Dic 03, 2017 04:35 UTC

En el nombre de Dios. La misericordia de Dios llene sus espíritus y la del profeta Mohamad (saludos sean para él y sus descendientes). Estimados oyentes les invitamos a que nos acompañen para que podamos aprovechar la luz del Corán, un libro divino, guía eterna, que junto a las palabras del gran profeta del Islam, nos ayuda a seguir por el mejor camino.

Comenzamos el programa escuchando la aleya 18 de la sura del Creador:

وَلَا تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ أُخْرَى وَإِنْ تَدْعُ مُثْقَلَةٌ إِلَى حِمْلِهَا لَا يُحْمَلْ مِنْهُ شَيْءٌ وَلَوْ كَانَ ذَا قُرْبَى إِنَّمَا تُنْذِرُ الَّذِينَ يَخْشَوْنَ رَبَّهُمْ بِالْغَيْبِ وَأَقَامُوا الصَّلَاةَ وَمَنْ تَزَكَّى فَإِنَّمَا يَتَزَكَّى لِنَفْسِهِ وَإِلَى اللَّهِ الْمَصِيرُ

 

Nadie cargará con la carga ajena. Y si alguien, abrumado por su carga, pide ayuda a otro, no se le ayudará nada, aunque sea pariente. Tú sólo debes advertir a los que tienen miedo de su Señor en secreto y hacen la azalá. Quien se purifica, se purifica en realidad, en provecho propio. ¡Es Alá el fin de todo! (18:35)

 

Esta aleya alude a uno de los principios fundamentales de los musulmanes, es decir: la Justicia de Dios y dice: en el día de la Resurrección, el criterio del castigo y regalo divino, es el acto de las mismas personas y nadie cargará con la carga ajena con base en las relaciones mundanas como la amistad y amabilidad. Por otra parte, Dios también cuando cuenta los actos de las personas, no cargará el pecado de ninguna persona a los demás. En aquel gran día, cada persona tiene que responder por sus actos y medidas. Ahí, ninguna persona puede considerar corrupto el ambiente y la sociedad y así, mostrarlos culpables para huir de sus pecados y crímenes.

 

Mientras tanto, es natural que, si alguien haya incitado a los demás a pecar, es socio de sus pecados al mismo nivel de los yerros que ellos han perpetrado. Por otra parte, si alguien desempeña un papel en la orientación de los demás hacia las bondades, es socio de los regalos que ellos reciben de Dios. 

 

La continuación de la aleya, habla sobre la raíz del pecado, es decir: la contaminación espiritual y dice: solamente aquellas personas oyen las palabra verdadera y justa y se alejan de las maldades que cuenten con un espíritu en busca de lo justo y se esfuercen por la purificación y salud de su espíritu y cuerpo. En caso contrario, incluso las palabras del profeta de Dios no dejan ninguna influencia en ellos y no se arrepienten de sus pecados.

 

De esta aleya aprendemos que:

 

1.- En el día de la Resurrección, los pecados se consideran una carga muy dura para cada persona.

 

2.- En este mundo, no debemos ser engañados por quienes nos invitan al pecado, y nos dicen: ¡no tengan miedo! Si es un castigo divino, nosotros toleraremos sus pecados.

 

3.- El pecado de cada persona, es suya propia y nadie nos castiga por el pecado de los demás. Pero si no realizamos nuestros deberes religiosos y no impedimos a los demás de realizar maldades y pecados, nosotros también debemos tolerar el castigo divino debido a nuestro silencio ante los malos comportamientos de ellos.

 

4.- En el día de la resurrección, cada persona tiene que responder de las acciones que ha realizado en este mundo y nadie puede hacer nada por los demás; incluso si el pecador es próximo a uno.

 

 

Ahora escuchamos las aleyas 19, 20 y 21 de la sura del Creador:

وَمَا يَسْتَوِي الْأَعْمَى وَالْبَصِيرُ

 

No son iguales el ciego y el vidente, (19:35)

وَلَا الظُّلُمَاتُ وَلَا النُّورُ

las tinieblas y la luz, (20:35)

وَلَا الظِّلُّ وَلَا الْحَرُورُ

 

la fresca sombra y el calor ardiente. (21:35)

 

Estas aleyas comparan a los creyentes y opositores a través de sus similitudes y diferencias y dicen: en su opinión, ¿alguien que es ciego y no ve nada en este mundo, es igual que alguien que ve todo y tiene ojos sanos? Está completamente claro que ellos no son iguales y sus recepciones de la realidad de este mundo son diferentes. Ya que, uno no siente nada sino la oscuridad y el otro, ve todo claramente con sus ojos. Parece que uno siempre vive en la sombra y el otro siempre se encuentra en la luz brillante del sol. Mientras tanto, ver o no ver, son asuntos especiales que las mismas personas no desempeñan ningún papel en su elección. Pero, la fe y la oposición, son asuntos voluntarios. Cada persona puede elegir el camino de la oposición y como consecuencia, se encuentre en la oscuridad y se priva de ver las realidades espirituales y, al contrario, una persona puede elegir el camino de la fe y amabilidad de los profetas y como consecuencia, alcance la orientación divina y goce de la luz de la fe y prudencia.

 

Existen también otras aleyas en el Corán que insisten en este asunto y dicen: Dios ha enviado a los profetas y los Libros celestiales para que orienten al pueblo de la oscuridad a la luz divina mientras que los líderes de la oposición se esfuerzan por sacar al pueblo de la luz y dirigirles hacia la oscuridad y la desviación.

 

En la naturaleza, la vida de los seres vivos, tanto las plantas como los animales y las personas, depende de la luz y el calor del sol y si la luz del sol no llega a la tierra y la oscuridad gobierna en el mundo, todos los seres vivos morirán. El espíritu del ser humano también es así; es decir: la vida espiritual de las personas depende de la luz divina; una luz que se abastece a través de la lógica y razón interior y la orientación de los profetas divinos.

 

De estas aleyas aprendemos que:

 

1.-  Al comparar las bondades y maldades o comparar la vida de los creyentes bondadosos con la de los opositores y pecadores, podemos conocer lo correcto de lo incorrecto y no enfrentarnos con la oposición y el ateísmo.

 

2.- La religión da inteligencia al ser humano para que cuente con el conocimiento necesario para alejarse de las maldades y la oscuridad.

 

3.- En estas aleyas, la palabra de la Luz ha venido de forma singular ante la oscuridad que siempre vienen de forma plural. En realidad, el sagrado Corán quiere decir que el camino de lo justo solamente, es único, pero, existen múltiples caminos tergiversados y extraviados.

 

Estimados amigos, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.