Irán en la semana que pasó
En el nombre de Dios, todopoderoso, les ofrecemos otro programa más de “Irán en la semana que pasó”, en el que revisaremos los acontecimientos más importantes en relación con el país persa durante la semana pasada.
El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, emitió un mensaje en relación con Hach 2016, donde recuerda la tragedia de Mina y reprueba la actuación de Riad.
El ayatolá Seyed Ali Jamenei dijo que para los musulmanes, a los ojos de todas las criaturas, el periodo de Hach es momento de orgullo y gloria, época esclarecedora de los corazones, de humildad ante el Creador y de oración solemne.
El Líder iraní añadió que el Hach es un precepto celestial, terrenal, divino y humano. Por una parte, las directivas del sagrado Corán, donde se dice: “Recuerden a Dios como recuerdan a sus antepasados o con más fervor aun” y “Recuerden a Dios en días determinados” y, por otra, la declaración del Corán sobre que: “la Mezquita Sagrada, que hemos establecido para los hombres —tanto si residen en ella como si no—“, iluminan su infinita y diferente dimensión.
Durante el cumplimiento de este precepto sin igual, la existencia de seguridad en el periodo y el lugar donde se lleva a cabo, como si fuera un señal clara y una brillante estrella, otorga tranquilidad al corazón de los seres humanos, y aleja a los peregrinos del Hach del cerco de inseguridad creado por los opresores que dominan, que amenazan constantemente a la humanidad, y les hace sentir el placer de estar seguros durante dicho periodo.
Además, el ayatolá Seyed Ali Jamenei señaló que el Hach de Abraham, que el Islam ha regalado a los musulmanes, es una manifestación de orgullo, de espiritualidad, de unidad y de gloria. Muestra la grandeza de la comunidad islámica y su dependencia del poder eterno de Dios frente a los malévolos y enemigos, también marca la distancia entre los musulmanes y el sumidero negro de corrupción, humillación y tiranía que los opresores y los prepotentes internacionales imponen a las comunidades humanas.
El Hach islámico y monoteísta simboliza la “firmeza ante los infieles y la amabilidad entre sí”; es la fuerza de renunciar a los incrédulos y una manifestación de amistad y unidad entre creyentes.
Los que han reducido el Hach a un viaje religioso-turístico y han ocultado su hostilidad y malevolencia hacia el pueblo fiel y revolucionario de Irán “politizando el Hach” son pequeños y débiles diablos que tiemblan ante el temor de hacer peligrar los intereses del gran satán: Estados Unidos.
En este sentido, el Líder iraní agregó que los gobernantes saudíes, que este año han obstaculizado el camino de Dios y la mezquita Al-Haram y que han bloqueado el camino de los orgullosos y fieles peregrinos iraníes a la casa de Dios, son personas poco honradas y equivocadas, pues piensan que su permanencia en el trono de la opresión depende de sus actos en defensa de las potencias hegemonistas del mundo, en alianza, con el sionismo y EE.UU., y en el cumplimiento de sus exigencias. Y en esta vía, son capaces de cualquier traición.
Cabe mencionar, que ha pasado casi un año desde la terrible tragedia en Mina, en la que miles de personas perdieron trágicamente la vida bajo el sol caliente y con la boca seca, el día de Eid (al-Adha), vestidos con la ropa del Ihram. Poco antes, otro grupo de personas que oraban y realizaban el Tawaf y Salat en la mezquita Al-Haram murieron aplastadas.
Los gobernantes saudíes son culpables de ambos incidentes, en lo que coinciden todos los presentes, los observadores y analistas técnicos, algunos expertos llegan a afirmar que los incidentes fueron premeditados. El titubeo y la falta de acción a la hora de rescatar a los moribundos, que rezaban con el alma entregada en el Eid al-Adha, es evidente e indiscutible. Los despiadados y criminales saudíes metieron a los heridos y a los muertos en los mismos contenedores, y en vez de darles asistencia médica, auxilio o agua para su sed, los martirizaron.
Por otro lado, el Líder iraní reiteró una vez más que la trágica estampida de Mina evidenció la incapacidad de Riad para encargarse de las Mezquitas Sagradas de La Meca y Medina.
