Oct 27, 2020 06:44 UTC

ParsToday – En el nombre de Dios y con saludos cordiales a todos ustedes queridos oyentes, en este momento les presentamos el espacio “Irán en la semana que pasó”, en el que analizaremos una selección de los eventos de la semana pasada en Irán.

La semana pasada, tuvieron lugar las especializadas maniobras de defensa aérea, denominadas Modafean-e Aseman-e Valeyat 99 (Defensores del Cielo de Velayat 99).
 
Estos simulacros se llevaron a cabo con el objeto de mejorar la preparación combativa y aumentar la sinergia de la capacidad de defensa aérea de las Fuerzas Armadas de Irán, con la participación de unidades de la Fuerza de Defensa Aérea del Ejército y la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de Revolucionaria Islámica (CGRI), en unas condiciones cercanas al combate real y en un área que cubrió más de la mitad del país.
 
En estos ejercicios, se utilizó por primera vez la nueva generación de equipos y armas desarrollados de manera autóctona, incluidos los sistemas “Mersad” de la Fuerza de Defensa Aérea del Ejército y los sistemas "Tabas", de la Fuerza Aeroespacial del CGRI.
 
La política de Irán es la de evitar la guerra y la tensión y llamar a la convergencia en materia de seguridad y a la participación intrarregional de cara a mantener la seguridad colectiva.
 
La República de Irán ha compartido la “Iniciativa de paz de Ormuz” con todos los países litorales del Golfo Pérsico invitándoles a desarrollar esta idea y participar en su implementación.
 
Sobre el mensaje que llevaban los citados juegos de guerra “Defensores del Cielo de Velayat 99” para los países de la región y los vecinos del Irán islámico, el general de brigada Qader Rahimzade, comandante de estas prácticas militares, señaló que estaban destinados a establecer y mejorar la seguridad del ámbito de la región, añadiendo que todos los vecinos deben saber que la seguridad de la zona se logra sólo con la cooperación de los países del área y que la presencia de países extranjeros y agresores y potencias arrogantes no hace más que entorpecer la seguridad.
 
 
 
A su vez, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohamad Yavad Zarif, subrayó al respecto y en su discurso en una reunión telemática del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU): “Necesitamos la cooperación colectiva de los países de la región para entablar un diálogo inclusivo y establecer una red de seguridad en la región; de lo contrario, nos veremos sumidos en el caos durante generaciones”.
 
La semana pasada, Teherán recibió a una delegación afgana de alto nivel encabezada por el presidente del Alto Consejo para la Reconciliación Nacional de Afganistán, Abdulá Abdulá, quien durante una visita de tres días abordó con los funcionarios de la República Islámica las formas de ampliar las relaciones bilaterales y el proceso de paz entre el Gobierno afgano y el grupo armado Talibán.
 
En su encuentro con Abdulá, el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, reiteró el apoyo de Irán al Gobierno de la República Islámica de Afganistán y al proceso de paz liderado por los propios afganos, así como los acuerdos alcanzados en las conversaciones inter-afganas. También elogió el papel político de Abdulá, enfatizando que Teherán apoya la participación de Talibán en la estructura interna afgana.
 
Por su parte y durante un encuentro mantenido con el líder del Consejo de Paz afgano, el presidente iraní, Hasan Rohani, expresó su esperanza de que los esfuerzos para restablecer la paz y la estabilidad en Afganistán resulten exitosos, y afirmó que la intervención y presencia de los agresores estadounidenses en Afganistán no era deseada por el pueblo de ese país, señalando que “la Administración estadounidense, cuyas políticas en la región y el resto del mundo han fracasado, solo busca su propio rédito electoral a través de las conversaciones de paz en Afganistán”.
 
El papel regional de Irán, especialmente en lo referente a la política exterior de Afganistán, siempre ha sido descrito como importante e influyente por el presidente y los otros altos cargos del vecino afgano.
 
