Sura Al ahzáb(La coalición), versos 39-42(Parte:755)
En el nombre de Dios, todopoderoso. Saludos cordiales a todos ustedes estimados oyentes de la voz exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados Camino hacia la Luz donde daremos a conocer los comentarios de las aleyas del sagrado Corán.
Comenzamos el programa escuchando la aleya 39 de la sura de La Coalición:
الَّذِينَ يُبَلِّغُونَ رِسَالَاتِ اللَّهِ وَيَخْشَوْنَهُ وَلَا يَخْشَوْنَ أَحَدًا إِلَّا اللَّهَ وَكَفَى بِاللَّهِ حَسِيبًا
Que transmitían los mensajes de Alá y Le tenían miedo, no teniendo miedo de nadie más que de Alá. ¡Basta Alá para ajustar cuentas! (39:33)
En el programa anterior, les contamos la historia del matrimonio del Hazrat Mohamad (saludos sean para él y sus descendientes) con la mujer divorciada de su hijo adoptivo y al final de dicho caso, Dios dijo: gran profeta del Islam y los profetas antes de él, no tienen que tener miedo a nadie excepto a Alá en la ejecución de las órdenes divinas y no deben desatender lo que Dios ha ordenado por temor a un ambiente malo creado por el pueblo.
Esta aleya dice: el deber principal de los profetas divinos, es transmitir los mensajes de Alá sin ningún temor de nadie en la sociedad. Ellos solamente deben temer miedo a Dios y no espantarse ante nadie excepto ante Él. Es natural resistir ante las tradiciones y costumbres sociales erróneas o las peticiones ilógicas de la gente, que coloca a la persona a la amenaza y humillación antes los demás. Por eso, la mayoría de las personas aunque sabe que lo que realiza, es erróneo pero, por temor de los dichos del pueblo, actúa al contrario de su lógica y realiza lo que es erróneo. Sucede que mucha gente entiende que sus costumbres están equivocadas pero por temor a la gente y tabúes sociales, carecen del coraje para romper tales normas ilógicas de la sociedad. Por lo tanto, es el deber de los Profetas, los Imames y los líderes santos no temer a nadie, ya que Dios es Suficiente para ellos.
De esta aleya aprendemos que:
Primero.- La piedad, la firme fe en Dios, la resolución y el coraje al rechazar las costumbres equivocadas de la sociedad, son los factores necesarios para la difusión de la voz de la verdad y la justicia.
Segundo.- Dios considera los problemas y las dificultades que toleran los creyentes verdaderos en el camino de proteger la religión y propagarla.
Ahora escuchamos la aleya 40 de la sura de La Coalición:
مَا كَانَ مُحَمَّدٌ أَبَا أَحَدٍ مِنْ رِجَالِكُمْ وَلَكِنْ رَسُولَ اللَّهِ وَخَاتَمَ النَّبِيِّينَ وَكَانَ اللَّهُ بِكُلِّ شَيْءٍ عَلِيمً
Mahoma no es el padre de ninguno de vuestros varones, sino el Enviado de Alá y el sello de los profetas. Alá es omnisciente. (40:33)
A continuación de las aleyas anteriores, esta aleya rechaza firmemente las costumbres de los días de la ignorancia con respecto a los hijos adoptados, y dice en palabras claras que el profeta Mohamad (saludos sean para él y sus descendientes) no es padre biológico de cualquier hombre, incluyendo de Zayd, cuya esposa divorciada, el Profeta se casó por orden de Dios, ya que ella no era su verdadera nuera. Como el Emisario de Dios, el Profeta Mohamad es el Sello de todos los Profetas. En otras palabras, ningún mensajero divino vendrá después del Profeta. Como el último y el más grande de todos los profetas, él es la figura paterna de toda la Ummah (Casa Profética) y toda su acción es en interés de la humanidad. El Profeta, por supuesto, tenía algunos hijos biológicos reales con los nombres de Qasim, Tayyeb, Taher e Ibrahim, pero todos murieron en la infancia, y, por lo tanto, no se cuentan entre los hombres adultos. Su única hija sobreviviente es su hija Hazrat Fatema (la paz sea con ella), la noble dama, a través de quien la descendencia bendita del Profeta se extendió.
Esta aleya en unas palabras dirigidas a los creyentes dice: no consideren al gran profeta del Islam igual que uno de ustedes que tienen hijos y piensan que su deber principal es realizar sus necesidades y debido al interés que existe entre ustedes y sus hijos, tienen diferentes consideraciones en su vida. Mientras que él es el padre de un pueblo y tiene que dar pasos en dirección a los intereses de sus seguidores para que hasta el Día de la Resurrección, este pueblo se quede firme y ejecute las órdenes divinas.
De esta aleya aprendemos que:
Primero: El Islam es la última religión celestial y el Corán es el último libro divino que Dios los ha enviado para la orientación del ser humano.
Segundo: El Profeta Mohamad (saludos sean para él y sus descendientes) no es el padre biológico de ningún hombre adulto, y su única hija sobreviviente, es la Hazrat Fatema (la paz sea con ella).
Tercero: El Islam es el credo decretado por Dios Todopoderoso para toda la humanidad para siempre, y el Sagrado Corán es la Escritura Celestial Final para la guía de toda la humanidad.
Ahora escucharán las aleyas 41 y 42 de la sura de La Coalición:
يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا اذْكُرُوا اللَّهَ ذِكْرًا كَثِيرًا
¡Creyentes! ¡Recordad mucho a Alá! (41:33)
وَسَبِّحُوهُ بُكْرَةً وَأَصِيلًا
Glorificadle mañana y tarde! (42:33)
Estas aleyas convocan a los creyentes a recordar a Alá en cualquier lugar y tiempo, ya que son demasiado los elementos que provocan la negligencia del ser humano durante el día y la noche. Puesto que los factores de negligencia abundan en nuestra vida y las flechas de las tentaciones de Satanás están siendo disparadas desde todas las direcciones, no hay manera de defendernos excepto por el conocimiento constante de Alá y Sus bendiciones. En otras palabras, un verdadero creyente debe estar completamente atento a Dios omnipresente, cuya presencia omnipresente está en todas partes, y que es incluso consciente de los pensamientos que destelan a través de nuestras mentes.
Hacer los rezos obligatorios diarios en la mañana, la tarde y la noche es solamente una parte de esta recomendación divina. Pero, durante el día, cada persona siempre tiene que recordar a Alá y en cualquier decisión y medida, debe preguntar este asunto de sí misma: ¿Dios se satisface de la realización de esta medida o no? Si Alá es satisfecho, tiene que realizarlo pero si su medida no conlleva la satisfacción divina, debe dejarla; aún que su decisión sea al contrario de sus pasiones o la petición del pueblo. Cada persona en cualquier lugar y tiempo tiene que agradecer a Alá por sus bendiciones y tener paciencia en enfrentarse con los problemas y las dificultades. Cuando se enfrenta con un pecado, debe tener miedo de Alá y en caso de perpetrarlo, al arrepentirse y pedir perdón, debe regresar hacia Dios.
Un punto importante a tener en cuenta es que el recuerdo y la glorificación de Alá no se limita a la lengua, sino que se hace por la mente y el corazón a través de su cognición constante, sin el movimiento de los labios.
De estas aleyas aprendemos que:
Primero: El recuerdo de Dios pulimenta el corazón e ilumina el alma.
Y segundo: Un verdadero creyente es siempre consciente de Dios omnipresente, y esto se salva de las tentaciones de Satanás para cometer pecado.
Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.