En el nombre de Dios, todopoderoso. Saludos cordiales a todos los estimados oyentes de la Voz Exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados “Camino hacia la Luz” donde conocerán los comentarios de las aleyas del sagrado Corán.
Primeramente escucharán la aleya 51 de la sura de La Coalición:
تُرْجِي مَنْ تَشَاءُ مِنْهُنَّ وَتُؤْوِي إِلَيْكَ مَنْ تَشَاءُ وَمَنِ ابْتَغَيْتَ مِمَّنْ عَزَلْتَ فَلَا جُنَاحَ عَلَيْكَ ذَلِكَ أَدْنَى أَنْ تَقَرَّ أَعْيُنُهُنَّ وَلَا يَحْزَنَّ وَيَرْضَيْنَ بِمَا آتَيْتَهُنَّ كُلُّهُنَّ وَاللَّهُ يَعْلَمُ مَا فِي قُلُوبِكُمْ وَكَانَ اللَّهُ عَلِيمًا حَلِيمًا
Puedes dejar para otra ocasión a la que de ellas quieras, o llamar a ti a la que quieras, o volver a llamar a una de las que habías separado. No haces mal. Esto contribuye a su alegría, a evitar que estén tristes y a que todas ellas estén contentas con lo que tú les des. Alá sabe lo que encierran vuestros corazones. Alá es omnisciente, benigno. (51:33)
En el programa anterior dijimos que el profeta del Islam (saludos sean para él y sus descendientes) después del fallecimiento de la Hazrat Jadiya, cuando tenía más de 53 años de edad, se casó con unas mujeres. Algunos de estos matrimonios los contrajo a petición de algunas tribus que buscaban el honor de ser familia del Hazrat Mohamad. Algunos otros matrimonios los contrajo con el propósito de guardar a las mujeres viudas. Cabe mencionar que entre las esposas del gran profeta del Islam, excepto una mujer, todas fueron viudas. Por esta misma razón, el Hazrat Mohamad no tuvo muchos hijos de ellas.
Así pues, la mayoría de estos matrimonios no fueron a petición del gran profeta del Islam; algunas mujeres estaban dispuestas a no recibir dote y solamente casarse con aquel Hazrat para llevar su nombre. Por eso, Dios en esta aleya permite al profeta del Islam que divida su tiempo entre sus esposas; de tal forma, que él mismo pueda y ellas también estén contentas.
Entre tanto, era natural que cada una de las esposas tuviera exigencias que el profeta no podía cumplir y debido a tener la dura responsabilidad de la misión divina, no era capaz de satisfacer todas las peticiones de sus mujeres; pero, las realizaba hasta donde podía ya que la satisfacción de la esposa desempeña un papel clave en la tranquilidad de la vida humana.
De esta aleya aprendemos que:
Primero: los deberes religiosos y sociales, no tiene que ser un impedimento para que uno de los miembros de la familia desatienda sus responsabilidades.
Segundo: los miembros de la familia, especialmente la esposa, tienen que entender las duras responsabilidades del hombre en la casa y acompañarle.
Y tercero: el establecimiento de un ambiente tranquilo y seguro que propicie el terreno para la satisfacción y alegría de los miembros de la familia, es uno de los deberes del hombre.
Ahora escucharán la aleya 52 de la sura de La Coalición:
لَا يَحِلُّ لَكَ النِّسَاءُ مِنْ بَعْدُ وَلَا أَنْ تَبَدَّلَ بِهِنَّ مِنْ أَزْوَاجٍ وَلَوْ أَعْجَبَكَ حُسْنُهُنَّ إِلَّا مَا مَلَكَتْ يَمِينُكَ وَكَانَ اللَّهُ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ رَقِيبًا
En adelante, no te será lícito tomar otras mujeres, ni cambiar de esposas, aunque te guste su belleza, a excepción de tus esclavas. Alá todo lo observa. (52:33)
A continuación de este tema en relación con las esposas del profeta del Islam, esta aleya nos habla sobre el cese de peticiones a mujeres para convertirse en esposas del Hazrat Mohamad y dice: ¡oh, profeta! Ya no tienes que responder positivamente a las peticiones de las mujeres para el matrimonio y debes decirles que Dios me ha impedido elegir a otra mujer. Si ellas te plantean divorciarte de una de tus mujeres y elegir a otra como una nueva esposa, no debes aceptar dicha propuesta; incluso si la solicitante es una mujer bella y joven que normalmente atrae la atención de las personas.
