Irán en la semana que pasó
Estamos con ustedes con otro programa más de la serie “Irán en la semana que pasó”, en la que revisamos acontecimientos importantes en relación con el país persa.
Irán fue el centro de las noticias durante la semana pasada. Las protestas de personas que supuestamente habían perdido sus ahorros en algunas instituciones financieras entradas en bancarrota para que se atienda la gestión de sus depósitos en las agencias monetarias y crediticias incluyeron lemas contra la situación económica e inflación, críticas al gobierno y al banco central.
Pero, estas protestas que iniciaron de forma pacífica se tornaron violentas y provocaron la destrucción de propiedades y, según informes, dejaron un número de las personas muertas o heridas.
Estos hechos, rápidamente, fueron reflejados en las redes sociales y dieron lugar a diversos análisis e informes basados en suposiciones.
En este sentido, algunos opositores del sistema de la República Islámica de Irán se esforzaron en usar esta situación para llegar a sus objetivos, es decir, socavar la República Islámica de Irán.
Entonces, la presencia de elementos terroristas y opresores en las protestas, así como el apoyo abierto a las mismas de la Casa Blanca, el régimen sionista y algunos reinos en la región, liderados por Arabia Saudí, demostró que el objetivo de los extranjeros era abusar de los asuntos internos de Irán para golpear la Revolución y el Sistema de la República Islámica.
El fiscal general de Irán, Mohammad Jafar Montazeri, reveló que las protestas ocurridas en el país persa habían sido concebidas por un grupo de expertos de Estados Unidos, Israel y Arabia Saudí.
En este sentido, Montazeri anunció que el autor intelectual de la operación era el ciudadano norteamericano Michael Andrea, jefe de la misión de la CIA (La Agencia Central de Inteligencia) en Irán.
La trama, bautizada como “Doctrina de convergencia consecuencial” fue diseñada a partir de datos recopilados a lo largo de varios años, destacó Montazeri, añadiendo que examinaron diversos escenarios, como protestas por el alto coste de la vida, reivindicaciones salariales u otras demandas financieras sobre las pensiones de los jubilados.
El fiscal general de Irán agregó que los enemigos de Irán, desde hace cuarenta años han utilizado todas formas de conspiraciones contra el Sistema islámico, pero, estos complots han sido neutralizados gracias a la confianza e interés del pueblo de Irán al Sistema y su liderazgo.
El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en una reunión con familiares de los mártires en Teherán, la capital, sobre los esfuerzos de los enemigos para golpear el Sistema islámico de Irán, dijo que el enemigo busca sistemáticamente oportunidades para infiltrarse en el país y golpear a la nación persa, pero agregó que confía en que el pueblo, con su sacrificio y valentía, frustrará sus complots.
El ayatolá Jamenei añadió que “los enemigos de Irán se unieron y utilizaron todos los recursos en su haber como dinero, armas, política e información de inteligencia para provocar problemas al sistema de la República Islámica durante los recientes incidentes en el país persa”.
Por supuesto, los problemas económicos son una realidad y el Líder ha llamado repetidamente a las autoridades a que los atiendan. Hace un año, el ayatolá Jamenei, en una reunión con el presidente de Irán, Hasan Rohani, y los miembros de su Gabinete, advirtió de que hoy en día los problemas y los nudos económicos eran el primer problema del país que debían resolverse y su solución dependía de la correcta implementación de las políticas de la “economía de resistencia”.
El Líder, asimismo, en un comunicado con motivo del inicio de la Semana del Gobierno (el 4 de septiembre de 2017) en una reunión con miembros del Ejecutivo, encabezada por el presidente de Irán, destacó “la economía y las cuestiones economías de la gente” como el problema más importante del país y, refiriéndose a algunas estadísticas económicas, señaló que pese a que se basaban en técnicas científicas, estas cifras no reflejaban ni demostraban completamente la situación real del país y la vida del pueblo, entonces, aseveró que había un problema que debía ser reconocido y resuelto.
El Líder de la Revolución Islámica reiteró que, según las estadísticas, la inflación se había reducido a cerca del 10 por ciento, pero preguntó si había aumentado el poder de la compra del pueblo y el valor de la moneda nacional en la misma escala.
Estas realidades demuestran que hay un error en el trabajo que debe perseguir y solucionado.
Además, el ayatolá Jamenei hizo hincapié en que se debe atender el problema de los bancos, la inversión, el crecimiento de liquidez y el contrabando y también reafirmar “el compromiso serio contra la corrupción económica”.
