registro del voto por anticipado.