Jul 11, 2017 08:06 UTC

En el nombre de Dios, Todopoderoso, saludos a todos los estimados oyentes de la Voz Exterior de la República Islámica de Irán. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie “Irán en la semana que pasó”, en el que revisaremos acontecimientos importantes en relación con el país persa.

Las declaraciones del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, sobre el ataque de misiles iraníes a las posiciones del grupo terrorista EIIL (Daesh en árabe) en Siria y su reunión con el presidente del Poder Judicial y otras autoridades de esta institución, la conmemoración de las víctimas de una explosión terrorista en Teherán en junio de 1981 y las del ataque con misil de Estados Unidos al avión de pasajeros de Irán en julio de 1988; la celebración de la Semana de la revelación de la verdadera naturaleza de los derechos humanos en la visión de Estados Unidos y la Conferencia de la Lucha Mundial contra las drogas, son las noticias más importantes de Irán en la semana que pasó. Además, otra noticia importante sobre Irán fue sobre el pleno apoyo de la República Islámica de Irán al Tratado de No Proliferación de Armas Atómicas (TNP). El país persa, junto a los representantes de 122 países, votó el viernes a favor de este tratado en la sede de la Organización de Naciones Unidas en Nueva York y fue aprobado, a pesar de la oposición de los países poseedores de armas nucleares, entre ellos Estados Unidos y el régimen sionista. 
 
 
Según un comunicado emitido el miércoles el sitio oficial del Líder iraní, el ayatolá Seyed Ali Jamenei se reunió con altos mandos del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) unas horas después del ataque con seis misiles iraníes a las posiciones del grupo terrorista EIIL (Daesh en árabe) en Siria. En esa cita, agrega la nota, el Líder de la Revolución Islámica de Irán alabó ״la excelente actuación״ de las fuerzas del CGRI en esta operación antiterrorista y les instó a seguir desarrollando el programa nacional de misiles. "Trabajen en los misiles tanto como les sea posible. Ustedes pueden ver cómo el enemigo está obsesionado con los misiles (de Irán), por lo tanto deben saber que su trabajo (con los misiles) es muy importante. Ustedes pueden hacerlo, trabajen al máximo. El enemigo debe recibir una bofetada", recomendó el ayatolá Jamenei. En la reunión, los comandantes explicaron al Líder el ataque, informándole de que el CGRI había atacado solo las posiciones de los terroristas, sin que ningún civil fuera alcanzado en la operación. El referido ataque con misiles fue realizado el pasado 18 de junio por la División Aeroespacial del CGRI desde dos provincias occidentales iraníes contra las posiciones del grupo terrorista EIIL en la ciudad de Deir al-Zur, en el este de Siria, en plena coordinación con el Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad. Como resultado, fueron eliminados  más de 170 terroristas, incluido cierto número de altos mandos. Tras este ataque, el Gobierno iraní advirtió de que era el primer paso de la venganza contra Daesh por los atentados de Teherán y que “la gran bofetada está por llegar”. El 7 de junio, el grupo terrorista EIIL perpetró dos atentados en Teherán, capital persa, que dejaron un saldo de 17 muertos y más de 50 heridos. 
 
 
El lunes pasado, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en un encuentro mantenido con el presidente del Poder Judicial, el ayatolá Sadeq Amoli Lariyani, y otras autoridades de esta institución persa, el Líder iraní precisó que este organismo debe expresar firmemente su rechazo a las cuestiones como las sanciones y la confiscación de los fondos por los Estados Unidos, y el terrorismo. De igual modo, añadió, debe manifestar abiertamente su apoyo a las personas oprimidas en todo el mundo, entre ellas a la situación del líder del Movimiento Islámico de Nigeria, el sheij Ibrahim al-Zakzaky, y a los musulmanes en Myanmar (Birmania) y en la región de Cachemira. Además, recalcó la importancia de seguir todos los asuntos a nivel internacional a través de los canales legales, adoptar posiciones oficiales al respecto y reflejarlas en el mundo.
 
 
Durante muchos años, Irán ha sido uno de los abanderados en la lucha contra el tráfico de drogas, principalmente procedentes del vecino Afganistán, si bien esta tarea ha generado grandes costos para los iraníes. En una ceremonia celebrada en Teherán (capital) con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, el presidente de la Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles), Ali Lariyani, cuestionó a otros países su falta de apoyo a la lucha antinarcóticos, la cual beneficia a muchos países. Además señaló que la batalla contra las drogas en todas sus etapas requiere de una verdadera voluntad internacional a todos los niveles. Lariyani  señaló que Irán cuenta con más de 3000 mártires y heridos como consecuencia de la lucha contra esa lacra. El presidente del Parlamento iraní también expresó su preocupación por el aumento de la producción de drogas en Afganistán y destacó que la República Islámica de Irán es el único Estado que está luchando contra este fenómeno sin ayuda de nadie. Asimismo, arremetió contra aquellos países que no controlan sus fronteras e hizo un llamado a los funcionarios de estas naciones a que hagan todo lo posible para reducir el tráfico de drogas a través de esfuerzos diplomáticos y apoyos de la comunidad internacional. Además, advirtió de que actualmente la lucha contra las drogas es más vital que nunca, ya que la venta de estupefacientes es la principal fuente de financiación de los grupos terroristas. A su juicio,  terminar con las drogas es el inicio del fin de los terroristas. Cabe agregar que, el pasado febrero, el director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), Yuri Fedotov, expresó la satisfacción de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por los esfuerzos sin precedentes de Irán en su campaña masiva contra el tráfico de drogas a lo largo de las últimas décadas. Esta agencia de la ONU en Irán está planeando aumentar aún más su cooperación con el país persa en el marco de un plan antidrogas de cinco años.
 
 
Esta semana se recuerda que el 4 de julio de 1982, Ahmad Motavasselian, Mohsen Mousavi y Taqi Rastgar-Moqaddam, tres diplomáticos de la embajada iraní en El Líbano, junto con Kazem Akhavan, reportero gráfico de IRNA fueron detenidos por las fuerzas de una falange libanesa cuando se dirigían de Trípoli a Beirut. Han transcurrido 35 años de estos acontecimientos y la República Islámica de Irán varias veces ha pedido a la Organización de Naciones Unidas (ONU) que revise este tema y se forme un comité internacional de investigación para aclarar el destino de los diplomáticos, pero la ONU en este caso aun no ha cumplido a su responsabilidad