Dic 19, 2017 08:03 UTC

Estamos con ustedes con otro programa más de la serie “Irán en la semana que pasó”, en la que revisamos acontecimientos importantes en relación con el país persa.

Ahora que el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) ha fracasado definitivamente en Irak y Siria, Estados Unidos ha diseñado una nueva amenaza para la región sobre  Al-Quds.

 

La medida del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de declarar  Al-Quds (Jerusalén) como la capital del régimen sionista es parte del plan tramado entre  sionistas y estadounidenses contra el mundo islámico.
Esta decisión de Washington se ha enfrentado a muchas reacciones. De hecho, los iraníes han realizado diversas manifestaciones para expresar su repudio a esta medida ilegal y también han emitido comunicados en los que expresan su apoyo a Al-Quds y la nación de Palestina.
A este respecto, la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) celebró una cumbre extraordinaria de líderes y los altos funcionarios de los 57 países miembros del ente en la ciudad turca de Estambul, a la que también ha asistido el presidente de Irán, Hasan Rohani. El mandatario iraní, en esta reunión, enfatizó la importancia de considerar a Palestina como el primer asunto de los musulmanes del mundo y reiteró que hoy en día no existe otro camino para el caso de Palestina que la unidad y la solidaridad de los musulmanes.
Rohani aseveró que los territorios palestinos pertenecen históricamente a musulmanes, cristianos y judíos y llamó a todos a resistir  y condenar la falsa e ilegal decisión de Estados Unidos.
Desde hace más de 60 años, Palestina y otras partes de los territorios islámicos están ocupados por los  sionistas. Desde 1967 Israel ocupa Al-Quds. Desde entonces, el régimen israelí oprime al pueblo palestino, trata de desplazarlo de sus territorios y lo enfrenta a graves discriminaciones y amenazas e incluso mantiene bajo un férreo bloqueo la Franja de Gaza.
En esta ofensiva, la política de Estados Unidos se ha caracterizado por amenazar a las naciones, especialmente, al pueblo palestino oprimido, y brindar apoyo al régimen sionista para estabilizar su ocupación.
En este sentido, la decisión ilegal y provocadora de Estados Unidos con respecto a la noble ciudad de Al-Quds, es un asunto de suma importancia que ha hecho estallar la ira de todos los musulmanes y amantes de la libertad en el mundo.
 
 
Los estadounidenses y los sionistas han diseñado programas contra el mundo islámico y tratan de diferentes formas de separar Al-Quds de los musulmanes. En esta vía, han buscado destruir para siempre la identidad islámica de Jerusalén, sin embargo, pese a todos los esfuerzos de Estados Unidos para  apoyar a Israel no ha podido lograr  este objetivo.
La reciente medida de Trump sobre Al-Quds se ha enfrentado a la  reacción unánime del mundo islámico y de muchos países europeos e instituciones internacionales. Los musulmanes en distintas partes del mundo han asegurado su disposición para defender los territorios de los palestinos, incluido Al-Quds como la capital eterna de  Palestina, lo que ha enviado un fuerte mensaje de advertencia a Estados Unidos e Israel.
La política de la República Islámica de Irán, en el marco de la Constitución, enfatiza el apoyo a todos los pueblos oprimidos, en particular al pueblo de Palestina frente al invasor israelí. Este principio islámico y humano, transmite el mensaje a los enemigos del Islam  y a los invasores  los lugares santos de los musulmanes de que la nación de Irán en cualquier momento y lugar que sea necesario, está lista para defender el Islam, Palestina y Al-Quds y tiene la capacidad para hacer frente a cualquiera que usurpe o agreda los derechos de la comunidad islámica.
El presidente de Irán, Hasan Rohani, en la cumbre extraordinaria de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), enfatizó la necesidad de la unidad del mundo del Islam ante las amenazas del régimen sionista, advirtió al Gobierno de Estados Unidos de consecuencias políticas pues el mundo islámico no ignora su decisión sobre Palestina y Al-Quds, ni sus burlas a las normas internacionales y la opinión de la mayoría de la comunidad internacional sobre el tema palestino. 
El mandatario persa añadió que Irán está listo a colaborar con todos los países islámicos en la defensa de Al-Quds, sin condiciones previas, e hizo hincapié en que el mayor enemigo de los judíos no son los musulmanes o los árabes, sino “el peligroso proyecto sionista”.
Teniendo en cuenta el pasado, el régimen sionista, con el apoyo de Estados Unidos, se esfuerza por tomar el control completo de Al-Quds y, para ello, ha puesto en su agenda diaria varias medidas contra los palestinos, como expulsarlos de la zona y usurpar sus propiedades y dárselas a colonos con el objetivo de cambiar la composición étnica de Jerusalén. También se puede mencionar la destrucción de las obras y lugares sagrados islámicos y la profanación de la mequita de Al-Aqsa, con acciones diversas, entre ellas permitir la entrada de colonos radicales en este lugar islámico.
Por el momento, el objetivo principal de Estados Unidos e Israel es debilitar el eje de Resistencia, especialmente, conspirando contra el Movimiento de la Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), por ser el principal pilar de la resistencia ante la agresión israelí.
 
