Jun 19, 2019 08:04 UTC

Pars Today - En la semana que pasó, Irán fue anfitrión de importantes reuniones asiáticas y europeas. La visita del primer ministro japonés a Teherán, poco después del viaje del canciller alemán a la capital persa y a continuación, el viaje del presidente iraní a Kirguizistán y Tayikistán figuran entre los eventos más relevantes de Irán en la semana que pasó.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, realizó la semana pasa un viaje de dos días a Teherán, capital de la República Islámica de Irán.

En Teherán, mantuvo conversaciones constructivas con el presidente persa, Hasan Rohani y el pasado jueves, se reunió con el Líder de la Revolución islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

Shinzo Abe, al final de los diálogos oficiales con el mandatario persa y en una rueda de prensa conjunta, hizo hincapié en el interés de Tokio para extender las relaciones con Teherán. En la reunión conjunta de las delegaciones de alto rango de Irán y Japón, Rohani se refirió al caso del acuerdo nuclear o Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC) y recalcó que todos los países asumen ciertos deberes respecto a PIAC y la Resolución 2231 de las Naciones Unidas. El presidente persa, luego expresó su esperanza de que Japón, por su parte, cumpla con sus responsabilidades al respecto.

En el segundo día de su visita a Teherán, el primer ministro japonés se reunió con el Líder persa.

En este encuentro, el ayatolá Jamenei hizo referencia a las declaraciones del primer ministro japonés, basadas en la petición de EE.UU. para dialogar sobre el caso nuclear iraní y afirmó: “La República Islámica de Irán negoció durante 5, 6 años con Estados Unidos y los europeos, en el marco del G5+1, Lo que llevó a un acuerdo. Pero, Los Estados Unidos ignoraron e incumplieron este acuerdo definitivo. Entonces, ¿qué sentido común permitiría una vez más las negociaciones con un estado que ha desechado todo lo acordado?”

El Líder de la Revolución volvió a citar al primer ministro japonés con respecto a la determinación de los EE. UU. de impedir que Irán construya armas nucleares y agregó: “Nos oponemos a las armas nucleares, y emitimos una fatwa (veredicto) religiosa que prohíbe la construcción de armas nucleares. si quisiéramos construir armas nucleares, los Estados Unidos no podrían hacer nada al respecto, y la prohibición de los Estados Unidos no sería un obstáculo”.

Insistir en que el almacenamiento de armas nucleares no es razonable, el ayatolá Jamenei comentó: “Estados Unidos no tiene competencia, de ninguna manera, para hablar sobre qué país debería o no debería tener armas nucleares. Debido a que Estados Unidos posee arsenales de miles de cabezas nucleares en sus almacenes”.

 La verdad es que el problema de la Casa Blanca no es su preocupación por las actividades nucleares de Irán ni el PIAC, EE.UU. mantiene una hostilidad respecto a Irán desde hace 40 años y la inició desde el principio de la victoria de la Revolución Islámica de Irán y aun insiste en continuar esta enemistad.

La Casa Blanca sueña que las sanciones resultarán eficaces y llevarán a Irán a la mesa del dialogo. Unas horas antes del viaje de Abe a Teherán, Trump repitió una vez más que debido a las sanciones de EEUU, Irán “ya se ha convertido en un país muy diferente”.

Entonces, es ilógico imaginar que EE.UU. cambiará su actitud a través del diálogo.

Antes del viaje del primer ministro japonés, el portavoz del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional de Irán, Keyvan Josravi, afirmó: el esfuerzo para “el regreso de EE.UU. al PIAC y las compensaciones de los daños que ha sufrido Irán”, así como “la eliminación de las transgresiones de Washington contra el país persa”, ambos entre los principios aceptados y enfatizados por la comunidad internacional, pueden garantizar el éxito de este viaje.

La semana pasada, Irán acogió al ministro alemán de Exteriores.

Hasan Rohani, en su reunión con el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, en Teherán, enfatizó que la seguridad de la zona nunca se materializará a través de imponer sanción y presión contra la nación iraní. El presidente persa recalcó: EE.UU., al imponer sanciones crueles contra Irán camina en la ruta del terrorismo económico, entonces, Teherán resiste ante quienes bloquean el medicamento y el alimento en su contra.

