Sura Saba(Los saba), versos 18-21(Parte:767)
En nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo, bienvenidos a nuestro programa semanal "Camino hacia la Luz", en el cual les presentamos una explicación fluida y fácil de entender la aleyas del Sagrado Corán.
Primero escucharán las aleyas 18 y 19 de la sura de Los Saba:
وَجَعَلْنَا بَيْنَهُمْ وَبَيْنَ الْقُرَى الَّتِي بَارَكْنَا فِيهَا قُرًى ظَاهِرَةً وَقَدَّرْنَا فِيهَا السَّيْرَ سِيرُوا فِيهَا لَيَالِيَ وَأَيَّامًا آمِنِينَ
"Entre ellos y las ciudades que Nosotros hemos bendecido establecimos otras ciudades, cerca unas de otras, y determinamos el tránsito entre ellas: ¡Id de una a otra, de día y de noche, en seguridad! (18:34)
فَقَالُوا رَبَّنَا بَاعِدْ بَيْنَ أَسْفَارِنَا وَظَلَمُوا أَنْفُسَهُمْ فَجَعَلْنَاهُمْ أَحَادِيثَ وَمَزَّقْنَاهُمْ كُلَّ مُمَزَّقٍ إِنَّ فِي ذَلِكَ لَآيَاتٍ لِكُلِّ صَبَّارٍ شَكُورٍ
Pero dijeron: ¡Señor! ¡Alarga nuestros recorridos! Y fueron injustos consigo mismos. Los hicimos legendarios y los dispersamos por todas partes. Ciertamente, hay en ello signos para todo aquél que tenga mucha paciencia, mucha gratitud".(19:34)
En el programa anterior, aludimos brevemente al destino del pueblo de Los Saba que vivían en Yemen. Estas aleyas dicen: Alá les había enviado tanta bendición que toda aquella gran región, tenía unas aldeas verdes a poca distancia una de otra. La tierra era tan verde y llena de flores, plantas y todo tipo de árboles y campos de cultivo que las vías parecían cortas y las aldeas estaban cercanas. Además de tanta bendición, la seguridad también gobernaba en dicha región y en general, se había preparado un ambiente próspero y seguro para la vida. Toda la gente se dedicaba al trabajo y el esfuerzo y gozaba de tanta dicha divina.
Pero esta situación no duró mucho y la negligencia y desatención de la mayoría del pueblo, provocó que se olviden del Señor del universo. Ellos se enorgullecieron y se dedicaron a los placeres mundanos hasta que de repente, cambiaron mucho. Parecía que ellos se habían cansado de tanta tranquilidad y bienestar y colectivamente decían: queremos cambiar esta situación para que no seamos tan próximos. Queremos aumentar esta distancia y alejarnos más.
Esta ingratitud provocó la destrucción de una gran presa que era el motivo del progreso y la fertilidad de aquella región. Debido a motivos externos, la pared de esta presa de tierra se rajó desde dentro y finalmente se rompió, ocasionando una gran inundación. Este suceso provocó que la región de Los Saba que era una región verde y llena de flores y árboles, se convierta en una región infértil y casas destruidas. Un destino lamentable que durante muchos años, era la conversación de la gente que decía: cómo aquella región tan verde y fértil, se convirtió en una región llena de barro y malezas.
De estas aleyas aprendemos que:
Primero: La ingratitud provoca perder la bendición, y se convierte en problemas.
Segundo: El castigo de algunos pecados como la ingratitud se observa en este mismo mundo y deja influencias negativas en la vida personal, familiar y social de las personas.
Y tercero: El Corán ha recomendado que investiguemos sobre el destino de los pueblos anteriores para tomar lección de su destino en la vida cotidiana de hoy.
Ahora escucharemos las aleyas 20 y 21 de la sura de Los Saba:
وَلَقَدْ صَدَّقَ عَلَيْهِمْ إِبْلِيسُ ظَنَّهُ فَاتَّبَعُوهُ إِلَّا فَرِيقًا مِنَ الْمُؤْمِنِينَ
"Iblis confirmó la opinión que se había formado de ellos. Le siguieron todos, menos un grupo de creyentes. (20:34)
وَمَا كَانَ لَهُ عَلَيْهِمْ مِنْ سُلْطَانٍ إِلَّا لِنَعْلَمَ مَنْ يُؤْمِنُ بِالْآخِرَةِ مِمَّنْ هُوَ مِنْهَا فِي شَكٍّ وَرَبُّكَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ حَفِيظٌ
No tenía poder sobre ellos. Queríamos sólo distinguir a los que creían en la otra vida de los que dudaban de ella. Tu Señor cuida de todo". (21:34)
Después de que el diablo extravió a Adán y Eva, fue impulsado del tribunal divino. Él juró que desviaría a todos los hijos de Adán y pensaba que podría hacer esto.
Estas aleyas dicen: Iblis pudo alcanzar su esperanza sobre el pueblo de Los Saba ya que, la mayoría de la gente realizó sus peticiones, y solo una minoría creyente no aceptó sus peticiones ilógicas.
A continuación Alá dice: no tienen que pensar que el diablo domina a la gente y les obliga a pecar. Nunca es así; sino que, su deber es solamente tentar e incitar, y si Dios le ha permitido que haga esto, es para que se propicie el terreno y probar a la gente. De otra forma se puede decir que la medida de Alá era para conocer quiénes tienen fe en el día de la Resurrección y no tienen ninguna influencia de las tentaciones satánicas, y quiénes tienen dudaw y con poca tentación se dirigen hacia el pecado. Naturalmente, las personas débiles que tienen poca fe, muy pronto se sienten atraídos por las tentaciones mundanas y no son capaces de resistir ante ellas.
No cabe duda que Alá está bien informado de las medidas de sus seres, pero no les da castigo y regalo según su ciencia. Hasta que alguien no haga nada, castigarle no tiene ningún significado. Es igual que un maestro cuando sabe que un estudiante es inteligente y estudioso, pero hasta que no le tome el examen y no lo corrija, no puede aprobarlo. Es completamente claro que la ciencia del maestro no es suficiente para aprobar a un estudiante inteligente sino que, en la práctica también él tiene que mostrar su ciencia y poder científico.
De estas aleyas aprendemos que:
Primero: Uno de los terrenos de la penetración del diablo en el ser humano, es la ingratitud de las bendiciones divinas. Iblis pudo penetrar en el pueblo de Los Saba porque, ellos ignoraron las bendiciones de Alá.
Y segundo: Dios por un lado ha dado voluntad al ser humano y por otro, con la lógica y razón, le ha mostrado el camino correcto e incorrecto. Los profetas divinos invitan al pueblo hacia las bondades y el diablo y los opositores orientan a la gente hacia las maldades. En este medio, el ser humano con su voluntad tiene que elegir el camino correcto.