Sura Al ahzáb(La coalición), versos 63-68(Parte:761)
Jun 06, 2017 05:05 UTC
En el nombre de Dios, Todopoderoso. Saludos cordiales a todos ustedes estimados oyentes de la Voz Exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados “Camino hacia la Luz”, donde comentaremos otras aleyas del sagrado Corán.
Primeramente escucharán la aleya 63 de la sura de La Coalición:
يَسْأَلُكَ النَّاسُ عَنِ السَّاعَةِ قُلْ إِنَّمَا عِلْمُهَا عِنْدَ اللَّهِ وَمَا يُدْرِيكَ لَعَلَّ السَّاعَةَ تَكُونُ قَرِيبًا
Los hombres te preguntan por la Hora. Di: Sólo Alá tiene conocimiento de ella. ¿Quién sabe? Quizá la Hora esté próxima…(63:33)
Los opositores e hipócritas, como no tenían ningún motivo para rechazar el surgimiento del Día del Levantamiento, creaban dudas entre la gente para debilitar su fe por el gran profeta del Islam (saludos sean para él y sus descendientes) preguntándoles que, si era verdad lo que el profeta decía cuándo ocurrirá.
Cabe mencionar que no tener información del tiempo del surgimiento de un suceso, no es motivo para que no ocurra. Todos nosotros sabemos que un día vamos a morir, pero nadie sabe cuándo ocurrirá. Entonces, si no sabemos cuándo moriremos, ese no quiere decir que nunca vamos a morir.
Por otra parte, si por ejemplo el Hazrat Mohamad decía que en mil años sería el día del Levantamiento, ¿los opositores tenían que haber vivido esos mil años para entender la veracidad de las palabras del gran profeta y convertirse al Islam?
La continuación de la aleya dice: solamente Alá sabe el tiempo exacto de aquel Día y el profeta no tiene ninguna información de esta fecha y no la oculta. Lo importante es que cualquier creyente tiene que considerar cerca el tiempo del surgimiento del día del Levantamiento y atender sus dichos y hechos.
De esta aleya aprendemos que primero:
No saber el tiempo del surgimiento del día del Levantamiento, no significa que aquel Día no ocurrirá y de ahí que los creyentes tienen fe en la veracidad de las palabras del gran profeta del Islam y están seguros de que ese Día ocurrirá.
Y segundo: debemos estar preparados para la muerte y presentarnos en el tribunal divino. Saber cuando moriremos no es importante; lo importante es estar preparados para la muerte.
Ahora escucharemos las aleyas 64, 65 y 66 de la sura de La Coalición:
إِنَّ اللَّهَ لَعَنَ الْكَافِرِينَ وَأَعَدَّ لَهُمْ سَعِيرًا
Alá ha maldecido a los infieles y les ha preparado fuego de la gehena(64:33)
خَالِدِينَ فِيهَا أَبَدًا لَا يَجِدُونَ وَلِيًّا وَلَا نَصِيرًا
en el que estarán eternamente, para siempre. No encontrarán amigo ni auxiliar. (65:33)
يَوْمَ تُقَلَّبُ وُجُوهُهُمْ فِي النَّارِ يَقُولُونَ يَا لَيْتَنَا أَطَعْنَا اللَّهَ وَأَطَعْنَا الرَّسُولَا
El día que, en el Fuego, se desencajen sus rostros de dolor, dirán: ¡Ojalá hubiéramos obedecido a Alá! ¡Ojalá hubiéramos obedecido al Enviado! (66:33)
A continuación de la aleya anterior que planteaba preguntas insidiosas de los opositores, esta aleya dice: quienes se esfuerzan por debilitar las creencias religiosas y las relaciones del pueblo con el profeta del Islam, se privan de la bendición divina tanto en este mundo como en el otro y sufrirán el castigo divino del cual no escaparán.
De estas aleyas aprendemos que primero:
La oposición que tiene raíz en la impertinencia y el rechazo, conlleva el castigo divino en este y el otro mundo.
Segundo: al contario del sistema social existente, en el otro mundo nadie puede ayudar a los demás y salvarles del castigo.
Y tercero: la única vía de salvación en este y el otro mundo es obedecer a Alá y a su Enviado.
Ahora escucharán las aleyas 67 y 68 de la sura de La Coalición:
وَقَالُوا رَبَّنَا إِنَّا أَطَعْنَا سَادَتَنَا وَكُبَرَاءَنَا فَأَضَلُّونَا السَّبِيلَا
Y dirán: ¡Señor! ¡Hemos obedecido a nuestros señores y a nuestros grandes y nos han extraviado del Camino! (67:33)
رَبَّنَا آتِهِمْ ضِعْفَيْنِ مِنَ الْعَذَابِ وَالْعَنْهُمْ لَعْنًا كَبِيرًا
¡Dóblales, Señor, el castigo y échales una gran maldición! (68:33)
Cuando les llega el castigo a los opositores, ellos maldicen a quienes habían provocado su desviación, pero sus palabras no justifican sus culpas, ya que ellos, en lugar de obedecer a sus señores, hubieran podido seguir al profeta y a los buenos hombres de aquel tiempo para no ser desviados. Además, los señores de la tribu, no les habían obligado a aceptar sus palabras y ellos podían haber rechazado sus creencias falsas.
Es natural que los opositores de los señores de la tribu que eran los dueños del poder y la riqueza, no consideraran un buen criterio para conocer lo justo de lo injusto. Pero si en lugar de seguirlos, hubieran escuchado a los dueños de la ciencia y de la sabiduría, seguramente hubieran tenido una esperanza para su salvación.
Lo interesante es que estos mismos culpables que se enfrentan con el castigo divino, piden un doble castigo para sus señores sin imaginar que su petición provocará la duplicación de sus castigos. A este respecto, en la aleya 38 de la sura “Los Lugares Elevados”, Dios en respuesta dice: Cuando, al fin, se encuentren allí todas, la última en llegar dirá de la primera: ¡Señor! Éstos son quienes nos extraviaron. Dóblales, pues, el castigo del Fuego. Dirá: Todos reciben el doble. Pero vosotros no sabéis.
De estas aleyas aprendemos que primero:
En el día del Levantamiento, los opositores se esfuerzan por justificar sus errores y equivocaciones y quieren culpar a los demás.
Segundo: según la razón y la religión, seguir de forma ciega a los señores de la sociedad no es aceptable y conlleva el arrepentimiento.
Y tercero: quienes al establecer tradiciones incorrectas propician el terreno para la desviación de los demás, son responsables de sus errores aun después de su muerte.
Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión. Esperamos sus opiniones y propuestas para este programa.