 
El régimen sionista se ha enfrentado a la derrota en los últimos diez años en cuatro guerras importantes contra Hezbolá y otros grupos de la resistencia de Palestina.  La derrota en tres etapas del régimen sionista ante las fuerzas libanesas es muy importante. La primera, fue en 1982 cuando las fuerzas libanesas obligaron a las fuerzas ocupadoras israelíes a retirarse del territorio libanés. La segunda, fue cuando los sionistas huyeron del sur de Líbano en el año 2000 y la tercera derrota del régimen ocupador de Al-Quds ante la resistencia de El Líbano fue en la guerra de 33 días en el año 2006. Además, estas victorias se complementaron en la guerra de 51 días en Gaza. 
Ahora, Estados Unidos e Israel han iniciado una nueva conspiración para recompensar sus derrotas en su lucha contra la resistencia islámica, en esta vía han tramado la ocupación total de Al-Quds al denominarla capital de Israel. 
Asimismo, después del fracaso del grupo terrorista Daesh en la región,  Estados Unidos y sus patrocinadores regionales entraron en un callejón sin salida, por tanto, Arabia Saudí empezó una guerra contra Yemen, dentro del plan de Washington para cambiar las ecuaciones en el Oriente Medio y, para llegar a este objetivo, necesita crear una nueva crisis y ha apuntado contra los movimientos de resistencia de El Líbano y Palestina.
El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, durante un discurso por el aniversario del nacimiento del Hazrat Mohamad (P) y el Imam Yafar al-Sadiq (P) y en una reunión con los  líderes de los tres poderes del Estado iraní, un grupo de funcionarios persas, embajadores de diferentes países islámicos e invitados de la 31ª Conferencia Internacional de Unidad Islámica, se refirió al anuncio de Al-Quds como la capital del régimen sionista y aseveró: “Hoy, el tema de Palestina está en la cima de los asuntos políticos del mundo del Islam y la Ummah islámica. Todos somos responsables de la defensa de Palestina y de la libertad de la nación palestina y debemos luchar y trabajar para ese fin. Cuando afirman que quieren declarar Al-Quds como la capital del régimen sionista, esto es un signo de su incompetencia e incapacidad. Sin duda, al hacerlo, recibirán un durísimo golpe y el mundo del Islam se levantará contra ellos. El enemigo definitivamente no podrá lograr el resultado deseado en el tema de Palestina y Palestina será liberada. No hay duda de que Palestina será liberada. Esto puede ocurrir tarde o temprano, pero definitivamente sucederá y la lucha de la Ummah islámica por la liberación de Palestina tendrá fruto, si Dios quiere”, expresó el Líder iraní.
 
 
Al respecto, el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago y un conocido teórico sobre  relaciones internacionales  John J. Mearsheimer, el 11 de diciembre, durante un discurso en la Universidad de Teherán, sobre el actual gobierno de Estados Unidos y sus recientes medidas sobre Jerusalén, dijo que “la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el anuncio de Jerusalén como la capital de Israel, fue un error fundamental que tomó bajo presión de radicales dentro del Gobierno de Estados Unidos”.    
Agregó que la decisión de Trump de trasladar la embajada de su país de Tel Aviv a Jerusalén es un gran error en su política exterior que pone en riego la credibilidad del  Gobierno de Estados Unidos evidenciando que no es un sujeto confiable para colaborar.  
Estados Unidos persigue una política multifacética para avanzar sus objetivos en la región. En los últimos meses, Trump trata de crear problemas marginales como oponerse al Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) con el objetivo de quitar la atención sobre los principales temas en la región, es decir, Palestina.
En este sentido, las agencias de noticias informaron la semana pasada del fin del plazo de 60 días del Congreso para tomar la decisión sobre el JCPOA, pero los senadores norteamericanos han concedido otro plazo, hasta finales de este mes, para que Trump anuncie su decisión definitiva sobre el acuerdo nuclear.
 
 
La 10ª reunión de la Comisión Conjunta del JCPOA se celebró la semana pasada en Viena con la participación de los miembros del Grupo 5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania). En este encuentro, todos los representantes rechazaron abiertamente la postura de Estados Unidos de intentar revisar el acuerdo firmado con Irán y llamaron a Washington a cumplir lo antes posible con sus compromisos emanados de este pacto.
La secretaria general del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Helga Schmid, como la coordinadora de la Comisión Conjunta del JCPOA pidió a todas partes que pongan en práctica sus compromisos con buena voluntad  constructiva.
Por otro lado,  el vicecanciller iraní, Seyed Abás Araqchi, en una entrevista con la agencia de noticias japonesa Kyodo, dijo que los estadounidenses deben saber que no hay ninguna posibilidad de que el JCPOA se negocie otra vez.
El jefe de la delegación iraní en la 10ª reunión de la Comisión Conjunta del JCPOA reiteró que el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI) han recibido las órdenes necesarias para ejercer las medidas sobre posible salida de Estados Unidos del JCPOA. 
Las evidencias muestran que Estados Unidos está muy involucrado en los acontecimientos internos de la región de Oriente Medio, entre ellos el acuerdo nuclear, mientras que los procesos internos de Estados Unidos no tienen nada que ver con la Comisión Conjunta del JCPOA.
Este tema, ha causado que Estados Unidos esté más aislado que nunca, mientras las posiciones europeas son muy claras en oposición a la postura de Estados Unidos sobre el pacto nuclear con Irán. Los conflictos internos de Estados Unidos no tienen nada que ver con el JCPOA y lo que es importante es el compromiso de Estados Unidos a un contrato que se ha firmado a nivel multilateral.
Sin embargo, tener en cuenta temas como el JCPOA, no debe dejar de lado las principales conspiraciones de Estados Unidos e Israel en la región.
Los movimientos y las acciones rigurosas de Estados Unidos en la región son un gran peligro y el tiempo está pasando rápido, entonces, tanto estas medidas se profundicen, las consecuencias negativas sobre el reconocimiento de Al- Quds ocupado como la capital del régimen sionista, afectarán a todos.