Feb 06, 2017 07:46 UTC

En el nombre de Dios, todopoderoso, saludos cordiales a todos ustedes estimados oyentes de la Voz Exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados Camino hacia la Luz donde conocerán los comentarios de las aleyas del sagrado Corán.


Primeramente escucharán la aleya 5 de la sura de La Coalición:

ادْعُوهُمْ لِآبَائِهِمْ هُوَ أَقْسَطُ عِنْدَ اللَّهِ فَإِنْ لَمْ تَعْلَمُوا آبَاءَهُمْ فَإِخْوَانُكُمْ فِي الدِّينِ وَمَوَالِيكُمْ وَلَيْسَ عَلَيْكُمْ جُنَاحٌ فِيمَا أَخْطَأْتُمْ بِهِ وَلَكِنْ مَا تَعَمَّدَتْ قُلُوبُكُمْ وَكَانَ اللَّهُ غَفُورًا رَحِيمًا


Llamadles por su padre. Es más equitativo ante Alá. Y, si no sabéis quién es su padre, que sean vuestros hermanos en religión y vuestros protegidos. No incurrís en culpa si en ello os equivocáis, pero sí si lo hacéis deliberadamente. Alá es indulgente, misericordioso.(5:33)


Esta aleya significa decir que: en los asuntos familiares y sociales, no tienen que comportarse de una forma que parezca que su hijo adoptivo es su hijo verdadero. Si conocen el nombre de su padre, tienen que llamarle con el nombre de su padre y si no lo conocen, deben presentarle como su hermano religioso o su amigo para mantener así la nobleza de cada persona y que él mismo y los demás no piensen que él verdaderamente es su hijo.
Después, la aleya presenta una regla general y dice: cualquier medida que se realice por error o equivocación, Dios lo perdona pero, si se realiza con intención, será castigada.
De esta aleya aprendemos que:
1.-  Son los lazos biológicos los que importan, y el hijo adoptado debe ser conocido como el descendiente de su verdadero padre.
2.-  Incluso aquellas personas cuyos padres no se conocen, debemos comportarnos con respeto y no se nos permite insultar y humillar a otros.
3.- La desobediencia al mandamiento de Dios es pecado.

Ahora escucharán la aleya 6 de la sura de La Coalición:

النَّبِيُّ أَوْلَى بِالْمُؤْمِنِينَ مِنْ أَنْفُسِهِمْ وَأَزْوَاجُهُ أُمَّهَاتُهُمْ وَأُولُو الْأَرْحَامِ بَعْضُهُمْ أَوْلَى بِبَعْضٍ فِي كِتَابِ اللَّهِ مِنَ الْمُؤْمِنِينَ وَالْمُهَاجِرِينَ إِلَّا أَنْ تَفْعَلُوا إِلَى أَوْلِيَائِكُمْ مَعْرُوفًا كَانَ ذَلِكَ فِي الْكِتَابِ مَسْطُورًا


El Profeta está más cerca de los creyentes que ellos lo están de sí mismo. Las esposas de aquél son las madres de éstos. Los unidos por lazos de consanguinidad están más cerca unos de otros, según la Escritura de Alá, que los creyentes y los emigrados, a menos que hagáis un favor a vuestros amigos. Eso está anotado en la Escritura.(6:33)

 


La aleya anterior menciona que según el veredicto de Dios, está prohibido que un hijastro o alguien que una persona haya adoptado como su hijo, reciba herencia de sus padres ya que, la herencia se vincula solamente a los padres e hijos verdaderos.
Esta aleya añade: incluso el profeta de Dios que se considera el líder de la sociedad y es como el padre del pueblo y sus esposas también son como madres de los musulmanes, no hereda de los musulmanes y no da herencia a ninguna persona. Cabe mencionar que el gran profeta del Islam (saludos sean para él y sus descendientes) estableció el tratado de hermandad entre los emigrados, especialmente entre los Muhajer o los Migrantes de La Meca y los Ansaar de los Ayudantes de Medina.
Aquí Dios Todopoderoso deja claro que esta hermandad religiosa para la promoción de la unidad y la solidaridad no significa que tales hermanos se hereden unos a otros. La herencia está solamente entre relaciones de la sangre, y hermanos biológicos. La aleya significa decir que incluso el Profeta que tiene un mayor derecho sobre los creyentes que tienen sobre sí mismos y es considerado el padre de la Ummah y sus esposas como las madres de los musulmanes, ni hereda de los musulmanes ni los musulmanes heredan de él.
En cuanto al uso del término que las esposas del Profeta son madres de musulmanes, esto pretende enfatizar la posición privilegiada del Profeta y la dignidad que se le atribuye, lo que significa que las esposas del Profeta no puede casarse con nadie después de él.
De esta aleya aprendemos que:

1.- El profeta tiene autoridad absoluta sobre todos los musulmanes y tienen que obedecer sus instrucciones, ya que todo lo que dice son los mandamientos de Dios Todopoderoso.
2.- Cualquier mujer casada con el Profeta no puede casarse con cualquier otra persona después de la muerte del Profeta, en vista de la dignidad unida al Profeta.
3.- En la cultura islámica, el parentesco ha sido tomado en consideración para el fortalecimiento de la unidad familiar.
Ahora escucharemos las aleyas 7 y 8 de la sura de La Coalición:

وَإِذْ أَخَذْنَا مِنَ النَّبِيِّينَ مِيثَاقَهُمْ وَمِنْكَ وَمِنْ نُوحٍ وَإِبْرَاهِيمَ وَمُوسَى وَعِيسَى ابْنِ مَرْيَمَ وَأَخَذْنَا مِنْهُمْ مِيثَاقًا غَلِيظًا

Y cuando concertamos un pacto con los profetas, contigo, con Noé, con Abraham, con Moisés y con Jesús, hijo de María pacto solemne, para pedir cuenta de su sinceridad a los sinceros.(7:33)

 

لِيَسْأَلَ الصَّادِقِينَ عَنْ صِدْقِهِمْ وَأَعَدَّ لِلْكَافِرِينَ عَذَابًا أَلِيمًا

Y para los infieles ha preparado un castigo doloroso. (8:33)


La aleya anterior narró la autoridad absoluta del Profeta del Islam sobre los musulmanes. Estas aleyas se han referido a la pesada responsabilidad del Profeta del Islam y de todos los profetas y dice: Dios ha puesto pesados deberes en el hombro de los profetas en relación con el derecho que Él les ha dado y tomado firme promesa de ellos a No escatimar esfuerzos en transmitir el mensaje divino de guía para el pueblo y hacer todo lo posible invitándolos al camino de Dios.
Estas aleyas se han referido a los cinco más grandes profetas, que son Noé, Abraham, Moisés y Jesús, después de dirigirse al último y el más grande de todos ellos, que es el profeta Mahoma (bendición de Dios sobre él y su descendencia).
La continuación de las aleyas dice que las personas comprenden dos grupos hacia la invitación de Profetas, los veraces y los infieles. Los verdaderos creyentes son aquellos que son honestos en su fe. Lo que digan, lo hacen en la práctica.
En las aleyas 23 y 24 de esta misma sura también, Dios ha aludido a los creyentes verdaderos y dice: quienes son sinceros en sus compromisos con Alá y resisten en sus promesas en defender la religión divina, son creyentes verdaderos y recibirán regalo por su sinceridad. Quienes están preparados para defender la religión divina y sacrificar su vida y su riqueza en el camino de Dios, han demostrado su sinceridad verdadera a la hora de los problemas y dificultades. Dios cuestiona a ambos grupos y Él da recompensa y castigo sobre la base de su pensamiento y actos.
Mientras tanto, existe un asunto interesante en estas aleyas cuando leemos: Dios en el día de la Resurrección pide cuenta de la sinceridad a los veraces, es decir: el acto único no es suficiente sino que, la intención también tiene que ser pura. Son muchas personas que se presentan en el escenario de la defensa y lucha, pero su intención no es pura y además de realizar su deber religioso, buscan también el nombre y pan.
De estas aleyas aprendemos que:
1.- La familiaridad con la historia de los Profetas y las naciones del pasado es necesaria para que tomemos conciencia de hechos y realidades, y tomemos lecciones de lo que había ocurrido.
 2.- Dios ha puesto un deber por cada derecho y más poderes tiene su deber y su responsabilidad es más pesada.
3.- La honestidad en palabras y hechos es necesaria para la fe en la medida en que Dios ha usado el término de veraz en lugar de fiel.
4.- En el Día de la Resurrección, Dios mide las acciones de los seres humanos sobre la base de su intención y motivación y además de los actos externos, los actos internos también se toman en consideración.
Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.