Sura Ya Sin, verso 13-19 (Parte:793)
Pars Today-En el Nombre de Dios, el Todomisericordioso, el Compasivo, bienvenidos a nuestro programa semanal "Camino hacia la luz" en el cual presentamos una explicación fluida y fácil de entender las aleyas del sagrado Corán.
Comenzamos el programa escuchando las aleyas 13 y 14 de la sura de Ya Sin:
وَاضْرِبْ لَهُمْ مَثَلًا أَصْحَابَ الْقَرْيَةِ إِذْ جَاءَهَا الْمُرْسَلُونَ
Proponles una parábola: los habitantes de la ciudad. Cuando vinieron a ella los enviados.(13:36)
إِذْ أَرْسَلْنَا إِلَيْهِمُ اثْنَيْنِ فَكَذَّبُوهُمَا فَعَزَّزْنَا بِثَالِثٍ فَقَالُوا إِنَّا إِلَيْكُمْ مُرْسَلُونَ
Cuando les enviamos a dos y les desmintieron. Reforzamos con un tercero y dijeron: Se nos ha enviado a vosotros. (14:36)
Las aleyas previas comparaban el comportamiento de los creyentes e incrédulos con las enseñanzas de los profetas divinos. Estas aleyas a continuación de las anteriores dicen: ¡Oh, profeta! Para que los idólatras de la Meca tomen lección, menciona una moraleja de los pueblos anteriores, cuando unos profetas fueron enviados para orientar a la gente, sin embargo ellos por su impertinencia, rechazaron su invitación y se opusieron a todos los profetas divinos. No estaban dispuestos a aceptar que Dios haya enviado a un alguien como profeta para orientar a la gente. Pensaron que Dios los dejaría a su libre albedrío y hacer todo lo que quieren y entienden.
Por eso, los profetas divinos siempre insistían en este asunto y decían: nosotros no realizamos nada sin el consentimiento de Alá ya que Él nos ha dado la misión de orientar a la gente e invitarles hacia el Creador del universo. Nosotros no somos nada sino unos profetas y mensajeros divinos y no queremos nada para nosotros mismos.
De estas aleyas aprendemos que:
1.- Investigar sobre el destino de los pueblos anteriores es como una luz brillante para la orientación de los pueblos venideros.
2.- Los profetas para realizar su misión, acudían a la gente y no esperaban que la gente acudiera a ellos.
3.- Algunas veces, varios profetas recibían la misión de orientar a un pueblo de forma simultánea y masiva.
Ahora escucharán las aleyas 15, 16 y 17 de la sura de Ya Sin:
قَالُوا مَا أَنْتُمْ إِلَّا بَشَرٌ مِثْلُنَا وَمَا أَنْزَلَ الرَّحْمَنُ مِنْ شَيْءٍ إِنْ أَنْتُمْ إِلَّا تَكْذِبُونَ
Dijeron: No sois sino unos mortales como nosotros. El Compasivo no ha revelado nada. No decís sino mentiras. (15:36)
قَالُوا رَبُّنَا يَعْلَمُ إِنَّا إِلَيْكُمْ لَمُرْسَلُونَ
Dijeron: Nuestro Señor sabe: en verdad, se nos ha enviado a vosotros, (16:36)
وَمَا عَلَيْنَا إِلَّا الْبَلَاغُ الْمُبِينُ
encargados sólo de la transmisión clara. (17:36)
Contra la invitación de los profetas, los incrédulos y los politeístas no tenían ninguna razón lógica para decir: ¿Qué diferencia tienen con nosotros?. Ustedes también son unas personas normales como nosotros y si Alá quería enviar a alguien para orientarnos, tenía que enviar a un ángel no un hombre como nosotros mismos. En otras palabras los incrédulos querían decir: nosotros no nos someteremos a alguien que es como nosotros, el enviado de Dios tiene que ser superior y diferente a nosotros que somos personas normales.
Mientras que si un ángel recibía la misión de orientar al ser humano, dichas personas decían: él mismo no actúa sobre las mismas órdenes que nos en relación a las comidas, bebidas, vestimentas y las relaciones entre hombres y mujeres, solo ordena.
Pero, Dios ha dado su misión divina a una persona normal igual que otras personas, de la misma manera que las necesidades materiales y humanas. Además, el Creador del mundo ha instruido al profeta que sea el primero en actuar según sus ordenes, para que la gente no imagine que no se puede ejecutar todo lo que el profeta ordena. Si los politeístas aceptaban la existencia de Alá, entenderían que los requisitos de su sabiduría y misericordia son dirigir a una persona de su propia humanidad para que los guíe y no los deje solos. Mientras los politeístas decían que Alá es Compasivo para decir: El buen Dios no nos ordena a la fuerza a realizar deberes difíciles sino que nos ha dejado para que podamos realizar todo lo que queramos.
La respuesta de los profetas a los ateos fue: Alá los ha creado y ustedes creen en Él, y nos ha enviado a nosotros para propagar sus órdenes divinas. Si fuéramos mentirosos, Dios debería menospreciarnos y no permitir que nadie se presente con mentiras como su Profeta.
De estas aleyas aprendemos que:
1.- Algunas personas piensan que el significado de la bendición divina es abandonar a las personas. Mientras que en el sistema familiar, los padres son un ejemplo claro de la bendición ante sus hijos y no los dejan de lado. Sino que les envían a la escuela para que aprendan más y continuamente les solicitan que realicen sus deberes estudiantiles.
2.- Los profetas se esfuerzan por realizar su misión divina basada en propagar las órdenes de Alá e informar a la gente, pero el resultado del comportamiento de la gente, no tiene nada que ver con ellos. Aunque muchas personas sean incrédulas, los profetas no dejan de cumplir con su deber y resisten firmemente.
Ahora escucharán las aleyas 18 y 19 de la sura de Ya Sin:
قَالُوا إِنَّا تَطَيَّرْنَا بِكُمْ لَئِنْ لَمْ تَنْتَهُوا لَنَرْجُمَنَّكُمْ وَلَيَمَسَّنَّكُمْ مِنَّا عَذَابٌ أَلِيمٌ
Dijeron: No presagiamos de vosotros nada bueno. Si no desistís, hemos de lapidaros y haceros sufrir un castigo doloroso. (18:36)
قَالُوا طَائِرُكُمْ مَعَكُمْ أَئِنْ ذُكِّرْتُمْ بَلْ أَنْتُمْ قَوْمٌ مُسْرِفُونَ
Dijeron: De vosotros depende vuestra suerte. Si os dejarais amonestar… Sí, sois gente inmoderada. (19:36)
A continuación de las aleyas anteriores, esta aleya se refiere a la lógica de los politeístas y dice: ellos en lugar de escuchar las palabras de los profetas y prestar atención a sus enseñanzas humanas y morales, abordan el lenguaje del desprecio y la amenaza diciendo: su presencia en la sociedad es inútil y miserable, conlleva mala suerte para nosotros. Tienen que dejar sus palabras nefastas o abandonar la ciudad; ya que en caso contrario, les castigaremos duramente y les mataremos.
De estas aleyas aprendemos que:
1.- Humillar, amenazar y desmentir es la lógica de los politeístas ante la invitación de los profetas hacia la verdad.
2.- La creencia en las supersticiones, como el jurar, etc, es una de las costumbres de los ignorantes. Una persona que no tiene lógica recurre a las supersticiones.
3.- La incredulidad y el pecado provocan la desgracia del hombre, aunque aparentemente vivan con bienestar y comodidad.
4.- La generosidad no solo se consume, sino que cualquier rebelión y negligencia ante la verdad es la transgresión contra la humanidad.