Irán en la semana que pasó
Ene 16, 2018 08:03 UTC
ParsToday-Estamos con ustedes con otro programa más de la serie “Irán en la semana que pasó”, en la que revisamos acontecimientos importantes en relación con el país persa.
El 14 de enero, funcionarios iraníes informaron del hundimiento del buque petrolero iraní ‘Sanchi’, de 274 metros de eslora, con todos sus tripulantes, incluidos 30 marineros iraníes y dos bangladesíes. El barco iraní, que transportaba 136.000 toneladas de crudo, alrededor de 1 millón de barriles de petróleo, de Irán a Corea del Sur, se incendió el 6 de enero después de chocar con el buque de carga CF Crystal, de Hong Kong, frente a la desembocadura del río Yangtsé.
Funcionarios iraníes dijeron que el barco se hundió por completo y que las evidencias disponibles indicaban que todos los miembros de la tripulación murieron poco después de la colisión y una fuerte explosión posterior.
El ‘Sanchi’ fue construido en 2008 y estaba gestionado por la Compañía Nacional de Tanques Cisterna de Irán (NITC, por sus siglas en inglés). Tenía prevista su llegada al puerto de Daesan, en Corea del Sur, tras partir de la isla iraní de Jarg.
Todas las autoridades, incluidos el Líder y el presidente del país persa, expresaron su pésame a los familiares de las víctimas por este accidente y aseguraron que se dará seguimiento al caso para esclarecer las causas del incidente y garantizar los derechos de las familias de los fallecidos.
La Casa Blanca, en las últimas semanas y en continuación de su estrategia de iranofobia. Ante el respaldo total de la comunidad internacional al acuerdo nuclear, también conocido como el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), el viernes 12 de enero, Trump prolongó la suspensión de los embargos impuestos a Irán por su programa nuclear, pero impuso nuevas sanciones por supuestas “violaciones de derechos humanos y censura” y amenazó con retirarse, si no se corrigen las “desastrosas fallas” del JCPOA.
Asimismo, la Casa Blanca, en esta línea, en declaraciones injerencistas sobre los derechos humanos de los iraníes, alegó que el Gobierno de Trump está profundamente preocupado por las circunstancias y condiciones de miles de ciudadanos iraníes que han sido detenidos y encarcelados durante los recientes disturbios en el país persa.
Lo que parece es que Estados Unidos ahora está buscando una excusa para esconder sus comportamientos hostiles, de intervenciones y sanciones, contra Irán con el pretexto de proteger los derechos de Irán.
El Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, el martes 9 de enero, se reunió con miles de personas de Qom. En ese encuentro, al referirse a la conspiración de los enemigos para abusar de las demandas y los derechos de la gente, dijo que Estados Unidos e Israel están encabezando a los alborotadores que cambiaron las protestas económicas pacificas en violentas. Explicó que EE.UU. e Israel diseñaron estos eventos durante varios meses con el objetivo de que los movimientos empiecen desde las pequeñas ciudades hasta que lleguen al centro.
Explicó también que las convocatorias a las protestas se basaron en el modelo triangular o la pirámide de una jerarquía, para describir quién fue el responsable del flujo de dinero y los eventos recientemente organizados en Irán. La jerarquía de la pirámide o triángulo se enumera desde la parte superior (1) hasta la inferior (3) en las propias palabras del ayatolá Jamenei: “Comenzaron con un eslogan [llamar la atención] en oposición a los precios altos. Bueno, este es un lema que a todos les gusta. Querían atraer a algunas personas con este mensaje, y luego ingresar a la arena ellos mismos para perseguir sus objetivos malvados y atraer seguidores. Primero, algunas personas salieron a las calles, aunque no en gran número, sin embargo, justo cuando entendieron las verdaderas intenciones, las personas separaron sus líneas”.
El ayatolá Jamenei hizo hincapié en que la resistencia y la lucha de “la nación contra la corriente anti-nación”, de “Irán contra el anti- Irán” y “el Islam contra el anti-Islam” continuará como en los últimos cuarenta años, pero, agregó que la maldad del enemigo no debe causar que los responsables ignoren las debilidades y los problemas de la gente y, especialmente, de las clases débiles.
El descubrimiento de la huella de elementos terroristas y opresores y el apoyo abierto de la Casa Blanca, el régimen sionista y algunos reinos de la región, como Arabia Saudí, demostró que el objetivo de los extranjeros es abusar de los asuntos internos de Irán para golpear la Revolución y el Sistema de la República Islámica.
