Mar 15, 2017 05:02 UTC

En el nombre de Dios, todopoderoso. Saludos cordiales a todos ustedes estimados oyentes de la voz exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados Camino hacia la luz donde daremos a conocer los comentarios de las aleyas del sagrado Corán.

Primeramente escucharán las aleyas 26 y 27 de la sura de La Coalición:

وَأَنْزَلَ الَّذِينَ ظَاهَرُوهُمْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ مِنْ صَيَاصِيهِمْ وَقَذَفَ فِي قُلُوبِهِمُ الرُّعْبَ فَرِيقًا تَقْتُلُونَ وَتَأْسِرُونَ فَرِيقًا 

 

Hizo bajar de sus fortalezas a los de la gente de la Escritura que habían apoyado a aquéllos. Sembró el terror en sus corazones. A unos matasteis, a otros les hicisteis cautivos. (26:33)

 

وَأَوْرَثَكُمْ أَرْضَهُمْ وَدِيَارَهُمْ وَأَمْوَالَهُمْ وَأَرْضًا لَمْ تَطَئُوهَا وَكَانَ اللَّهُ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرًا 

 

Os ha dado en herencia su tierra, sus casas, sus bienes y un territorio que nunca habíais pisado. Alá es omnipotente. (27:33)

 

En las narraciones históricas leímos que en la ciudad de Medina, vivían tres pueblos judíos: Bani Ghingha, Bani Nazir y Bani Ghoraise, los cuales habían firmado un tratado de hermandad y convivencia pacífica con los musulmanes. En el segundo y cuarto año de la hégira lunar, los primeros dos grupos  rompieron su compromiso y realizaron medidas contra los musulmanes y como consecuencia, fueron expulsados de Medina. Pero, el pueblo de Bani Ghoraise que aun vivía en la ciudad, en el quinto año de la hégira lunar, en la guerra de la Coalición se convirtió en aliado de los opositores de la Meca y de algunas tribus de los alrededores de la ciudad de Medina. En dicho conflicto, los opositores aliados de Bani Ghoraise fueron derrotados y los judíos por temor, se refugiaron en sus fortalezas.
El gran profeta del Islam (saludos sean para él y sus descendientes) recibió por parte de Dios la misión de destruir este pueblo opositor. Por eso, los musulmanes cercaron las fortalezas de Bani Ghoraise y después, entraron en dicho lugar. En este suceso, algunos opositores que resistieron ante los musulmanes, fueron eliminados, pero la mayoría se rindieron y dejaron sus armas. Como consecuencia de esta resistencia, los judíos opositores fueron expulsados de la ciudad de Medina. Desde el punto de vista económico, esta guerra conllevó muchos beneficios financieros para los musulmanes que entre ellos, se puede aludir a unos jardines y campos de cultivo que pertenecían a los judíos y después de la guerra, fueron divididos entre los musulmanes. 

 

De estas aleyas aprendemos que:

Primero: El Islam recomienda a los musulmanes que tengan una convivencia pacífica con los no musulmanes; mientras sean amigos de los musulmanes y no colaboren con sus enemigos.

Segundo: Los musulmanes no tienen que mostrar debilidad ante los equipos avanzados de los enemigos, ya que algunas veces, Alá al establecer pánico y miedo en los corazones de los enemigos, provoca la victoria de los musulmanes.

Y tercero: En la administración de una sociedad islámica, además de los casos materiales, hay que atender también a los socorros divinos.


Ahora escucharán las aleyas 28 y 29 de la sura de La Coalición:

 

يَا أَيُّهَا النَّبِيُّ قُلْ لِأَزْوَاجِكَ إِنْ كُنْتُنَّ تُرِدْنَ الْحَيَاةَ الدُّنْيَا وَزِينَتَهَا فَتَعَالَيْنَ أُمَتِّعْكُنَّ وَأُسَرِّحْكُنَّ سَرَاحًا جَمِيلًا 

 

¡Profeta! Di a tus esposas: Si deseáis la vida de acá y su ornato, ¡venid, que os proveeré y os dejaré en libertad decorosamente! (28:33)

وَإِنْ كُنْتُنَّ تُرِدْنَ اللَّهَ وَرَسُولَهُ وَالدَّارَ الْآخِرَةَ فَإِنَّ اللَّهَ أَعَدَّ لِلْمُحْسِنَاتِ مِنْكُنَّ أَجْرًا عَظِيمًا

 

