Oct 23, 2017 07:51 UTC

En el programa anterior, nos dedicamos a la estrategia de los gobiernos izquierdistas en América Latina. En el programa de hoy, revisaremos las razones internas del declive del izquierdismo.

En el caso de las causas y las razones del declive de los izquierdistas en la escena política en América Latina, en el ámbito interno, se puede mencionar cinco factores fundamentales y el más importante es el papel y la influencia de la crisis económica.

En el pasado, Venezuela se consideraba como uno de los más ricos países de América Latina, pero tras la caída repentina del precio de petróleo, la economía de este país, rico en petróleo, ha llegado al punto del colapso.

El petróleo, es la única fuente y riqueza de Venezuela y la caída de su precio en los mercados globales ha causado la privación del Gobierno de este país de muchos recursos financieros.

En el año 2015, el precio de cada barril de petróleo se ubicaba en 34.05 dólares, la más baja tasa en los últimos 7 años. Esta situación ha hecho que la crisis económica lleve a Venezuela hacia la decadencia.

Según muchos expertos, la tasa de inflación ha llegado a 200 por cientos. La crisis económica ha provocado el aumento de la delincuencia y los crímenes sociales, de tal modo que, según la Organización de las Naciones Unidas, actualmente, Venezuela, después de Honduras, ocupa el segundo puesto mundial en el ámbito de la delincuencia.

Esta situación se considera como el talón de Aquiles del partido gobernante y de acuerdo con las palabras de muchos expertos, ha sido uno de los principales factores de su fracaso en las elecciones del Parlamento.

En estos países, las riquezas ganadas durante el auge económico de la década 2000 no fueron utilizadas de manera prudente, sabia y previsora.

Mientras que los líderes en toda la región se dedicaron a construir carreteras y luchar contra la pobreza, los gobernantes izquierdistas en la zona fracasaron en la ejecución de las reformas económicas como en crear diversidad en la producción y exportación de los artículos, en crear alentadores para desarrollar nuevas industrias y en ayudar a la creación de un sector privado más competitivo.

En algunos países como Venezuela, no hay ningún movimiento sin dependencia a las exportaciones de petróleo. Las cuentas de petróleo son más del 90 por ciento de las exportaciones de Venezuela y la principal fuente de los ingresos del Gobierno.

Cuando, durante una parte de la gobernación de Chávez, cada barril de petróleo costaba más de 100 dólares, era más fácil dedicar presupuesto para ejecutar los planes sociales.

Tras la reducción del precio de petróleo a mediados de 2014, Maduro, el sucesor de Chávez, se enfrentó con una fuerte disminución de liquidez.

Cuando Argentina, Brasil y Ecuador fracasaron en la creación de las reformas fundamentales, se esforzaron por recuperar su estatus económico. Ellos aún se esfuerzan por avanzar sus infraestructuras extremadamente requeridas como mejores sistemas sanitarios, las carreteras y los ferrocarriles.

En Argentina, los Kirchner subieron el año 2003 al poder y consiguieron gestionar la crisis de desempleo que afectaba la vida de los argentinos a causa de las políticas neoliberales.

Las políticas de bienestar y la dedicación de la subvención a algunos artículos, le ayudó a mucha gente para poder abastecer sus necesidades primarias y reducir la desigualdad.

En el ámbito regional, el duro vínculo con los países izquierdistas como Brasil y Venezuela estuvieron en la agenda de Fernández, no obstante, los opositores siempre la acusaban a ella y su equipo de populismo. 

El aumento de la inflación, la reducción del crecimiento económico y el aumento de los crímenes surgieron gradualmente y en el año 2014 llegaron a su auge.

La inflación en Argentina subió a casi 25 por ciento y la subvención a transportistas de combustible ya no respondía a las necesidades de la clase baja.

Debido a las políticas del Gobierno, los inversionistas extranjeros mostraban menos tendencia hacia los mercados argentinos, si bien tuvo algo que ver con las críticas de Fernández al Gobierno estadounidense.

La inversión extranjera, de Mil 454 millones de dólares en vísperas de 2012 llegó a 300 millones de dólares y provocó abundantes problemas económicos en diferentes ámbitos.

Otro caso serio que afecta a los países latinoamericanos es la corrupción. La existencia de corrupción administrativa y gubernamental en los aparatos gubernamentales fue otra causa de la insatisfacción de los venezolanos que tuvo sus raíces en la gestión débil de Maduro y en final, terminó en la frustración de los patrocinadores del movimiento bolivariano y la nueva izquierda en América Latina.

La corrupción se observa en la historia de Venezuela y se extendió aún más desde la exploración del petróleo, en el siglo 20.

