Irán en la semana que pasó
Jul 04, 2017 03:36 UTC
En el nombre de Dios, Todopoderoso, saludos a todos los estimados oyentes de la Voz Exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie “Irán en la semana que pasó”, en el que revisaremos acontecimientos importantes en relación con el país persa.
Las declaraciones del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei en el día de Eid al-Fitr, en la reunión con embajadores y representantes de países islámicos; la continuación de los sabotajes de Estados Unidos en la ejecución del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) y la aprobación de las nuevas sanciones para intensificar la presión contra Irán; la conmemoración de las víctimas del ataque químico de Sardasht (una ciudad iraní en el noroeste del país) y la gira por Europa del ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, fueron las noticias más importantes en Irán en la semana que pasó.
El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en el sermón del glorioso rezo colectivo por el Eid al-Fitr, celebrado en la capitalina ciudad de Teherán, dijo que “Irán ha dejado clara su posición ante los enemigos. El mundo del Islam, particularmente, sus intelectuales y clérigos, deben actuar de la misma forma y aclarar su postura”. El ayatolá Jamenei, al referirse a los grandes éxitos de la nación de Irán, señaló que la marcha masiva del Día Mundial de Al-Quds, pese al clima tan caluroso, constituyó una gran e histórica acción que permanecerá como un honor en la historia del país persa. En otra parte de su sermón lamentó, sin embargo, las graves heridas abiertas hogaño en la comunidad islámica y los países musulmanes de la región del Oriente Medio, en especial, en Yemen y Baréin. “El mundo islámico debe apoyar abiertamente a los yemeníes y reprobar a los tiranos y avasalladores que los atacaron brutalmente en el sagrado mes del Ramadán”, enfatizó el ayatolá Jamenei. También criticó la catastrófica situación en la que vive la gente tanto en Baréin como en Cachemira, región cuya soberanía reclaman tanto Paquistán como La India desde hace más de 60 años, y que ha provocado conflictos con decenas de muertos y heridos.
En esta semana también se recordó el aniversario del estallido de una bomba el 28 de junio de 1981, en la sede del Partido de la República Islámica que provocó la muerte del entonces presidente del Poder Judicial, el ayatolá Seyed Mohamad Beheshti, y de otros 72 altos funcionarios, incluidos 4 ministros y 30 parlamentarios. Detrás de este atentado estuvo el grupo terrorista Muyahedin Jalq (MKO, por sus siglas en inglés), implicado en numerosos actos terroristas llevados a cabo tras la victoria de la Revolución Islámica en 1979. El ayatolá Beheshti, considerado el fundador del Poder Judicial iraní, desempeñó un papel importante en la conformación del Sistema de la República Islámica de Irán y la elaboración de la Constitución.
El 28 de junio de 1987, varios aviones iraquíes rompieron el silencio de Sardasht, sita en el oeste de Irán, y siete bombas de mostaza cayeron en diferentes puntos de la pequeña ciudad. Dos de estas bombas impactaron en la zona del mercado, otras dos cayeron en zonas residenciales y las tres restantes sobre campos cercanos a la ciudad. Debido a las condiciones climáticas favorables, pues corría una suave corriente de aire, la contaminación se expandió gradualmente varios kilómetros del epicentro de la explosión y el olor de la mostaza de azufre que es similar del ajo se sentía desde una distancia lejana. Por desgracia, el hospital y el centro sanitario estaban situados en la dirección que iba el aire contaminado y algunos médicos y enfermeras después de pocas horas sufrieron los efectos de la contaminación y se vieron obligados a abandonar sus puestos. El total de los mártires fue de 130 personas, entre ellas 20 perdieron la vida en el momento o horas después del bombardeado; 10 murieron durante la transferencia de Sardasht a los hospitales fuera de la ciudad y 100 perdieron la vida durante el período de una semana a un mes después del incidente en diversas unidades hospitalarias de la República Islámica de Irán. La República Islámica de Irán informó de este gran desastre químico, pero las autoridades internacionales nunca respondieron a esta denuncia. Por la insistencia de Irán, solo las Naciones Unidas trató de emitir resoluciones contra el gobierno de Saddam Hussein pero se enfrentaron al veto de Estados Unidos y no declararon ninguna sanción para quien cometieron tal delito. El ejército de Irak antes del bombardeo químico de Sardasht, ya había cometido estos crímenes de guerra, con el uso de estas bombas contra civiles. La primera vez que el ejército de Irak usó armas químicas fue al inicio de la guerra impuesta contra Irán en el año 1980 en la zona sureña del país persa, en la provincia Juzestán. Ese año, Irak utilizó cuatro veces armas químicas de tipo gas mostaza que causaron la muerte de 20 personas y centenares de heridos.