Además de la atención a estos temas, el presidente de Irán, Hasan Rohani, la semana pasada, en reacción a las protestas, informó que su gobierno revisará estos temas y se comprometió con responder convincentemente todas las demandas del pueblo. Reiteró también que acciones, como el desvío de las demandas del pueblo y el apoyo de los enemigos de la nación de Irán, incluidos el grupo terrorista MKO o llamado hipócrita, así como la publicación intermitente de declaraciones y comunicados de la Casa Blanca y del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre este asunto interno de Irán, demuestran que los objetivos del uso de las protestas en Irán buscan acabar con el sistema que rige en la República Islámica.
El senador republicano Tom Cotton, quien que es uno de los principales patrocinadores de que Estados Unidos imponga nuevas sanciones a Irán, en declaraciones injerencistas en el Congreso, pidió apoyar la postura de la Casa Blanca sobre los disturbios en Irán.
Esta postura, según muestran los medios de comunicación extranjeros, radica en crear incertidumbre económica y apoyar a los alborotadores en las manifestaciones para crear un espacio político desde el cual intenten golpear el sistema del país.
El comandante del Cuerpo de Guardianes de Revolución Islámica de Irán, Mohamad Ali Jafari, en un dialogo con la agencia de noticias IRIB, sobre un análisis de estos hechos, declaró que el asesinato fue uno de los principales programas de los alborotadores y sus líderes en los últimos disturbios de Irán, ya que ellos querían demostrar que el Gobierno de Irán asesina a la gente, pero, agregó que el enemigo experimentó otra vez la derrota por la seguridad y la vigilancia de los mismos iraníes.
Las autoridades estadounidenses, al margen de brindar apoyo a las recientes protestas, intentan preparar un nuevo proyecto de ley sobre nuevas sanciones contra Irán.
En este contexto, los funcionaros de la Casa Blanca acusaron al Gobierno iraní de reprimir las protestas populares y anunciaron explícitamente que utilizarán todos sus recursos disponibles para que obtener los datos necesarios sobre las personas reprimidas en esas protestas populares, la violación de derechos humanos y el uso de la violencia contra los manifestantes, con el fin de poner al país persa en su lista negra de la sancionados.
El periódico estadounidense de New York Times escribió en un análisis: “Es posible que Trump, con el pretexto de los últimos disturbios, vuelva a hablar sobre las sanciones nucleares, mientras estas sanciones han quedado eliminadas en virtud del acuerdo nuclear de Irán, conocido como Plan de Acción Conjunta (JCPOA en inglés).
Por otro lado, la nación de Irán ha celebrado masivas marchas en diferentes ciudades para expresar su ira por la nueva conspiración de los enemigos y los alborotadores que han destruido propiedades públicas y provocado varias muertes.
En este sentido, el representante permanente de Irán ante las Naciones Unidas Gholamali Khoshroo, en una carta dirigida al secretario general de esta organización y al jefe del Consejo de Seguridad, protestó por la intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de Irán y su apoyo a las medidas de sabotaje de los alborotadores.
En su misiva, Khoshroo hizo hincapié en que tales acciones intervencionistas de los funcionarios estadounidenses son contrarias a las normativas del derecho nternacional y los principios y los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas.
El incumplimiento de Estados Unidos a sus promesas ante el JCPOA al tratar de imponer sanciones ilegales contra Irán y prohibir la entrada de los ciudadanos iraníes a su territorio son solo algunas de las medidas hostiles de Washington contra la gran nación de Irán.
Trump recientemente ha dicho que los iraníes son terroristas, pero recordemos que al usar el nombre falso de golfo árabe para referirse al Golfo Pérsico, se chocó con la reacción mundial de los iraníes, por eso, ante este nuevo insulto contra una nación con una cultura rica e influyente en la civilización global, sin duda, aflorará el sentimiento nacionalista y será contundente la respuesta de todos los iraníes en el mundo.
Cabe mencionar, que Trump continúa enviando declaraciones inútiles e insultantes contra la orgullosa nación de Irán y otros países, mientras que la gente de Estados Unidos todavía no ha olvidado los recuerdos amargos de la supresión del movimiento de protesta de Wall Street, (un movimiento global realizado por una mayoría de 99 por ciento de la gente en contra de las desigualdades sociales e injusticias y la pobreza de economía). La comunidad estadounidense sufre de anormalidades como asesinatos diarios de decenas personas por el uso de armas, además millones de personas no tienen hogar y sufren hambre en el país norteamericano.