Asimismo, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en un encuentro con familiares de las víctimas de la tragedia de Mina, ocurrida durante los rituales del Hach de 2015 en Arabia Saudí, afirmó que “el fracaso de Arabia Saudí en la acogida a los peregrinos de los rituales del Hach (de 2015) pone de relieve que ese país no es digno de custodiar las dos Mezquitas Sagradas del Islam — Masjid al-Haram, en La Meca, y Masjid al-Nabawi (la Mezquita del Profeta), en Medina, ambas en el oeste del país árabe— y esto es una verdad que debe ser conocida en el mundo del Islam”.
En este contexto, el ayatolá Jamenei criticó el mutismo de las organizaciones pro derechos humanos y ha dicho que la mortal estampida tuvo lugar por incompetencia e ineficacia de las autoridades saudíes.
El ayatolá Jamenei dijo que “las autoridades saudíes ni siquiera se disculparon verbalmente con los pueblos musulmanes. Son unos descarados y unos sinvergüenzas. Si incluso el incidente no fuera intencionado, sí lo podemos calificar de crimen por incompetencia e ineficacia. ¿Qué garantías hay de que no ocurra algo similar en las mismas circunstancias? El mundo musulmán tiene que exigirles cuentas”.
Además, el Líder iraní se señaló que “el régimen de Arabia Saudi se ha alzado, con el apoyo de Estados Unidos, frente a los musulmanes y derramado sangre de civiles en Yemen, Siria, Irak y Baréin, por lo que se puede contar a Washington y a los demás partidarios de Riad como cómplices de los saudíes en sus crímenes”.
La gestión de Arabia Saudí en las peregrinaciones es cuestionada por varios Estados, como Irán, uno de los países más afectados por dicha catástrofe humanitaria, con 464 muertos.
“El Gobierno y el sistema de la República Islámica de Irán nunca perdonarán la sangre derramada de sus mártires en la tragedia de Mina”, afirmó el presidente iraní, Hasan Rohani, al conmemorar el primer aniversario de la tragedia de Mina en la que perdieron la vida 464 iraníes. Tras calificar de una tragedia enorme para la humanidad la muerte de hombre y mujeres musulmanes en la tierra de Mina (Arabia Saudí), el presidente persa cuestionó la administración de los rituales del Hach por las autoridades saudíes y les ha culpado de la muerte de todas las víctimas de esta tragedia.
“Los agentes saudíes en vez de ayudar a los peregrinos que estaban siendo pisoteados por la multitud (debido a la estampida mortal), se quedaron con los brazos cruzados y no hicieron nada para salvar la vida de los peregrinos”, recordó. Asimismo, reiteró que Irán está siguiendo con especial atención el caso de la tragedia en Mina en las instituciones internacionales competentes para esclarecer sus dimensiones ocultas.
Según Rohani, Riad rompió sus relaciones diplomáticas con Teherán porque se sentía presionado políticamente y jurídicamente por el Gobierno iraní que le ha pedido rendir cuentas por lo ocurrido en Mina.
Por su parte, el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, respondió a las declaraciones del gran muftí de los wahabíes saudíes en las que acusa a Irán de no creer en el Islam. “En realidad el Islam de los iraníes y la mayoría de los musulmanes (del mundo) no comparten ningún parecido con el extremismo racista que predican el muftí wahabí (Abdulaziz Al-Sheij) y otros maestros del terror saudíes”, escribió Zarif en su cuenta de Twitter.
En declaraciones desafiantes, el muftí wahabí afirmó que los iraníes son enemigos del Islam. Sus palabras son una reacción al mensaje del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, a los musulmanes de todo el mundo, con motivo de la peregrinación anual del Hach.
En su mensaje, el ayatolá Jamenei condenó la traición del régimen saudí a la comunidad islámica y su rol en la muerte de miles de peregrinos en los rituales del año pasado en la estampida de Mina.
El presidente de la Asamblea Nacional francesa, Claude Bartolone, a la cabeza de una delegación, llegó a Irán para ampliar las relaciones franco-iraníes en varios campos, especialmente el económico y parlamentario, en el periodo después del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, en inglés). Bartolone, durante su viaje a Teherán se reunió con varias altas autoridades del país anfitrión, como el jefe del Parlamento Ali Larijani y el ministro de Asuntos Exteriores Mohamad Yavad Zarif.
