Oct 05, 2020 10:22 UTC

ParsToday – En el nombre de Dios y con saludos cordiales a todos ustedes queridos oyentes, en este momento les presentamos el espacio “Irán en la semana que pasó”, en el que analizaremos una selección de los eventos de la semana pasada en Irán.

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Baréin hicieron perder los derechos del pueblo oprimido palestino al normalizar las relaciones con el régimen israelí.
 
En su intervención el miércoles ante la 45.ª reunión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el embajador y representante permanente de Irán ante la Oficina de la ONU y Organizaciones Internacionales establecidas en Ginebra (Suiza), Esmail Baqaei-Hamaneh, criticó la medida de Abu Dabi y Manama de normalizar las relaciones diplomáticas con Israel y dijo que esto terminará en la pérdida de los derechos del pueblo oprimido palestino, al tiempo que fortalecerá el sentimiento de inmunidad de los ocupadores de Al-Quds (Jerusalén).
 
El diplomático persa subrayó que los crímenes del régimen sionista se acabarán solo cuando termine la ocupación y se restablezca el derecho de los palestinos a la independencia de acción, para luego puntualizar que los gobiernos tienen el deber moral y legal de hacer rendir cuentas a Tel Aviv por cometer los crímenes más graves que preocupan a la comunidad internacional y que se ha convertido en una práctica antipalestina.
 
Cabe recordar que, durante una reunión por videoconferencia, el 1 de septiembre, con representantes del sector educativo persa, el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, lamentó que EAU haya cooperado con Israel y EE.UU. contra los intereses del mundo islámico y cometa la mayor atrocidad contra él, denunciando que Abu Dabi traicionó al mundo islámico, las naciones árabes y los países de la región, así como la causa de los palestinos. Desde luego, añadió, esta traición no durará mucho; pero quedará el estigma pegado en la frente de los gobernantes de ese Estado, que abrieron la puerta a la región a los sionistas y dejaron la causa de los palestinos, es decir, la usurpación de un país, en el olvido.
 
El pasado miércoles coincidió con el Día de Solidaridad y Simpatía con los Niños Palestinos.
 
El 30 de septiembre de 2000, en los primeros días de la Segunda Intifada (Intifada de Al-Aqsa), las cadenas de televisión transmitieron la imagen de un adolescente palestino de 12 años, Mohamad al-Durrah, resguardado detrás de su padre para protegerse de los tiroteos de soldados israelíes; sin embargo, perdió la vida por el disparo directo de las balas de los verdugos sionistas. Este amargo día ha sido denominado en el calendario de la República Islámica de Irán como el Día de Solidaridad y Simpatía con los Niños Palestinos.
 
Con este motivo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán declaró a través de un comunicado en Twitter que “hace 20 años, Mohamad al-Durrah, resguardado detrás de su padre, fue brutalmente atacado, lo que mostró al mundo que la crueldad de los ocupadores no conoce límites”. La nota añade que “dos décadas después, los regímenes en la región de Asia Occidental han estrechado la mano a los asesinos del adolescente palestino; la historia no perdonará a los asesinos y traidores”.
 
La XIII reunión de la Asamblea Mundial del Despertar Islámico tuvo lugar el martes en Teherán por videoconferencia, en la que el secretario general del organismo, Ali Akbar Velayati, hizo hincapié en que el concepto de resistencia, forjado tras la victoria de la Revolución Islámica en Irán (1979), ha resultado en la unidad de la comunidad musulmana en la región y en todo el mundo, el fracaso de los planes de EE.UU. y de sus aliados, el cambio de la geografía política de la región y la derrota de la grandeza del régimen sionista en su enfrentamiento militar con la Intifada o levantamiento del pueblo oprimido palestino.
 
