May 04, 2016 07:50 UTC

En este programa se aborda la santidad especial del derecho de la vida en el Islam.

Saludos a todos ustedes estimados oyentes, en el programa anterior dijimos que el Islam atribuye mucho valor al derecho de la vida de los seres humanos y prohíbe toda privación de la vida, tanto para sí mismo como para otros. El sagrado Corán da especial importancia a la preservación y el respeto a la vida de las personas inocentes. Esta importancia, en el Islam, es tanta que considera el asesino de un ser humano inocente igual que si fuera asesinada toda la humanidad y, por tanto, está determinante prohibido que los musulmanes cometan el pecado mayor, es decir, matar a una persona inocente. La aleya 32 de la sura La mesa servida dice:

 

  Por esta razón, prescribimos a los Hijos de Israel que quien matara a una persona que no hubiera matado a nadie ni corrompido en la tierra, fuera como si hubiera matado a toda la Humanidad. Y que quien salvara una vida, fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la Humanidad. Nuestros enviados vinieron a ellos con las pruebas claras, pero, a pesar de ellas, muchos cometieron excesos en la tierra.

 

Ahora cabe decir por qué el Islam prohíbe a un musulmán destruir su propia vida o de los demás. Primero, hay que decir que incluso los ángeles, al principio de su creación, consideraban que matar a un hombre era una mala acción. La aleya 30 de la sura La vaca dice:

 

Y cuando tu Señor dijo a los ángeles: «Voy a poner un sucesor en la tierra». Dijeron: « ¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, siendo así que nosotros celebramos Tu alabanza y proclamamos Tu santidad?» Dijo: «Yo sé lo que vosotros no sabéis».

Más adelante, los mismos efectos se pueden ver en la prohibición, según la aleya 84 de sura La vaca que dice:

 

Y cuando concertamos un pacto con vosotros: « ¡No derraméis vuestra sangre ni os expulséis de casa unos a otros!» Lo aceptasteis, sois testigos.

 

La prohibición del asesinato se ha mencionado en los primeros mandamientos que el gran Profeta del Islam trasmitió para los idolatras de Hiyaz (la Meca). En la aleya 151 de la sura Los rebaños dice:

 

Di: « ¡Venid, que os recitaré lo que vuestro Señor os ha prohibido: que Le asociéis nada! ¡Sed buenos con vuestros padres, no matéis a vuestros hijos por miedo de empobreceros -ya os proveeremos Nosotros, y a ellos,- alejaos de las deshonestidades, públicas o secretas, no matéis a nadie que Alá haya prohibido, sino con justo motivo ¡Esto os ha ordenado Él. Quizás, así, razonéis».

 

El asesinato de una persona inocente es tan horrible que Dios considera Abdolrahman (servidores especiales o Oliaolah )a los que no han matado a nadie, según menciona la aleya 68 de la sura El criterio:

 

No invocan a otro dios junto con Alá, no matan a nadie que Alá haya prohibido, si no es con justo motivo, no fornican. Quien comete tal, incurre en castigo.

De acuerdo a esta aleya, los fieles de Dios respetan mucho la vida de su prójimo y, de ninguna manera, dañan a los demás. Ellos nunca deben ni siquiera pensar en matar a otra persona y, en caso de ser oprimidos por alguien, deben actuar basándose en la justicia, la ley y los veredictos divinos. Por tanto, hay que respetar la sangre del inocente pero no hay que dar importancia a la sangre de alguien que mata injustamente o daña la seguridad de la sociedad.

El respeto a la dignidad y el valor de homicidio son asuntos abordados por todas las religiones divinas y en las leyes de derechos humanos. El asesinato está considerado como uno de los mayores pecados y crímenes. En el Corán se menciona que la vida de cada persona sea musulmana o no debe respetarse y tomar la vida es derecho exclusivo del Creador del universo, quien ha creado los seres humanos.

 

El Islam, como último mensajero de la grandeza y la seguridad más que todo da importancia a este asunto y ha impuesto duros castigos para los asesinos, los que alteran la seguridad y atentan contra la vida.

