Oct 03, 2017 07:05 UTC

En el nombre de Dios. La misericordia de Dios llene sus espíritus y la del profeta Mohamad (saludos sean para él y sus descendientes). Estimados oyentes les invitamos a que nos acompañen para que podamos aprovechar la luz del Corán, un libro divino, guía eterna, que junto a las palabras del gran profeta del Islam, nos ayuda a seguir por el mejor camino.

Comenzamos el programa escuchando las aleyas 48 y 49 de la sura de Los Saba:

قُلْ إِنَّ رَبِّي يَقْذِفُ بِالْحَقِّ عَلَّامُ الْغُيُوبِ

Di: Mi señor despide Verdad. Él conoce a fondo las cosas ocultas. (48:34)

 

قُلْ جَاءَ الْحَقُّ وَمَا يُبْدِئُ الْبَاطِلُ وَمَا يُعِيدُ 

Di: Ha venido la Verdad. Lo falso no crea ni re-crea. (49:34)

 

En las aleyas anteriores hablamos acerca de la verdad de la misión del gran profeta del Islam (saludos sean para él y sus descendientes), estas dicen: Dios que es consciente del interior de todas las personas, sabe quién merece recibir la revelación divina. Por lo tanto, él ha escogido al profeta Mohamad como su enviado y ha revelado las aleyas coránicas, todas basadas en la verdad, en su corazón para que lo lleve al pueblo.

Con la elección del profeta del Islam y el cumplimiento de la misión divina, el pueblo se informa de la verdad, y la verdad es que solo existe Dios y sus misioneros divinos, lo demás es falso y cualquier persona que se presente ante la gente en lugar de Dios  no tiene el poder de crear algo ni es capaz de devolver lo que se ha destruido anteriormente. El ateísmo es algo falso que no puede resistir ante la justicia. Mientras tanto, es natural que hasta cuando la justicia no se haya revelado para todo el mundo, lo injusto gobernara y se esforzara por mostrarse poderoso y resistente. Pero, el periodo de su gobierno es corto y más pronto de lo que se supone desaparece.

 

De estas aleyas aprendemos que:

1.- Dios tiene razón y todo lo que está a su lado tiene razón. El criterio de la verdad y la falsedad es la promesa divina y la verdad.

2.- La verdad vence a la falsedad, y generalmente la falsedad no será capaz de realizar nada.

3.- Dios ha creado este mundo y en este medio, la falsedad realiza medidas, pero todos sus complots se destruyen fácilmente.

 

Ahora escucharemos la aleya 50 de la sura de Los Saba:

قُلْ إِنْ ضَلَلْتُ فَإِنَّمَا أَضِلُّ عَلَى نَفْسِي وَإِنِ اهْتَدَيْتُ فَبِمَا يُوحِي إِلَيَّ رَبِّي إِنَّهُ سَمِيعٌ قَرِيبٌ

 

Di: Si me extravío, me extravío, en realidad, en detrimento propio. Si sigo el camino recto, lo debo a lo que mi Señor me revela. Él lo oye todo, está cerca. (50:34)

 

En esta aleya, Dios ordena al profeta que proclame al pueblo, y diga que aunque yo sea el profeta de Dios, he recibido la orientación a través de la revelación divina, y si no hubo revelación divina, también estuve tan extraviado como los demás. Está completamente claro que la razón es también la prueba de Dios para nosotros. Pero, si no hay luz de la revelación divina, entonces la razón también puede equivocarse de muchas maneras al conocer la verdad y la falsedad, y el hombre continuará en la ignorancia y seducción.

 

De estas aleyas aprendemos que:

1.- Los efectos y las consecuencias de la desorientación o guía del hombre se remonta al hombre antes de llegar a los demás.

2.- Dios que creó al hombre, está bien informado de sus estados y necesidades y no existe ninguna distancia entre Él y sus creados. 