Pero, si buscáis a Alá, a Su Enviado y la Morada Postrera, entonces, Alá ha preparado una recompensa magnifica para aquellas de vosotras que hagan el bien. (29:33)

 

Finalizado el caso de la guerra de La Coalición, estas aleyas regresan otra vez a las primeras aleyas de esta sura que hablan sobre las esposas del Hazrat Mohamad y en unas palabras dirigidas a ellas dicen: las esposas del gran profeta del Islam, al igual que él, tienen que ser ejemplo para las jóvenes y mujeres musulmanas que no sean como las esposas de los reyes, que solo quieren obtener y ostentar joyas y ropas lujosas. 
De todas formas, la situación del Hazrat Moahamad que Dios le había presentado como ejemplo de todos los creyentes, exigía que considere su responsabilidad divina mucho más importante que cualquier otro asunto. Por eso, informó a sus esposas que si esperan tener una vida lujosa y rica que otros miembros de la sociedad, no obtendrán esa esperanza y pueden separarse de él. Pero, si están dispuestas a tener una vida normal al igual que las otras mujeres musulmanas y por la satisfacción de Dios, tolerar las dificultades del mundo y donde era necesario, realizar buenas obras, Dios les dará una buena recompensa en el día de la resurrección y en el otro mundo.
De estas aleyas aprendemos que:

Primero: Los miembros de la familia de los líderes del sistema islámico no tienen que tener una vida lujosa ni rica. Ya que los ojos del pueblo los miran minuciosamente.

Segundo: El líder de una sociedad islámica no tiene que olvidar su situación ni dejarse influenciar por  peticiones ilógicas de los miembros de su familia.

Y tercero: En la cultura islámica, las peticiones de las parejas no tienen que ser contrarias a las enseñanzas y órdenes religiosas. Ya que, la realización de estas peticiones no es posible por la otra parte.

 
Ahora escucharán las aleyas 30 y 31 de la sura de La Coalición:

يَا نِسَاءَ النَّبِيِّ مَنْ يَأْتِ مِنْكُنَّ بِفَاحِشَةٍ مُبَيِّنَةٍ يُضَاعَفْ لَهَا الْعَذَابُ ضِعْفَيْنِ وَكَانَ ذَلِكَ عَلَى اللَّهِ يَسِيرًا 

 

 

¡Mujeres del Profeta! A la que de vosotras sea culpable de deshonestidad manifiesta, se le doblará el castigo. Es cosa fácil para Alá.(30:33)

وَمَنْ يَقْنُتْ مِنْكُنَّ لِلَّهِ وَرَسُولِهِ وَتَعْمَلْ صَالِحًا نُؤْتِهَا أَجْرَهَا مَرَّتَيْنِ وَأَعْتَدْنَا لَهَا رِزْقًا كَرِيمًا

 

Pero a la que de vosotras obedezca a Alá y a Su Enviado y obre bien, le daremos doble remuneración y le prepararemos generoso sustento. (31:33) 


En la continuación de las aleyas anteriores sobre el papel ejemplar de las mujeres del gran profeta del Islam en la sociedad, estas aleyas dicen: de ahí que los actos buenos y malos de las mujeres del profeta son vistos más por otros musulmanes, especialmente por las mujeres musulmanas en la sociedad; pues, tienen una influencia directa en la propagación y el desarrollo de la bondad y maldad. Por eso, el regalo y castigo de sus actos no son iguales al de las personas normales. Ya que por un lado, estas mujeres viven en la casa de la revelación y conocen los veredictos de la religión y por otro, sus actos se consideran como ejemplos para otras mujeres en la sociedad. 
De estas aleyas aprendemos que:

Primero: En el sistema del castigo y regalo divino, tanto es eficaz el nivel de la información de la persona como el nivel de la influencia de su acto -bueno o malo- en la sociedad.

Segundo: En el sistema islámico, ser familiar de los líderes religiosos e incluso, del mismo profeta del Islam, no crea ningún derecho para ninguna persona sino que, incluso su castigo será doble que el de una persona normal en la sociedad.

Y tercero: La culpa y equivocación de las personas conocidas tienen diferencia con la culpa de las personas normales. De otra forma se puede decir que algunas veces el pecado pequeño de una persona conocida en la sociedad es mayor que los pecados grandes de las personas normales. De todas formas, las consecuencias de los errores de estas personas son mayores que la de otras personas en la sociedad.

 

Estimados oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.