Dios, al considerar pesados castigos para el asesinato, entonces, está clara la importancia de la prohibición del asesinato. Las penas para los asesinos son inmateriales y materiales. Los castigos físicos incluyen el pago de una indemnización y la ley del talión si se cumplen ciertas condiciones. Sin embargo, las sanciones y castigos inmateriales no terminan aquí. El asesinato es un delito grave, pero el asesinato de un musulmán, considerando su fe y su creencia, es mucho más grave. Así su castigo es muy duro y terrible. Dios en la aleya 93 de la sura Las mujeres dice:

 

Y quien mate a un creyente premeditadamente, tendrá la gehena como retribución, eternamente. Alá se irritará con él, le maldecirá y le preparará un castigo terrible.

 

El primer castigo de un asesino es el infierno. Segundo, es la supervivencia en el infierno (Jaledan Fiha). Muchas personas tienen como castigo el infierno pero finalmente salen después de un corto o largo tiempo, sin embargo, esta posibilidad no se aplica para el asesino que tiene que permanecer para siempre en el infierno. Tercero, la sanción de un asesino se basa en toda la ira divina que recae sobre él, de tal manera que él desde el momento de cometer su crimen hasta el último día de su vida se enfrentará a la ira y la rabia de Dios. Esta rabia también prosigue después de su muerte.

La cuarta pena es la maldición de las misericordias y bondades de Dios. Allama Mufti Mohammad Shafi Otomano en una interpretación de la sabiduría del Corán sobre este asunto escribe:

La maldición incluye la distancia de las bondades de Dios y enfrenta a los asesinos con muchos engaños. No llegarán a acercarse a Dios y estará privado de cualquier hecho bueno. Quinto, Dios ha amenazado a los asesinos con gran tormento. Entrar en el infierno es un castigo doloroso, pero algunos delincuentes convivirán con los demonios, mientras otros se someterán a dolorosos castigos.

 

El Profeta de la misericordia destacó mucho la vida de las personas y rechazó abiertamente el asesinato. Abdolah ibne Amor, citando a Abdallah Ibn Amr, dice: "Un día, él vio al Profeta que estaba circunvalando la Kaaba y dijo: ¡qué encantador y dulce! ¿ Qué grande y cuánto respeto! Juro por la vida de quien ha dado la vida a Mohammad (saludos sean para él y sus descendientes) que su vida está en sus manos. ¡Mohammad está en sus manos! El respeto de un devoto a su vida y bienes ante el Señor es más y grande que él mismo.

 

Respecto al rechazo del asesinato de no musulmanes dice: “cualquier persona que mata a un no musulmán en (territorios islámicos) que aprovecha de la seguridad, no sentirá el olor del paraíso”. Dios en la aleya 151 de la sura Los rebaños dice:

 

  Di: «¡Venid, que os recitaré lo que vuestro Señor os ha prohibido: que Le asociéis nada! ¡Sed buenos con vuestros padres, no matéis a vuestros hijos por miedo de empobreceros -ya os proveeremos Nosotros, y a ellos,- alejaos de las deshonestidades, públicas o secretas, no matéis a nadie que Alá haya prohibido, sino con justo motivo ¡Esto os ha ordenado Él. Quizás, así, razonéis».

 

Quitar la vida espiritual, asimismo, tiene un castigo. Los que confunden a otros en sus pensamientos al promover ideas desviadas han de arrepentirse. Pero es arrepentimiento será aceptado cuando recupere todas sus ruinas mentales que ha provocado y mientras realice este movimiento, revele y promueva la justicia. Arrepentimiento junto con estas dos condiciones es una solución para las personas, de acuerdo con la aleya 160 de la sura La vaca que dice:

 

Pero aquéllos que se arrepientan y se enmienden y aclaren, a ésos Me volveré. Yo soy el Indulgente, el Misericordioso.

 

En conclusión, el Islam ve la vida como un deber y, la vida real tiene dos aspectos, uno espiritual y otro material. Se prefiere el aspecto espiritual al aspecto material y también considera castigos disuasorio y determinantes.