Sura Al ankabút (La araña), versos 24-26(Parte:709)
En el nombre de Dios. La misericordia de Dios llene sus espíritus y la del profeta Mohamad Mustafa (la paz sea con él y sus descendientes).
Estimados oyentes les invitamos a que nos acompañen para que podamos aprovechar la luz del Corán, un libro divino, guía eterna, que junto a las palabras del gran Profeta del Islam, nos ayuda a seguir por el mejor camino.
Primeramente escucharán la aleya 24 de la sura La Araña:
فَمَا كَانَ جَوَابَ قَوْمِهِ إِلَّا أَن قَالُوا اقْتُلُوهُ أَوْ حَرِّقُوهُ فَأَنجَاهُ اللَّهُ مِنَ النَّارِ إِنَّ فِي ذَلِكَ لَآيَاتٍ لِّقَوْمٍ يُؤْمِنُونَ
Y la respuesta de su pueblo no fue otra que decir: !Matadle! o !Quemadle! Y Dios le salvó del fuego. En verdad, en ello hay una señal para gente que tiene fe.(24:29)
En esta sura, después de mencionar el destino del Hazrat Noé, se recuerda al Hazrat Abraham y las aleyas anteriores que explicaron los motivos de aquel Hazrat para invitar a los opositores hacia Dios y atender al mundo después de la muerte. Esta aleya, plantea la reacción del pueblo ante el Hazrat Abraham y dice que estos no tuvieron ninguna respuesta ante las proposiciones lógicas de aquel Hazrat y prefirieron la violencia y, al igual que todos los opositores y opresores del mundo, solicitaron a todos que propusieran la forma más dura de castigar al Hazrat Abraham. Algunas personas dijeron que era mejor quemarlo y otras pedían asesinarle para evitar seguir escuchándolo.
Al igual que se mencionó en las aleyas 68, 69 y 70 de la sura Los Profetas, finalmente, decidieron encender un gran fuego y tirar allí al Hazrat Abraham. Por eso, esta aleya a continuación de dichas aleyas dice: ellos plantearon un complot contra la vida de un profeta. Pero Dios lo salvó de quemarse en el fuego. Al igual que se ha mencionado en otras aleyas, por orden de Dios, el fuego se enfrió de tal manera que no sufrió ningún daño. Esto también fue una lección dirigida a los creyentes y entiendan que el poder de Dios va más allá de todos los poderes y no se dejen engañar por poderes aparentes y materiales.
De esta aleya aprendemos que
Primero: la lógica de los enemigos de la religión divina es el maltrato, la tortura, la muerte y la ejecución. Ellos no se esfuerzan por entender la realidad sino que hacen todo para mantener su poder y riqueza.
Segundo: el número de los creyentes, aunque sea pequeño, no es motivo para que se rindan ante los poderes hegemónicos y opresores. Aunque el Hazrat Abraham estaba solo, resistió ante los opresores y, de hecho, encontró ayuda en Dios.
Tercero: la voluntad de Dios es mayor a todos los instrumentos y motivos y nadie puede superar en el poder divino.
Ahora escucharemos la aleya 25 de la sura de La Araña:
وَقَالَ إِنَّمَا اتَّخَذْتُم مِّن دُونِ اللَّهِ أَوْثَاناً مَّوَدَّةَ بَيْنِكُمْ فِي الْحَيَاةِ الدُّنْيَا ثُمَّ يَوْمَ الْقِيَامَةِ يَكْفُرُ بَعْضُكُم بِبَعْضٍ وَيَلْعَنُ بَعْضُكُم بَعْضاً وَمَأْوَاكُمُ النَّارُ وَمَا لَكُم مِّن نَّاصِرِينَ
Abraham dijo: En verdad, lo que tomáis en lugar de Dios son ídolos, para establecer lazos de afecto entre vosotros en la vida mundanal. Luego, el Día del Levantamiento, renegareis unos de otros y os maldeciréis unos a otros. Vuestra morada será el fuego y no tendréis quien os auxilie. (25:29)
El Hazrat Abraham después de salvarse del fuego, no abandonó su misión divina y siguió desaprobando la idolatría. Desde el punto de vista histórico, cada tribu y pueblo se enorgullecía por sus ídolos y los consideraban índices de su identidad y personalidad. Los miembros de la tribu al adorar a sus ídolos, llegaban una unidad completa. Además, según ellos, así respetaban las creencias de sus antecedentes pues adoraban lo que ellos habían adorado.
El Hazrat Abraham les dijo: esta relación que les ha acercado a sus antepasados y con los miembros de sus tribus, debido a la adoración de un ídolo, se destruirá en el día del Levantamiento. En aquel momento, cada persona atribuirá sus pecados a cargo de otra persona y la considera autora de sus errores. Los miembros de cada sociedad maldecirán a sus líderes y les considerarán autores de su desviación. Nadie está dispuesto a asumir la responsabilidad de esta gran equivocación. Aquellos antepasados que ustedes por respeto a sus creencias, continuaban la idolatría, en el día del Levantamiento les consideraran a ustedes mismos responsables de sus pecados y dirán: ¿por qué no pensaron y continuaron el camino incorrecto de nosotros?
De esta aleya aprendemos que
Primero: el eje en que se basa la sociedad para unirse tiene que ser correcto y lógico. No al igual que los idólatras que ponían a los ídolos como instrumento de la relación entre los miembros de la tribu y con sus antepasados.
Segundo: el pensamiento y la lógica tienen que superar los sentimientos de cada persona y no los lazos sentimentales determinar el tipo del pensamiento de una persona.
Tercero: las amistades que se han creado en base a ejes incorrectos, en el día del Levantamiento no solo no son eficaces sino que, se convierten en la enemistad y el odio.
Ahora es momento de escuchar la aleya 26 de la sura La Araña:
فَآمَنَ لَهُ لُوطٌ وَقَالَ إِنِّي مُهَاجِرٌ إِلَى رَبِّي إِنَّهُ هُوَ الْعَزِيزُ الْحَكِيمُ
Lot creyó en él y dijo: En verdad, soy un emigrante hacia mi Señor. En verdad, Él es el Poderoso, el Sabio. (26:29)
El Hazrat Abraham se salvó de los rayos del gran fuego encendido por los partidarios de Nimrud. La primera persona que se convirtió a él y le ayudó, fue Lot que después fue elegido como profeta de Dios y propagó la religión de Abraham entre el pueblo.
Cuando el Hazrat Abraham vio que después de observar este gran milagro, nadie aceptó la religión divina, anunció que iba a emigrar, por orden de Dios, de ese territorio, pese a que era su patria y la de sus padres para que oriente al pueblo de otros lugares del mundo. Esta emigración tanto le salvaba del maltrato y la tortura del pueblo de su ciudad como preparaba el terreno para la continuación de su misión y el desarrollo del monoteísmo en otros lugares del mundo. El Profeta del Islam también al emigrar de la Meca a Medina, tanto se liberó de los problemas de la Meca, como invitó al pueblo de la ciudad de Medina al Islam.
De esta aleya aprendemos que
Primero: los profetas no son al igual que los reyes que se esfuerzan por eliminar a los demás y obtener mayor poder; sino que ellos piensan en el fortalecimiento de todos y el desarrollo de la religión divina. Al igual que Lot se convirtió a Hazrat Abraham y le ayudó.
Segundo: los hombres de Dios no dependen de su patria y emigran en cualquier tiempo que sea necesario.
Estimados oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.