Sura Creador (Fatír), versos 27- 30(Parte:784)
En el nombre de Dios. La misericordia de Dios llene sus espíritus y la del profeta Mohamad (saludos sean para él y sus descendientes).
Comenzamos el programa escuchando las aleyas 27 y 28 de la sura del Creador:
لَمْ تَرَ أَنَّ اللَّهَ أَنْزَلَ مِنَ السَّمَاءِ مَاءً فَأَخْرَجْنَا بِهِ ثَمَرَاتٍ مُخْتَلِفًا أَلْوَانُهَا وَمِنَ الْجِبَالِ جُدَدٌ بِيضٌ وَحُمْرٌ مُخْتَلِفٌ أَلْوَانُهَا وَغَرَابِيبُ سُودٌ
¿No ves cómo ha hecho Alá bajar agua del cielo, mediante la cual hemos sacado frutos de diferentes clases? En las montañas hay vetas de diferentes colores: blancas, rojas y de un negro intenso. (27:35)
وَمِنَ النَّاسِ وَالدَّوَابِّ وَالْأَنْعَامِ مُخْتَلِفٌ أَلْوَانُهُ كَذَلِكَ إِنَّمَا يَخْشَى اللَّهَ مِنْ عِبَادِهِ الْعُلَمَاءُ إِنَّ اللَّهَ عَزِيزٌ غَفُورٌ
Los hombres, bestias y rebaños son también de diferentes clases. Sólo tienen miedo de Alá aquéllos de Sus siervos que saben. Alá es poderoso, indulgente. (28:35)
Estas aleyas al igual que las primeras aleyas de esta sura, aluden a los signos del poder de Dios y dicen: diferentes tipos de hombres, bestias, rebaños y animales tienen diversos colores y características y esta diversidad, entrega una imagen bella de la naturaleza. Las obras hermosas de los mejores pintores del mundo son obras que muestran una imagen natural; de una forma que no se puede diferenciar entre la pintura y su imagen verdadera. En realidad, Dios ha creado tan bella la naturaleza y todo lo que existe en el universo que el ser humano en el auge de sus obras artísticas, se esfuerza más por acercar sus obras a la naturaleza o algo natural.
Además de la diversidad de colores en la naturaleza que se considera el milagro de la Creación, la diversidad del color y sabor de todo tipo de frutos y productos del jardín y de los campos de cultivo que necesitan agua, son otro milagro de la Creación. El agua de las lluvias que no tiene color ni sabor, cuando llega al tronco y flores de una planta, regala diferentes tipos de colores y sabores al ser humano.
La continuación de las aleyas alude a la gran responsabilidad de los científicos y dice: ellos que entienden la grandeza de la Creación y el poder infinito de Dios, se arrodillan ante tanta grandeza divina y siempre tienen miedo de realizar alguna posible negligencia ante el Creador del mundo. Tener ciencia e información respecto a la grandeza del universo, hace tan humilde al ser humano ante el Creador del universo que su influencia menor es temer cualquier desatención a la hora de realizar los deberes.
Mientras tanto, aquí la ciencia no significa el descubrimiento de formulas físicas o químicas; ya que, es posible que estas fórmulas no tengan una influencia positiva en el ser humano. Sino que basadas en las narraciones, aquella ciencia provoca humildad y bondad en las personas ya que los dirige de la naturaleza material hacia el Creador del mundo y fortalece su fe para alcanzar la etapa de la Seguridad. El significado de la ciencia en estas aleyas es contar con un tipo de ciencia e información que fortalezca la fe del ser humano ante el Creador del mundo. Por eso, si alguien conoce las enseñanzas científicas, pero no tiene información alguna sobre la grandeza de Dios, los objetivos de la Creación, el destino del ser humano en el día de la Resurrección y otros asuntos al respecto, se considera un ignorante.
De estas aleyas aprendemos que:
1.- Uno de los signos del poder de Dios es que del agua y la tierra, se crea productos y frutos diferentes con diversos colores y sabores.
2.- La religión no se opone a la belleza. Dios es creador de todas las bellezas. Él ha creado bellas imágenes en las montañas, mares y bosques y los ha presentado como el signo de su Existencia.
3.- La diversidad de colores de los hombres es uno de los signos del poder y grandeza de Dios, no un instrumento para obtener privilegio o glorificarse ante los demás.
4.- Tener ciencia e información sobre los secretos del universo, tiene que propiciar el terreno para dirigir a las personas hacia la humildad. Pues, estos asuntos no son pretextos para el orgullo y la soberbia.
Ahora escucharemos las aleyas 29 y 30 de la sura del Creador:
إِنَّ الَّذِينَ يَتْلُونَ كِتَابَ اللَّهِ وَأَقَامُوا الصَّلَاةَ وَأَنْفَقُوا مِمَّا رَزَقْنَاهُمْ سِرًّا وَعَلَانِيَةً يَرْجُونَ تِجَارَةً لَنْ تَبُورَ
Quienes recitan la Escritura de Alá, hacen la azalá y dan limosna, en secreto o en público, de lo que les hemos proveído, pueden esperar una ganancia imperecedera, (29:35)
لِيُوَفِّيَهُمْ أُجُورَهُمْ وَيَزِيدَهُمْ مِنْ فَضْلِهِ إِنَّهُ غَفُورٌ شَكُورٌ
para que Él les dé su recompensa y aun más de Su favor. Es indulgente, muy agradecido. (30:35)
En las aleyas anteriores hablamos sobre el miedo de los científicos al Creador del universo. Esta aleya dice: tener pánico y miedo de Dios, siempre va junto a tener esperanza a la bendición divina; una esperanza que conlleva al perdón de los pecados y la recepción del regalo divino. Es natural que la esperanza sin la práctica, sea algo imposible y no concuerde con la sabiduría divina. Por eso, estas aleyas dicen: quienes tienen esperanza en la bendición divina en este y el otro mundo, deben hacer algo útil y positivo, que tenga relación con el Creador del mundo, como hacer la azalá, dar limosna, tener relaciones amistosas con los creados de Alá y pensar en el destino de los pobres y necesitados.
De estas aleyas aprendemos que:
1.- La ciencia no es suficiente sino que, la oración también es necesaria.
2.- Un comercio beneficioso y permanente es aquel comercio que utilicemos todos nuestros capitales en el camino de Dios y ayudemos al pueblo. Estos capitales pueden ser nuestra vida, ciencia, riqueza, reputación y otros asuntos.
3.- Realizar la azalá sin ayudar a los demás, o ayudar a los demás sin hacer la azalá son inútiles.
4.- Si consideramos que todo lo que tenemos es por parte de Dios, no escatimaremos ayudar a los necesitados.
5.- La esperanza al éxito en el camino de Dios siempre tiene que estar unida a una práctica adecuada; ya que en caso contrario, no tiene valor y es una esperanza inútil.