Rohani agregó: si los países europeos creen que el PIAC está a favor de las relaciones entre Irán y la Unión Europea y el desarrollo de la paz, la estabilidad y la seguridad de la zona, deben esforzarse más pronto para mantenerlo y adopten medidas prácticas y serias.

El pasado fin de semana, el presidente de Irán viajó a Biskek, capital de Kirguizistán, por invitación oficial del presidente de este país y a fin de participar en la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).

En su discurso en la 19 ronda de la Cumbre de OSC, Rohani se refirió a la lucha de Irán contra el grupo terrorista Daesh en Irak y Siria, y resaltó: Irán luchó en Irak y Siria por la paz, en Afganistán desempeñó un rol constructivo en la lucha contra el radicalismo en cooperación con la ONU y ahora hace todo su esfuerzo para establecer la paz en Yemen.

Según el presidente iraní, hay que desafiar el unilateralismo pues el terrorismo, el radicalismo y el narcotráfico han convertido al multilateralismo en una necesidad.

Tras la cumbre de OCS, el presidente de Irán viajó el viernes por la tarde a Dusambé, capital de Tayikistán para asistir a la quinta cumbre de los líderes de la Conferencia de Interacción y Medidas de Confianza en Asia (CICA, por sus siglas en inglés).

Los presidentes de la República de Azerbaiyán, Bangladés, China, Irán, Kazajstán, Kirguistán, Rusia, Sri Lanka, Turkmenistán y Uzbekistán participan en la mencionada cita. Estas dos organizaciones están compuestas por países que buscan la interacción y las medidas de confianza en la región de Asia.

En este sentido, el mandatario persa se refirió a la expansión del terrorismo y la inseguridad y las corrientes que provocan inestabilidad en la zona, derivadas de las injerencias de EE.UU., enfatizó que debemos tener una región más fuerte, más segura y más desarrollada y este objetivo se cumplirá a través de la cooperación.

La semana pasada, el ministro de Defensa de Irán, el general de brigada Amir Hatami, afirmó que los enemigos de Irán, sobre todo EE.UU. y los sionistas, se aprovechan de cualquier incidente en la zona, como la explosión de algunos petroleros en el puerto de Al-Fuyaira en EAU, para plantear acusaciones políticas contra Irán. Hatami agregó: Los intereses de los enemigos residen en crear caos e inseguridad en la región, además de iranofobia, la venta de armas, el saqueo de la riqueza de la zona y al final, el olvido de la causa palestina.

El pasado jueves y en un evento sospechoso, dos buques cisterna explotaron en el mar de Omán. Tras el incidente, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pampeo, responsabilizó a Irán de atacar estos dos petroleros, sin ofrecer ninguna prueba. 

La Representación permanente de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un comunicado, tras rechazar esta alegación resaltó que la amplia presencia militar de Washington en la zona siempre ha sido el principal origen de la inseguridad e inestabilidad en el Golfo Pérsico y EE.UU. y sus aliados regionales deben dejar el belicismo y pongan fin a sus conspiraciones sediciosas y sus operaciones ocultas para acusar a los demás en la zona.

El pasado viernes, el ministro iraní de Exteriores, Mohammad Yavad Zarif escribió en su cuenta de Twitter que las acusaciones contra Irán sin ofrecer pruebas y documentos verdaderos demuestran que el Equipo B, compuesto por el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton; el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman Al Saud; su homólogo emiratí, Muhamad bin Zayed Al Nahyan; y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, mantiene la diplomacia de sabotaje.

Según el canciller iraní, este sabotaje del Equipo B, se aplica incluso en los esfuerzos diplomáticos del primer ministro japonés, Shinzo Abe, (para reducir las tensiones en la región) y el plan incluye también el “encubrimiento del terrorismo económico” ejercido contra la República Islámica.

El régimen de Israel y algunos de sus aliados reaccionarios que provocaron inseguridad e inestabilidad en Irak y Siria, intentan desde hace años llevar a EE.UU. hacia un conflicto o una guerra con Irán.

 

P/NA/RH