 

Ahora escucharemos las aleyas 51 y 52 de la sura de Los Saba:

وَلَوْ تَرَى إِذْ فَزِعُوا فَلَا فَوْتَ وَأُخِذُوا مِنْ مَكَانٍ قَرِيبٍ 

 

Si pudieras ver cuándo, sobrecogidos de espanto, sin escape posible, sean arrebatados de un lugar próximo. (51:34)

 

وَقَالُوا آمَنَّا بِهِ وَأَنَّى لَهُمُ التَّنَاوُشُ مِنْ مَكَانٍ بَعِيدٍ

 

Dirán: ¡Creemos en Él! Pero, ¿cómo podrán alcanzar estando tan lejos? (52:34)

 

En estas aleyas y las siguientes de la sura de Los Saba que se consideran las finales de esta sura, Dios  informa a su profeta y a los creyentes que aquellos que desobedezcan al Corán, y el día de la Resurrección, y que no están dispuestos a aceptar la verdad, verán que un día gritarán tan fuerte, pero sus gritos ya no valdrán la pena. Ellos creen en ese día, pero la fe sin el acto no tiene ningún valor. Ya que esta fe se esclarecerá a través del castigo del día de la Resurrección, y no se podrá hacer nada. Porque la fe debe ser libre y consciente, no por miedo ni obligación.

En este y otro mundo, ningún culpable tiene la capacidad de escapar del poder de Dios; así como Dios está muy cerca de  todo el mundo, su efecto  y castigo también están también muy cerca de los siervos devotos y desviados.

 

De estas aleyas aprendemos que:

1.- El arrepentimiento de los pensamientos extraviados y falsos son posibles en este mundo, pero en el otro mundo no hay manera de regresar.

2.- Naturalmente, todos los infieles creen en el castigo y el peligro del peligro, pero la fe consciente y selectiva son invaluables no aquella fe que sea por temor y preocupación.

3.- La ira divina no está lejos, siempre que Dios quiera, se puede realizar en cualquier lugar y tiempo.

 

Ahora escucharán las aleyas 53 y 54 de la sura de Los Saba:

وَقَدْ كَفَرُوا بِهِ مِنْ قَبْلُ وَيَقْذِفُونَ بِالْغَيْبِ مِنْ مَكَانٍ بَعِيدٍ 

 

Si antes no creyeron en Él y, desde lejos, lanzaban injurias contra lo oculto. (53:34) 

 

وَحِيلَ بَيْنَهُمْ وَبَيْنَ مَا يَشْتَهُونَ كَمَا فُعِلَ بِأَشْيَاعِهِمْ مِنْ قَبْلُ إِنَّهُمْ كَانُوا فِي شَكٍّ مُرِيبٍ 

 

Se interpondrá una barrera entre ellos y el objeto de su deseo, como ocurrió antes con sus semejantes: estaban en duda grave. (54:34)

 

A continuación de las aleyas anteriores, estas aleyas dicen: aquellas personas que hoy creen en la divina condena, cuando vivieron en el mundo, negaron la verdad del Corán y el mensaje del Profeta. Abatieron la luz en la oscuridad y rechazaron el universo de lo invisible, que incluía el origen y la resurrección. El profeta también fue acusado de locura o magia y no estaban dispuestos a pensar en sus dichos y hechos.

Es natural que los negadores del Día de la Resurrección siempre pensaran en sus placeres y lujurias y por lo tanto, no aceptaban las palabras justas y lógicas de los profetas. Pero eso no durará para siempre, y la muerte será separada de ellos y sus deseos, así como los incrédulos y desobedientes antes de ellos no lograron muchos de sus deseos y se despidieron de este mundo con muchas esperanzas.

Y finalmente la última aleya de este sura anuncia que la raíz de todos estos problemas es la duda sin motivo. Las dudas son naturales para todos los seres humanos en diferentes campos, pero cada persona con pensamiento e investigación, tiene que superar sus dudas infundadas y alcanzar la seguridad completa. Solamente basta decir esta frase: Solo porque dudo que este hombre sea el profeta de Dios y su discurso sea la revelación divina, no es aceptable hablar con Dios. Ya que cualquier persona puede alcanzar un resultado lógico a través del pensamiento y dejar la duda y preocupación.

 

De estas aleyas aprendemos que:

1.- La incredulidad y la negación de la fuente y la Resurrección no tienen ninguna base científica y racional, pero son sospechas infundadas, como la luz en la oscuridad.

2.- Los placeres mundanos pasan y no duran; pues, tenemos que pensar en los placeres permanentes del otro mundo.

3.- De una vez por todas, aclararemos nuestro deber sobre la validez del Corán y la resurrección y no quedarnos en duda hasta el fin de nuestra vida ya que, su detrimento es muy duro.