Nathalie Tocci, asesora especial de la jefa de la Diplomacia de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, escribió en su cuenta en Twitter: “Volví otra vez a Irán. La cobertura de los medios de comunicación internacional de las protestas de Irán en las semanas del pasado fue muy diferente con la principal situación”.
Tocci también indicó que las protestas nunca se convirtieron en una “crisis masiva crítica” (un estado inclusivo en la sociedad) e Irán no ha enfrentado ningún disturbio o acontecimiento político de las magnitudes como presentan los medios de comunicación internacionales.
Tocci agregó que si los disturbios en algunas ciudades de Irán hubieran ocurrido en otro país, el tipo de cobertura de los medios de comunicación occidentales habría sido completamente diferente.
El Líder de la Revolución Islámica en el análisis de estos sucesos, señaló que muestran la profundidad de la conspiración de los enemigos del pueblo iraní. Reveló que Estados Unidos y el régimen israelí habían creado dos sedes de comandancia en los vecindarios de Irán para organizar esta conspiración, una de estas sedes estaba encargada de dirigir la operación en el ciberespacio, y la otra, manejar los disturbios.
Durante la última década, la política de Estados Unidos se ha enfocado continuamente en amenazar a Irán. En esta línea, se puede incluir la violación de Estados Unidos de sus compromisos con el acuerdo nuclear o Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés).
A pesar de que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) ha afirmado repetidamente el compromiso de Irán con el pacto nuclear firmado en 2015 con el Grupo 5+1, el presidente de Estados Unidos sigue amenazando con romperlo.
El viernes 12, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prolongó la suspensión de los embargos impuestos a Irán a causa de su programa nuclear, pero al mismo tiempo impuso nuevas sanciones por supuestas “violaciones de derechos humanos y censura”.
El magnate republicano instó a sus socios europeos a renegociar el acuerdo nuclear sellado para incluir nuevas exigencias. Las cuatro condiciones que Trump anunció sobre el JCPOA, incluyen: el acceso a los sitios militares de Irán bajo el título de permiso de las inspecciones militares; garantizar que Irán nunca estará cerca de poseer armas nucleares; el cambio de algunos disposiciones del JCPOA como las supervisiones y las restricciones que no debe tener una fecha de caducidad y, la cuarta condición, menciona por primera vez en las leyes de Estados Unidos que los misiles de largo alcance y los programas de armas nucleares son inseparables, y la producción y las pruebas de misiles de Irán deben estar sujetas a severas sanciones.
Al respecto, la Cancillería de Irán subrayó en un comunicado que el acuerdo nuclear es un “documento internacional válido que no es renegociable”, y que el Gobierno estadounidense, igual que otros Estados signatarios, “debe cumplir a rajatablas con sus compromisos bajo el pacto, sino debe asumir la responsabilidad de las consecuencias”.
La nota del Ministerio Exteriores iraní critica a la Administración estadounidense, sobre todo a la de Trump, por no cumplir bajo cualquier excusa sus compromisos en el acuerdo nuclear y denuncia que “la política hostil del actual jefe de la Casa Blanca y sus declaraciones del viernes 12 violan maliciosamente los artículo 26, 28 y 29 del pacto”.
Es evidente que el Gobierno de Estados Unidos, como los otros miembros del JCPOA, debe cumplir sus promesas, y si no ejecuta sus deberes ante falsos pretextos, debe asumir las consecuencias de golpear este pacto. Por supuesto, este objetivo malicioso no se puede abordar fácilmente puesto que existen barreras. El JCPOA es un acuerdo multilateral sólido que está refrendado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), entonces, el apoyo a este convenio debe ser más serio.
La Unión Europea (UE), emitió un comunicado el viernes por la noche, tras las declaraciones del presidente Trump sobre el pacto. En su nota, los Veintiocho hacen hincapié en que revisarán la decisión de Trump sobre el acuerdo nuclear con Irán y anunció que el primer paso era evaluar la propuesta estadounidense y sus consecuencias entre los tres países europeos (Francia, Alemania y Reino Unido) como firmantes del JCPOA y los otros países del miembro de la UE.
En cualquier caso, la continuación de las políticas estadounidenses contra Irán y las fluctuaciones en las posturas de la UE requiere la adopción de nuevas políticas con posibles escenarios del JCPOA.
Sin duda, Irán cree que el JCPOA es útil para todas las partes si cumplen con sus compromisos, pero, Estados Unidos, al violarlo, está innovando una política cuyo resultado será profundizar las tensiones a nivel regional e internacional.
Por supuesto, la nueva situación tendrá un impacto negativo a largo plazo lo cual perjudicará la paz y la estabilidad y las interacciones globales.