El portavoz de la Cancillería persa, Bahram Qasemi en respuesta a la declaración emitida esta semana contra la República Islámica de Irán por un grupo de legisladores de la Eurocámara, dijo que “consideramos que esas declaraciones infundadas y sin credibilidad perjudicarán la posición del Parlamento Europeo (PE)”. El lunes, un grupo de 265 eurodiputados firmó un documento en el que acusan a Irán de infringir los derechos humanos y llaman a los países europeos a condicionar sus relaciones a que haya cambios en Teherán. Asimismo, piden a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que incluya al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) en su lista de organizaciones terroristas. Los firmantes de la declaración, señaló Qasemi, no son en realidad más que un reducido grupo vinculado a grupos insurgentes y al grupúsculo terrorista Muyahidín Jalq (MKO, por sus siglas en inglés), implicado en numerosos atentados terroristas contra civil y funcionarios iraníes. A juicio del portavoz persa, el grupo de eurodiputados ha abusado de su posición al realizar afirmaciones irreales sobre la situación de los derechos humanos en Irán.
Esta declaración fue emitida mientras que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, se estaba reuniendo de Alemania, Italia y Francia para consultar con los funcionarios europeos. El portavoz de la Cancillería persa, Bahram Qasemi, además de explicar el viaje de Zarif a estos países europeos, declaró que teniendo en cuenta a las condiciones de la región y la necesidad de la lucha contra el terrorismo, no solo Oriente Medio sin también Europa están en el foco de ataques terroristas, por tanto las consultas de Irán, Alemania, Italia y Francia al respecto es muy importante.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif en su gira europea, además de temas como las relaciones económicas bilaterales, dialogó sobre la ejecución del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés). En este sentido, Zarif se reunió con el presidente germano Frank Walter Steinmeier en Berlín, capital de Alemania. El ministro Zarif también se reunió con su homólogo alemán Sigmar Gabriel y otros altos funcionarios de este país europeo y abordó con ellos la expansión de las relaciones bancarias. Después de visitar Alemania, Zarif llegó a Roma (capital de Italia). Ahí se reunió con diversas autoridades italianas, como la presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Boldrini; el primer ministro, Paolo Gentiloni, y el ministro de Asuntos Exteriores, Angelino Alfano, con cada uno de ellos dialogó sobre el desarrollo de las relaciones bilaterales, la ejecución del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) y los temas más importantes de la región y el mundo en general. Tras visitar Italia, el canciller iraní se dirigió a Francia donde abordó temas de interés común en sus reuniones con autoridades galas, entre ellas el presidente Emmanuel Macron. El segundo día de su estancia en Francia, el mandatario galo fue recibido por el jefe de la Diplomacia persa en el Palacio del Elíseo, en París, la capital, donde discutieron temas bilaterales y regionales, incluida la crisis en Siria. Zarif consideró a Francia el “principal socio económico” de Irán, diciendo que las partes han aumentado significativamente su cooperación desde el logro del acuerdo nuclear en 2015 entre Teherán y el Grupo 5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania). La agenda de trabajo de Zarif en París comenzó con un encuentro con el presidente del Senado francés, Gerard Larcher, en el que ambos expresaron el gran interés de sus respectivos países a mantener consultas políticas constantes sobre los acontecimientos regionales. En la cita, el ministro iraní pidió un papel más activo de Francia y de la Unión Europea (UE) en la resolución de las crisis regionales. Más tarde, Zarif, en un encuentro con su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian, manifestó la disposición de Irán a fortalecer “los vínculos con Francia, particularmente en el área económica”, al tiempo que pidió la eliminación de los obstáculos bancarios entre los dos países.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, arremetió contra EE.UU. por su ‘odio visceral’ a la República Islámica de Irán. “La ONU (Organización de las Naciones Unidos) y el mundo entero dicen que Irán cumple plenamente sus compromisos, pero el odio visceral de EE.UU. contra Irán le obliga a negar lo obvio”, señaló el canciller iraní. Durante una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) celebrada el jueves, el responsable de Asuntos Políticos de la ONU, Jeffrey Feltman, confirmó el pleno cumplimiento por parte de Teherán del acuerdo nuclear alcanzado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 y rechazó cualquier infracción del país persa de la Resolución 2231 del CSNU que ratifica el pacto. No obstante, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, volvió a acusar a la República Islámica de violar dicha resolución.