Oct 20, 2020 07:50 UTC

ParsToday – En el nombre de Dios y con saludos cordiales a todos ustedes queridos oyentes, en este momento les presentamos el espacio “Irán en la semana que pasó”, en el que analizaremos una selección de los eventos de la semana pasada en Irán.

En la ceremonia conjunta de graduación de cadetes de las Academias de Oficiales de las Fuerzas Armadas en la Universidad del Imam Ali en Teherán realizada el 12 de octubre por videoconferencia, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, atribuyó las retóricas de las autoridades de EE.UU. contra Irán, en concreto sobre sus capacidades defensivas, de misiles e influencia en la región, al “temor” del Gobierno norteamericano y a su atraso en el terreno de la racionalidad. Añadió que “debemos mantener este lógico sistema de cálculo, a pesar de esta campaña propagandística; la República Islámica Irán seguirá caminando por la misma vía”.
 
A continuación y reiterando que la solución a los problemas económicos del país está en el interior, el ayatolá Jamenei agregó que “estas cuestiones se pueden solventar con el esfuerzo las 24 horas de las autoridades, con una gestión fuerte, integral e incansable, enfocándose en la producción nacional y no depositando esperanza en el exterior, además de que los alborotos de los rufianes que dominan EE.UU. no deberían preocupar a nadie”.
 
La Administración norteamericana cree, por un error de cálculo, que las sanciones que ha impuesto contra el pueblo persa, romperán su resistencia y lo pondrán en aprietos.
 
Sin embargo, el transcurso del tiempo ha demostrado que EE.UU. ha llegado a un callejón sin salida en sus políticas contra Irán. Signos de este punto muerto son las palabras absurdas del actual inquilino de la Casa que cree que domina y gobierna todo el mundo.
 
Los últimos 40 años han demostrado que el pueblo iraní resiste ante Estados Unidos con la fuerza de la fe y la determinación nacional, y hoy en día también superará las dificultades y utilizará las sanciones como un medio para fortalecer verdaderamente la economía del país.
 
Con anterioridad y en un discurso televisivo en julio pasado, el Líder de la Revolución dijo sobre los principales objetivos de EE.UU. al imponer sanciones contra Irán, que “las sanciones que los estadounidenses han impuesto al pueblo iraní son definitivamente un crimen. El objetivo a corto plazo de las sanciones es cansar al pueblo iraní y enfrentarlo con el establishment. Su objetivo a mediano plazo es frenar el progreso científico de Irán, y su objetivo a largo plazo es el colapso de la economía iraní”.
 
El comportamiento y las demandas irracionales de EE.UU., que son el resultado directo del unilateralismo, más que afectar a Irán, han creado problemas para las relaciones y los principios que rigen las relaciones internacionales.
 
Por eso, el impacto a largo plazo de estas medidas, más que ir en contra de Irán, están en contra de los mecanismos internacionales, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
 
Por estas razones, el unilateralismo estadounidense supone una amenaza global, por lo que debe ser condenado a nivel internacional. En este sentido, el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, efectuó una visita a China la semana pasada.
 
Irán y China, como dos países importantes e influyentes en el sistema internacional, tienen intereses y objetivos comunes para ampliar la cooperación en distintos sectores, y lo que ha hecho que las relaciones entre ambos países sigan avanzando, es la constante cooperación basada en una “asociación estratégica integral”.
 
Teherán y Pekín comparten intereses comunes al mantener la estabilidad y la seguridad en la región, incluyendo en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz.
 
En una reunión con Xi Jinping en febrero de 2015, el Líder de la Revolución, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, se refirió a las políticas dominadoras de ciertos países, particularmente Estados Unidos y su cooperación deshonesta con otros países, y subrayó que “esto ha llevado a países soberanos a buscar más cooperación entre sí; el acuerdo entre Irán y China sobre relaciones estratégicas durante 25 años se inscribe en este marco; los acuerdos bilaterales deben estar operativos con el serio seguimiento de las dos partes”.
 
Hoy por hoy, las sanciones unilaterales se han convertido en una amenaza global. Actualmente, Estados Unidos está utilizando con una sed insaciable las sanciones para presionar a los gobiernos y naciones que no obedecen las políticas unilateralistas de la Casa Blanca.
 
Si bien Washington no ha dejado de argumentar que las penalizaciones a Irán no impiden la exportación directa de material humanitario como medicinas y equipos médicos al país, las restricciones derivadas de estas sanciones han llevado al bloqueo de intercambios bancarios y comerciales, la disminución de los ingresos petroleros y de divisas y problemas para la entrada y salida de divisas del país, lo que ha generado grandes desafíos y restricciones a la importación de medicamentos o al abastecimiento de materias primas para su producción.
 
En este sentido, el ministro iraní de Salud, Said Namaki, denunció que las sanciones ilegales y coercitivas, especialmente en un momento en que la pandemia de una enfermedad ha afectado negativamente a todos los aspectos de la vida, son una muestra del genocidio dirigido deliberadamente contra la gente común y las personas más vulnerables”.
 
En declaraciones formuladas el 12 de octubre y vía videoconferencia durante la ceremonia inaugural de la 67.ª Reunión Regional del Mediterráneo Oriental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Namaki se refirió a estos actos de sabotaje diciendo que algunos países han creado muchos problemas para Irán para importar la vacuna contra la influenza, y que además del aumento de precios, hay obstáculos para la importación de esta vacuna.
 
Citando los desafíos que plantean las sanciones para frenar el brote del coronavirus, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos reconoció recientemente en un comunicado la configuración de una especie de terrorismo médico contra el pueblo iraní.
 
El párrafo 4 de la resolución de la Comisión de Derechos Humanos titulado “Derechos humanos y medidas coercitivas unilaterales” describe las restricciones comerciales, los bloqueos, la prohibición del comercio y el congelamiento de activos, como delito desde el punto de vista de derechos humanos.
 
 
 
Las amplias sanciones estadounidenses y los problemas relacionados con la COVID-19 han puesto a Irán bajo una creciente presión en el ámbito de divisas. En este contexto, uno de los factores más importantes que ha intensificado estos problemas para Irán, es el bloqueo de su riqueza nacional en los bancos extranjeros.
 
En la actualidad, ingentes cantidades de bienes de Irán se encuentran congelados en los bancos centrales de otros países, incluidos Corea del Sur e Irak. Según las cifras, la nación persa posee alrededor de 5 mil millones de dólares en los bancos iraquíes por la venta de gas y electricidad, pero no pueden transferirse al país.
 
En esta relación, el presidente del Banco Central de Irán (BCI), Abdolnaser Hemati, viajó la semana pasada a Bagdad, capital iraquí, al frente de una delegación.
 
 En cuanto a los resultados de sus negociaciones con funcionarios iraquíes, Hemati dijo que una reunión tripartita con los jefes del BCI y del Banco de Comercio de Irak llevó a un acuerdo sobre la descongelación de los recursos financieros de Irán a fin de comprar bienes básicos para el país.
 
En el marco de los esfuerzos de Teherán para traer de vuelta los fondos bloqueados en otros países, han arrancado negociaciones con sus respectivos gobiernos.
 
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