El canciller iraní, en un encuentro con el jefe parlamentario francés, expresó la disposición de la República Islámica para realizar más consultas con la Unión Europea, especialmente con Francia, en torno a la crisis siria.
Además, rechazó enérgicamente la división del terrorismo en bueno y malo. “Hoy en día, la amenaza del terrorismo es una amenaza mundial... Ustedes entienden mejor ese problema y por eso creemos en una cooperación más seria de la comunidad internacional para eliminar esta amenaza común”, subrayó.
El jefe de la Diplomacia iraní consideró a París un “socio económico importante” de Teherán, y agregó que las dos partes comparten puntos de vista comunes en muchos asuntos regionales.
Durante esta reunión el parlamentario francés afirmó que a París, como a Teherán, le importa la plena aplicación del acuerdo nuclear, conocido como el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus en inglés), entre Irán y el G5+1 (EE.UU., Francia, el Reino Unido, Rusia y China, más Alemania). Añadió que el JCPOA creó buenas oportunidades de relación entre Irán y otros países y agregó que varios bancos europeos y franceses han iniciado su cooperación bancaria con Irán.
Bartolone también declaró que Teherán y París tienen puntos de vista comunes sobre cuestiones regionales, en particular, la situación en El Líbano, Irak y Siria, e hizo hincapié en que la crisis de Siria se debe resolver por la vía política.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Shamjani, denunció el esfuerzo de “ciertos países occidentales para continuar la crisis en Oriente Medio, Siria en particular, pero deben ser conscientes de que cualquier comentario que vayan a realizar sobre el cambio del mapa político y las fronteras geográficas de los países solo agravará el conflicto y la situación”, afirmó Shamjani.
En un encuentro con Claude Bartolone, el funcionario de alto rango persa calificó de contraproducente las sanciones impuestas por el Occidente al Gobierno de Damasco en las actuales circunstancias humanitarias por las que atraviesa el país árabe.
“Los países europeos aprueban sanciones contra el Gobierno de Damasco justo cuando el pueblo sirio residente en las regiones dominadas por los grupos terroristas requiere de ayuda humanitaria urgente (…)”, indicó.
El presidente de Irán, Hasan Rohani en su reunión en Teherán, capital iraní, con el nuevo secretario general de la OPEP, el nigeriano Mohamad Barkindo, afirmó que la inestabilidad en el mercado del crudo perjudica tanto a los países productores como a los consumidores. Además, advirtió de que un mercado inestable deviene en daños medioambientales y por ello urgió a todos los miembros de la OPEP a cooperar para su estabilización.
Rohani llamó a perseguir un objetivo común en pro de un mercado equilibrado y justo, una meta que, a su juicio, solo es posible con la colaboración de los países miembros del organismo. Asimismo, advirtió de que un mercado inestable deviene en daños medioambientales y por ello urgió a todos los miembros de la OPEP a cooperar para su estabilización.
Millones de iraníes se manifestaron en diversas ciudades del país para condenar los crímenes cometidos por Arabia Saudí y el régimen de Baréin. Tras el rezo del viernes, los manifestantes salieron a las calles de más de 850 ciudades del país persa para protestar contra el régimen saudí por la matanza de peregrinos iraníes en la tragedia de Mina durante los rituales del Hach de 2015. También, expresaron su solidaridad con las familias de los fallecidos.
En este sentido, pidieron la creación de un comité de la verdad para esclarecer la catástrofe de Mina y enjuiciar a los responsables del desastre en que murieron miles de peregrinos de 24 países islámicos. Durante las marchas, los manifestantes gritaron consignas como “Muerte a Al Saud”, “Muerte a Al Jalifa”, “Muerte a Israel” y “Muerte a EE.UU.”.
Portando las fotos del líder de la oposición de Baréin, el sheij Isa Ahmad Qasem Qasem, cuya ciudadanía fue revocada el pasado mes de julio, los descontentos han denunciado al régimen de Al Jalifa por adoptar medidas represivas contra los chiíes del pequeño país del Gofo Pérsico.