Con base en las narraciones históricas, el profeta de Dios no se divorció de ninguna de sus mujeres viudas para casarse con mujeres jóvenes que querían contraer matrimonio con aquel Hazrat.
De esta aleya aprendemos que:
Primero: uno de los motivos de la veracidad del profeta y el sagrado Corán son aquellas aleyas que han considerado ciertas limitaciones para el Hazrat Mohamad. Si el Corán hubiera sido elaborado por el profeta, no incluiría estas aleyas que limitan los intereses y gustos de cada persona.
Y segundo: la desatención a la esposa o divorciarse para casarse con una mujer bella y joven, es rechazado por el Creador del mundo.
Ahora escucharán las aleyas 53 y 54 de la sura de La Coalición:
يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا تَدْخُلُوا بُيُوتَ النَّبِيِّ إِلَّا أَنْ يُؤْذَنَ لَكُمْ إِلَى طَعَامٍ غَيْرَ نَاظِرِينَ إِنَاهُ وَلَكِنْ إِذَا دُعِيتُمْ فَادْخُلُوا فَإِذَا طَعِمْتُمْ فَانْتَشِرُوا وَلَا مُسْتَأْنِسِينَ لِحَدِيثٍ إِنَّ ذَلِكُمْ كَانَ يُؤْذِي النَّبِيَّ فَيَسْتَحْيِي مِنْكُمْ وَاللَّهُ لَا يَسْتَحْيِي مِنَ الْحَقِّ وَإِذَا سَأَلْتُمُوهُنَّ مَتَاعًا فَاسْأَلُوهُنَّ مِنْ وَرَاءِ حِجَابٍ ذَلِكُمْ أَطْهَرُ لِقُلُوبِكُمْ وَقُلُوبِهِنَّ وَمَا كَانَ لَكُمْ أَنْ تُؤْذُوا رَسُولَ اللَّهِ وَلَا أَنْ تَنْكِحُوا أَزْوَاجَهُ مِنْ بَعْدِهِ أَبَدًا إِنَّ ذَلِكُمْ كَانَ عِنْدَ اللَّهِ عَظِيمًا
¡Creyentes! No entréis en las habitaciones del Profeta a menos que se os autorice a ello para una comida. No entréis hasta que sea hora. Cuando se os llame, entrad y, cuando hayáis comido, retiraos sin poneros a hablar como si fuerais de la familia. Esto molestaría al Profeta y, por vosotros, le daría vergüenza. Alá, en cambio, no Se avergüenza de la verdad. Cuando les pidáis un objeto hacedlo desde detrás de una cortina. Es más decoroso para vosotros y para ella. No debéis molestar al Enviado de Alá, ni casaros jamás con las que hayan sido sus esposas. Esto, para Alá, sería grave. (53:33)
إِنْ تُبْدُوا شَيْئًا أَوْ تُخْفُوهُ فَإِنَّ اللَّهَ كَانَ بِكُلِّ شَيْءٍ عَلِيمًا
Si mostráis algo o lo ocultáis… Alá lo sabe todo. (54:33)
Estas aleyas explican algunas costumbres sociales, y en unas palabras dirigidas a los creyentes dicen:
1. Nunca se debe entrar a la casa de una persona de forma repentina y sin aviso previo.
2. Si son invitados, tienen que llegar a tiempo y después de la comida, deben abandonar la casa.
3. Si no han sido invitados a la casa de alguien, pero les es necesario ir para preguntar algo, deben plantear su petición desde detrás de la puerta de la casa y respetar el ambiente familiar y amistoso de aquella vivienda. No tienen que comportarse de una forma extraña que no concuerde con la piedad.
Estas costumbres y órdenes tienen que respetarse especialmente en la casa y la familia del profeta del Islam y abstenerse de cualquier medida que provoque la molestia de aquel Hazrat.
Estas órdenes son algunas de las costumbre sociales planteadas en el Islam y en algunas otras aleyas del Corán, se ha aludido a otros asuntos al respecto.
De estas aleyas aprendemos que:
Primero: lo necesario para la fe es respetar las costumbres sociales ya que el poner en práctica las medidas religiosas no es suficiente.
Segundo: hay que respetar la casa de cada persona y nadie tiene permiso de entrar sin permiso.
Tercero: el Islam y los líderes religiosos han recomendado hacer invitaciones a casa y respetar a los invitados pero, el invitado no tiene que provocar la molestia del dueño de casa.
Y cuarto: la filosofía del Hiyab y la determinación de límites en las relaciones sociales entre hombres y mujeres sirven para el mantenimiento de la pureza de las mujeres y alejarlas de los elementos peligrosos de la sociedad.
Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.