Defender la causa palestina es obligación de todas las élites y pensadores islámicos que deberían exponer rápida y claramente las dimensiones de planes como la normalización de las relaciones y el acuerdo del siglo, para concientizar a todos y cada uno de los miembros de las sociedades islámicas de los impactos de la llamada paz y la rendición y para proponer la resistencia como la única manera de liberar a la Palestina oprimida.
 
Las relaciones Irán-Irak avanzan en un camino estratégico, pese a las presiones e injerencias de Estados Unidos.
 
Estos vínculos entraron en una nueva fase durante la reciente visita del primer ministro iraquí Mustafa al-Kazemi a Teherán.
 
En este sentido y con el objeto de dar seguimiento a los acuerdos alcanzados durante aquel viaje, el ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Fuad Husein, realizó la semana pasada una visita de dos días a Teherán donde se reunió con su homólogo iraní, Mohamad Yavad Zarif, y el presidente Hasan Rohani, donde platicaron sobre la agenda bilateral.
 
Hay objetivos e intereses comunes en los lazos Irán-Irak, de los que hay que efectuar el seguimiento, ya que esto, por razones estratégicas, juega un papel clave en el fortalecimiento y expansión de las relaciones.
 
En su encuentro, el pasado 21 de julio en Teherán, con el primer ministro iraquí Mustafa al-Kazemi, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, dijo que “en las relaciones bilaterales, lo que es de suma importancia para la República Islámica, es preservar los intereses, la seguridad, la dignidad y la autoridad regional, así como la mejora de la situación de Irak”. De acuerdo con el guía iraní, los puntos de vista de los estadounidenses respecto a Irak están totalmente en contra de los de Irán, añadiendo que EE.UU. es el verdadero enemigo y se opone a un Irak independiente, fuerte y con un Gobierno que cuente con la mayoría de los votos.
 
Las relaciones irano-iraquíes son de importancia multifacética en pro de los intereses de los dos vecinos y la estabilidad en la región. En este contexto, simultáneamente con las negociaciones del canciller Fuad Husein en Teherán, el vicejefe del Estado Mayor iraní para Asuntos Internacionales, el general de brigada Qadir Nezami, se reunió con el ministro de Defensa iraquí, Juma Anad, en Bagdad.
 
En este encuentro, ambas partes intercambiaron opiniones sobre formas de ampliar las relaciones de cooperación defensiva, militar y de lucha contra el terrorismo.
 
Los profundos lazos religiosos entre Irán e Irak son otros componentes que juegan un papel importante en el desarrollo y fortalecimiento de la cooperación entre los dos países. Desde esta óptica, la República Islámica insiste en que el papel del ayatolá Ali Sistani, la máxima autoridad religiosa chií en Irak, en el apoyo constante a las fuerzas armadas y la Resistencia Islámica de Irak y la neutralización de los complots de los enemigos de la Ummah Islámica, ha surtido efectos estratégicos e históricos en la región.
 
El general de brigada Ismail Qaani, jefe de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de Revolucionaria Islámica (CGRI), se reunió con veteranos de la guerra impuesto por Irak (1980-88) en Teherán el martes pasado, y, refiriéndose a los últimos acontecimientos en la región en relación con la lucha contra el terrorismo takfirí y la derrota de la sedición del grupo EIIL (Daesh, siglas en inglés), especialmente en Irak, consideró de crucial e insustituible el papel del ayatolá Ali Sistani como centro, eje y principal impulsor de la unidad del pueblo iraquí.
 
A su vez y en un mensaje, el ministro de Exteriores iraní, Mohamad Yavad Zarif, calificó al ayatolá Sistani como una sólida fortaleza de Irak y un capital para todo el mundo islámico agregando que “Irán alaba es el papel del ayatolá Sistani en el establecimiento de la seguridad en Irak y en su estabilidad, en el mantenimiento de su soberanía e integridad territorial, en la liberación del país de las potencias ocupadoras y en la construcción de un nuevo Irak conforme a las reclamaciones de la nación hermana de Irak”.
 
 P/FE/RH