Ago 11, 2020 11:39 UTC

ParsToday- La semana pasada coincidió con el “Día de los Derechos Humanos Islámicos y la Dignidad Humana”.

El  l5 de agosto de 2008, la iniciativa de la República Islámica de Irán de designar un día simbólico como el “Día de los Derechos Humanos Islámicos y la Dignidad Humana”, fue aprobada por la Organización de la Conferencia Islámica (OCI).
 
Este día evoca la adopción de la “Declaración de Derechos Humanos en el Islam”, el 5 de agosto de 1990, cuando los países islámicos pudieron por primera vez explicar, en un documento similar, los instrumentos legales internacionales contemporáneos, los puntos de vista islámicos sobre los derechos humanos y los compromisos de los gobiernos islámicos al respecto, con la naturaleza legal de una declaración.
 
Una visión de los derechos humanos debe estar libre de cualquier consideración política y expresar los valores humanos independientemente de la raza, religión y nacionalidad. Sin embargo, los derechos humanos han sido profundamente politizados por las medidas de doble rasero del Occidente, lo que contraviene las expectativas de la comunidad internacional en materia de derechos humanos y las verdaderas reivindicaciones al respecto.
 
El Día Islámico de los Derechos Humanos y la Dignidad Humana es, de hecho, una oportunidad para la reflexión sobre el tema de los derechos humanos basándose en los valores humanos, la justicia y la dignidad humana.
 
 Desafortunadamente, hay muchas dicotomías por parte del Occidente sobre el tema de los derechos humanos. Incluso dentro de estos países, mucha gente sufre de racismo, corrupción e injusticia, y sus voces de protesta son cada día más altas.
 
El Líder de la Revolución, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en un discurso, tildó a Estados Unidos como el mayor país violador de los derechos humanos y precisó: “Las personas que llevan la mancha de la vergüenza de acciones como las cárceles de Guantánamo y Abu Ghraib y los bombardeos a las áreas residenciales en Irak, Afganistán y otros lugares, no deben reclamar los derechos humanos y no tienen derecho a hablar de los mismos, ya que ellos mismos son una manifestación de los abusos de estos derechos.
 
Los derechos humanos no se les puede imponer a una sociedad de forma unilateral y sobre la base de opiniones personales, sino que cada cultura y religión los define basándose en las enseñanzas, las estructuras culturales y sociales y la religión, y los miembros de esa sociedad lo obedece.
 
La Declaración de Derechos Humanos en el Islam establece que, según la sharía o ley islámica, los derechos humanos se derivan de la dignidad y el valor inherentes de los seres humanos y que la Ummah islámica, que Dios ha elegido como la mejor Ummah o comunidad, tiene una misión mundial. El documento precisa que “confiando con la sharía islámica en que la humanidad, aun habiendo alcanzado altas cotas materiales en la ciencia, sigue y seguirá en la necesidad palpable del sustento de la fe para su civilización, así como de un estímulo esencial para la salvaguarda de sus derechos”.
 
En una parte de su reciente mensaje con motivo de la peregrinación anual del Hach, el Líder de la Revolución, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, expuso las dimensiones y los objetivos del comportamiento inhumano de Estados Unidos, y dijo: “La conducta de Estados Unidos con las naciones débiles es la versión ampliada de la de ese policía que puso la rodilla en el cuello de un negro hasta que murió”.
 
Un vistazo al estado deplorable de los años de guerra y derramamiento de sangre en Afganistán, Irak y Yemen; las agresiones de los regímenes infanticidas respaldados por EE.UU. en Palestina y Yemen, y la opresión estadounidense contra las naciones oprimidas, es una clara muestra de la amplia violación de los derechos humanos por parte del sistema de hegemonía mundial.
 
Hoy en día, el pueblo estadounidense está sumido en un profundo lodazal, y el escándalo del comportamiento inhumano de los líderes de la Casa Blanca se escucha en los gritos de protesta de la gente en las calles de Estados Unidos. Es por eso que el ayatolá Jamenei enfatizó que “respecto a los acontecimientos en curso en Estados Unidos y al movimiento que hay allá contra la discriminación racial, nuestra posición es de firme apoyo a la gente y de condena del ruin comportamiento del Gobierno racista de ese país”.
 
El Ministerio de Inteligencia de Irán anunció el primero de agosto que Yamshid Sharmahd, cabecilla del grupo terrorista conocido como “Tondar” (Trueno en farsi), que dirigió diversas acciones armadas y de sabotaje contra Irán desde Estados Unidos, fue arrestado tras una compleja operación llevada a cabo por las fuerzas de seguridad iraníes.
 
 Tondar se había atribuido la autoría de varios ataques terroristas en Irán, entre ellos el atentado con bomba contra la Hoseynieh o mezquita Seyed al-Shohada de la ciudad meridional de Shiraz en 2008, en el que murieron 14 personas y otras 215 resultaron heridas.
 
Tondar había planeado igualmente otros actos terroristas en Irán en los últimos años, entre los cuales destacan: operación química y microbiológica contra la Feria Internacional del Libro de Teherán; atentado contra el consulado de Rusia en la ciudad norteña de Rasht; la detonación de depósitos de petróleo y oleoductos en el puerto de Guenavé, al sudoeste de Irán; y atentados con bomba contra la sede del Parlamento y el santuario de la Hazrat Masumé en la ciudad sagrada de Qom. Todos estos atentados terroristas fueron frustrados por las fuerzas de seguridad iraníes.
 
Estados Unidos alberga y apoya, de diferentes maneras, a terroristas bien conocidos y a los que han reivindicado acciones terroristas en el interior de Irán.
 
Grupos terroristas como Tondar son solo parte de los planes de los servicios de inteligencia norteamericanos para hacer uso de terroristas contra la República Islámica. De hecho, Estados Unidos apoya a cualquier persona o grupo que sea capaz de cometer actos de sabotear y asesinatos contra la seguridad de Irán.
 
El grupo terrorista Tondar fue formado en 2004 por una persona de nombre Fatolá Manuchehri, apodada  Forud Fuladvand, quien afirmó que su objetivo de establecer este grupo era derrocar a la República Islámica en cuestión de un año.
 
En el marco de la llamada política antiterrorista, los funcionarios estadounidenses distorsionan constantemente las realidades: haciendo comentarios para eludir la culpa, acusando a Irán de sembrar inseguridad en la región y apoyando al terrorismo, están tratando de presentar una imagen positiva del papel de Washington en la zona y el mundo, mientras que la naturaleza verdadera de este rol ha sido provocar inseguridad y promover el terrorismo creando a la red de Al Qaeda y respaldando al EIIL (Daesh, siglas en inglés). 
 
Asimismo y en un acto terrorista, EE.UU. asesinó al mayor general Qasem Soleimani, jefe de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), que había viajado a Irak por invitación oficial de funcionarios iraquíes. Este crimen abierto fue perpetrado el 3 de enero de 2020 por la orden directa del presidente norteamericano Donald Trump, cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad, y en él murieron además Abu Mahdi al-Muhandis, subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), y otras ocho personas que les acompañaban.
 
Estos sucesos indican que el pueblo iraní ha pasado por difíciles días y pruebas con paciencia y resistencia, pero lo que siempre ha sido importante y decisivo en medio de esos incidentes ha sido nunca rendirse ante las adversidades.
 
P/FE/RH