Un vistazo a las políticas de EE.UU. contra Irán
Mar 28, 2017 03:36 UTC
En el nombre de Dios Todopoderoso, saludos a todos los estimados oyentes de la Voz Exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie “Irán en la semana que pasó”, en el que revisaremos acontecimientos importantes en relación con el país persa
El tema de las injerencias y las acciones de Estados Unidos contra Irán en los años y décadas pasadas es uno de los constantes temas en la historia contemporánea de Irán.
Este tema causó algunas especulaciones sobre la posibilidad de la intensificación de las sanciones antiraníes e incluso el enfrentamiento directo de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán.
El nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló sobre la cancelación del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) y planteó la discusión de la intensificación de las sanciones. Además, se comprometió a formar una especie de OTAN árabe para afrontar a algunos países y recientemente está hablando de poner el nombre de la Guardia Revolucionaria de Irán en la lista de las organizaciones terroristas.
Mientras que esto hasta el momento solo ha sido una advertencia, amenaza pues Trump se ha visto obligado a retirar algunas de sus amenazas, por ejemplo, ya no habla sobre cancelar el acuerdo nuclear.
El Gobierno de Trump, desde el principio de su trabajo, se ha esforzado por intensificar las sanciones fuera del acuerdo nuclear bajo el pretexto del programa pacífico de misiles de Irán.
Asimismo, teniendo en cuenta las acciones de los anteriores gobiernos de Estados Unidos, se puede entender que ellos nunca han buscado establecer las relaciones basadas en el respeto mutuo con la nación de Irán ya que en diferentes periodos solo han aumentado sus hostilidades.
A pesar de que estas injerencias y hostilidades se intensificaron tras la victoria de la Revolución Islámica, según las declaraciones del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, la hostilidad de los estadounidenses hacia la nación de Irán empezó años antes del triunfo de la Revolución Islámica.
El primer acto hostil de los estadounidenses para distraer el camino de la Revolución Islámica, fue ayudar a los movimientos secesionistas en las provincias fronterizas de Irán. En este sentido, mientras que el pueblo revolucionario se estaba esforzando para estabilizar y regular la situación del país, los estadounidenses hicieron que el régimen iraquí de Saddam impusiera ocho años de guerra a la República Islámica de Irán.
Este periodo de la historia de Irán coincidió con el periodo del presidente de Estados Unidos del Partido Demócrata, Jimmy Carter.
Asimismo, con la victoria de la Revolución Islámica y la consecuente salida de Irán de la dominación de Estados Unidos, la Administración Carter empezó a ejercer políticas agresivas contra el pueblo de Irán.
Así también durante el periodo de ocho años del sucesor de Carter en la presidencia de EE.UU., Ronald Reagan, del partido republicano, casi todas estas políticas continuaron.
Después de Reagan, fue elegido George Herbert Walker Bush como presidente de Estados Unidos. George W. Bush, con la alegación de que Irán apoyaba a los terroristas y que era una amenaza de Irán para los países de la región, se esforzó por aumentar las presiones económicas sobre Irán.
Por otro lado, Bill Clinton del Partido Demócrata tomó el poder comprometiéndose a mejorar las relaciones con el mundo musulmán, pero, el 15 de marzo del año 1995, firmó la ley de prohibición del comercio y la inversión, conocida como la ley D'Amato contra Irán.
George W. Bush del Partido Demócrata que después de Clinton fue eligió como presidente de Estados Unidos, bajo el pretexto de los ataques de 11 de septiembre y la necesidad de la lucha contra el terrorismo, atacó militarmente Afganistán e Irak y anunció a Irán como el eje del mal.
Por otro lado, cuando Barack Obama fue nombrado nuevo presidente de Estados Unidos, anunció que buscaba establecer relaciones amistosas con Irán, pero su gobierno realizó las acciones más negativas en contra Irán de la historia de los Gobiernos de Estados Unidos.
Asimismo, quizás se pueda decir que la principal diferencia entre el actual gobierno de Washington, encabezado por Donald Trump, con los gobiernos anteriores, radica en que se ha demostrado muy pronto la verdadera naturaleza en la hostilidad contra el pueblo iraní.