A juicio de los grupos opositores al gobierno venezolano, la insatisfacción de pueblo por la existencia de la corrupción, ha sido uno de las principales razones de los disturbios del año 2014.

Chávez, a principios de su presidencia en año 1998, consideró a la eliminación de la corrupción gubernamental junto a la aprobación de la nueva constitución y la lucha contra la pobreza y privación social como los principales objetivos de su gobierno.

En el año 2006 y tras la fundación del Partido Socialista Unido de Venezuela, (PSUV), las reformas en este país iban a completarse con los planes sociales, crear diversidad en la economía y la divulgación del populismo directo. Como resultado, la lucha contra la corrupción no se cumplió del modo que había prometido Chávez.

Quizá Brasil sea el más destacado ejemplo de la corrupción administrativa y política. A principios de 2015, un escándalo explotó que involucraba a varias personalidades oficiales de alto rango de la empresa petróleo de Petrobras de Brasil, la que pertenece mayormente el Gobierno, si bien esta acusación no incluida a la misma Dilma Rousseff.

Desde aquel entonces, fueron organizadas amplias protestas en todo Brasil. Las consecuencias de estas protestas, al igual que otras demandas de escándalo, afectaron al Gobierno de Dilma y al final, le sacaron del poder.

El surgimiento de una clase media revisionista fue uno de los factores internos que causó el declive de los gobiernos de izquierda en América Latina. En la primera década del siglo XXI, América Latina fue testigo de profundos cambios sociales y económicos y la creación de la clase media. Las acciones de Chávez para reducir la distancia entre la clase baja y media y las políticas centradas en la justicia y la redistribución terminaron en la aparición de una clase media. Esta clase se fortaleció debido a la nacionalización del petróleo y el aumento de los precios del petróleo a 110 millones de dólares por barril. De hecho, se puede atribuir la aparición de esta nueva clase media regional a dos factores.

El primer factor fue el éxito de las políticas ejecutadas por los Gobiernos con el fin de luchar contra la pobreza y la desigualdad. El segundo factor fue el aumento del precio de los artículos como el petróleo y la posibilidad de ofrecer artículos al ámbito del negocio mundial para esta clase.

La clase media, que cada vez demandaba algo más al gobierno, es básicamente "revisionista", y si el gobierno no logra satisfacer sus demandas, puede ser atraído por las corrientes opositoras al gobierno. Con todo, desde el año 2013 disminuyó la tasa del crecimiento y la entrada del capital. Disminuyeron también los precios del petróleo y los artículos. Se redujeron además los créditos de asignación para consumos públicos y privados. De esta manera, la clase media creada por el miso Chávez se convirtió gradualmente en la contrapartida del movimiento bolivariano.

Teniendo en cuenta la excesiva dependencia de la economía venezolana al petróleo, así como la naturaleza socialista y centrada en el Estado de la economía de ese país, tras la reducción del precio de petróleo la clase media responsabilizó al gobierno del cierre de muchas fábricas e industrias y el aumento de la inflación y la reducción de los salarios y el aumento del desempleo.

Los países con altos costos sociales y de poca prudencia financiera sumergieron en la recesión económica (como Brasil, Argentina y Venezuela) mientras que los gobiernos como Colombia, Chile y Perú, que trataban con más prudencia en el ámbito económico, sufrían de la contracción económica.

En tal condición, las promesas de la opositora clase alta consiguió atraer la atención de la clase media, pues la clase media no quiere volver a la era pre-Chávez.

La gran parte de la crisis económica en Venezuela fue resultado de la caída del precio de petróleo, pero fue intensificada por la débil gestión económica.

No obstante, no se debe olvidar los esfuerzos de la clase capitalista, opositora a las metas bolivarianas, para agravar los problemas económicos.

La devaluación de la moneda nacional, el aumento de la pobreza, la mayor tasa de inflación de la última década pasada y la fuerte caída de los ingresos públicos debido a los bajos precios del petróleo figuran entre los signos más importantes del surgimiento de crisis económica en Venezuela.

La falta de un liderazgo carismático fue otro factor interno en el declive del izquierdismo en América Latina.

Con la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez, el movimiento bolivariano se enfrentó con la crisis de un liderazgo carismático.

Los principios del partido bolivariano de Chávez se basaban en algunos de los principios del socialismo que casi coincide con la teología de liberación de América Latina. La popularidad de Chávez  cruzó rápidamente las fronteras de Venezuela e incluyó a toda Latinoamérica. Después de Chávez, ninguna de las personas de su alrededor consiguió tener su aspecto carismático.