En este sentido y al reunirse en Teherán con el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, Abdulá elogió el apoyo de Irán a su país al destacar que Teherán tiene como objetivo apoyar el establecimiento de la paz en Afganistán dentro del marco de la Constitución del país y bajo la égida de su Gobierno islámico, añadiendo que la nación persa siempre ha apoyado al pueblo de Afganistán en las últimas cuatro décadas.
 
 
 
La República Islámica de Irán espera que el establecimiento de un gobierno inclusivo con la participación de todas las facciones y grupos políticos de Afganistán abone lo antes posible el terreno para dar comienzo al diálogo inter-afgano con la participación de todos los grupos políticos del país, incluido Talibán.
 
Previamente, el canciller iraní Zarif, en su discurso ante la VIII Conferencia Ministerial “Corazón de Asia”, reiteró el apoyo a los esfuerzos que contribuyan al proceso de paz en el marco de la Constitución de la República Islámica de Afganistán, como una base sólida para lograr cualquier solución dialogada.
 
El respaldo de Teherán a las negociaciones de paz en Afganistán se produce en un momento en el que Irán ha tenido una participación efectiva en la puesta en marcha de múltiples proyectos infraestructurales, vías de comunicación y accesos comerciales de Afganistán.
 
Para ayudar a la economía y el sustento de Afganistán, Irán ha proporcionado instalaciones, incluido un fácil acceso a las aguas internacionales y a La India, a través del puerto estratégico iraní de Chabahar.
 
Al respecto y refiriéndose a la inauguración del ferrocarril Khaf-Herat en los próximos días, el presidente iraní, Hasan Rohani, aseguró que la conexión de los ferrocarriles iraní y afgano robustecerá la cooperación económica y comercial entre ambos países, antes de destacar que Irán está listo para conectar el gasoducto y los productos petroleros a Afganistán para permitir al pueblo afgano utilizar estas energías.
 
El embargo de armas a la República Islámica de Irán terminó el pasado domingo 18 de octubre. Con la finalización de las restricciones armamentísticas contra Irán, ya se acabó la veda a la transferencia de armas hacia y desde la República Islámica de Irán y se cancelaron las prohibiciones de viaje impuestas a 23 personas jurídicas iraníes, según lo estipulado en la Resolución 2231 del CSNU, que ratificó en julio de 2015 el acuerdo nuclear iraní, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés).
 
 
 
Cabe recordar que la Resolución 1747 del órgano ejecutivo de la ONU, aprobada en marzo de 2007, impuso sanciones al programa de misiles balísticos de Irán, además de prohibir la exportación e importación de armas pesadas por parte de Irán.
 
Tres años más tarde, el 9 de junio de 2010, fue adoptada la Resolución 1929, prohibiendo a todos los países transferir a Irán toda clase de tanques, vehículos blindados, aviones de combate, helicópteros de ataque, artillería de alto calibre, buques de guerra, misiles y sistemas y piezas afines.
 
La desaparición de estas restricciones supuso, a nivel internacional, un nuevo revés para Washington. El semanario Newsweek describió el levantamiento del embargo de armas a Teherán como el día de la derrota de Estados Unidos.
 
El presidente norteamericano Donald Trump creía que aumentando la presión económica, obligaría a Irán a entablar nuevas negociaciones con la Casa Blanca, con lo cual Washington podría imponer sus amplias restricciones nucleares, armamentísticas y políticas a Irán.
 
En un principio, Estados Unidos presentó al CSNU un proyecto de resolución que imponía un embargo de armas a largo plazo contra Irán, pero falló. Solo uno de los 15 miembros del CSNU apoyó el proyecto en mención, mientras que los demás votaron en contra o se abstuvieron.
 
En un segundo intento, Estados Unidos tampoco pudo utilizar el llamado mecanismo “snapback”, o el mecanismo de reanudación automática para restablecer todas las sanciones de las Naciones Unidas anteriores a 2015 contra Irán. Esa medida de Washington fue rechazada por la comunidad internacional, incluidos los aliados de la Casa Blanca en el CSNU, ya que Trump ya había abandonado el acuerdo nuclear iraní en mayo de 2018 y no estaba autorizado para tomar tal acción jurídica.
 
 
 
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