Sura Ya Sin, verso 36-44 (Parte:796)
Mar 27, 2018 07:53 UTC
Pars Today-En el Nombre de Dios, el todopoderoso, el Compasivo, hola y bienvenidos a nuestro programa semanal "Camino hacia la Luz" en el cual presentamos una explicación fluida y fácil de entender las aleyas del sagrado Corán.
Comenzamos el programa escuchando la aleya 36 de la sura de Ya Sin:
سُبْحَانَ الَّذِي خَلَقَ الْأَزْوَاجَ كُلَّهَا مِمَّا تُنْبِتُ الْأَرْضُ وَمِنْ أَنْفُسِهِمْ وَمِمَّا لَا يَعْلَمُونَ
¡Gloria al Creador de todas las parejas: las que produce la tierra, las de los mismos hombres y otras que ellos no conocen! (36:3
6)
En el programa anterior, el sagrado Corán mencionó algunos signos del monoteísmo en la naturaleza. Esta aleya, a continuación de las anteriores alude a uno de los principios importantes de poder en el sistema de la creación del mundo, es decir: la ley del matrimonio y dice: Dios ha creado la ley del matrimonio en las personas, plantas y animales y todos ustedes lo saben. Pero, en otras cosas también existe esta ley que ustedes no lo saben. Aquel Dios cuyo Conocimiento y Poder son infinitos, y no hay defecto ni imperfección en Su Esencia ha creado el matrimonio y nacimiento para la continuación de la generación, está lejos de cualquier defecto y falta y no necesita a ningún socio y colaborador en la creación.
Es evidente que Dios no necesita glorificarse a Sí mismo. Esta es una instrucción para los sirvientes y es una receta para pavimentar el camino del desarrollo.
De esta aleya aprendemos que:
1.- Aquel Dios que ha puesto la ley del matrimonio, está lejos de cualquier pareja y socio en el mundo. Él es único y sin igual.
2.- En los asuntos físicos y materiales, el ser humano es igual que otros seres vivos y desde este aspecto, no tiene superpoder en ellos.
3.- La ciencia de las personas es limitada y aún no conoce la mayoría de las realidades del universo.
Ahora escucharán las aleyas 37, 38, 39 y 40 de la sura de Ya Sin:
وَآيَةٌ لَهُمُ اللَّيْلُ نَسْلَخُ مِنْهُ النَّهَارَ فَإِذَا هُمْ مُظْلِمُونَ
Y tienen un signo en la noche, de la que quitamos el día, quedando los hombres a oscuras. (37:36)
وَالشَّمْسُ تَجْرِي لِمُسْتَقَرٍّ لَهَا ذَلِكَ تَقْدِيرُ الْعَزِيزِ الْعَلِيمِ
Y el sol. Corre a una parada suya por decreto del Poderoso, del Omnisciente.(38:36)
وَالْقَمَرَ قَدَّرْنَاهُ مَنَازِلَ حَتَّى عَادَ كَالْعُرْجُونِ الْقَدِيمِ
Hemos determinado para la luna fases, hasta que se pone como la palma seca. (39:36)
لَا الشَّمْسُ يَنْبَغِي لَهَا أَنْ تُدْرِكَ الْقَمَرَ وَلَا اللَّيْلُ سَابِقُ النَّهَارِ وَكُلٌّ فِي فَلَكٍ يَسْبَحُونَ
No le está bien al sol alcanzar a la luna, ni la noche adelanta al día. Cada uno navega en una órbita. (40:36)
Estas aleyas aluden al ciclo determinado y organizado de estas 2 esferas celestiales, es decir: el sol y la luna que Dios las ha puesto en una órbita determinada y ha establecido una velocidad controlada para ellas. El ser humano durante la noche y el día, con sus ojos observa el sol y la luna en el cielo. Lo interesante es que el ciclo del sol, la luna y la tierra se realizan en unas órbitas determinadas y organizadas y se ha elaborado de una forma que las esferas nunca se enfrentan y no crean ningún problema en el sistema de la naturaleza.
Nuestra esfera, es decir: la tierra es oscura. Ya que, no tiene ninguna luz por sí misma. Aquella parte de la tierra que se encuentra frente al sol, se esclarece por los rayos solares. En realidad, cuando el sol se levanta, una parte de la tierra se esclarece y ahí, se inicia el día. Pero con el ciclo de la tierra alrededor de sí misma, poco a poco, el sol se apaga y otra vez, la tierra se sumerge en la oscuridad. Parece que los rayos del sol son como una camisa puesta en el cuerpo de una persona que cuando se la quita, el color natural del cuerpo se manifiesta.
Tener cuidado en este sentido reitera este punto que la naturaleza principal de la tierra es la oscuridad, y la luz es algo casual que se le da desde otra fuente. Aquí, el Corán ha enfatizado en la oscuridad de la noche. Parece que intenta indicar el cambio de la luz del día en la oscuridad de la noche, como un ejemplo de la muerte después de la vida, y esto es junto a la declaración de dar vida a las tierras muertas, que fue mencionado como un signo fuera de los signos Divinos en las aleyas anteriores.
El orbe del movimiento del sol y la luna se ha dispuesto de manera que nunca se choquen entre sí, y no habrá confusión en la creación de la noche y el día. El Sagrado Corán dice que el sol tiene movimiento y un movimiento con la dirección correcta.
Por lo tanto, para completar esta discusión, estas nobles aleyas del Sagrado Corán hablan sobre la luna y el sistema de la división de los días de la luna. El significado objetivo de "etapas" es el mismo veintiocho lugares en la luna pasa antes de "su ausencia en las últimas noches de un mes lunar" y la oscuridad absoluta, porque cuando un mes lunar es de treinta días, la luna es visible en el cielo hasta la vigésima octava noche, pero para esta noche la luna parece muy estrecha con un color amarillo y un poco de luz.
La última aleya del grupo en discusión habla sobre la perseverancia y la permanencia de este orden del año, mes, día y noche. El Señor ha organizado un programa tal para ellos que parece haber un cambio mínimo en su situación, y es por esta misma perseverancia que la historia del hombre puede organizarse completamente.
También hay esta interpretación de que esta oración se refiere a cada uno de sol, luna, noche y día, porque cada noche y cada día tiene un orbe y gira exactamente alrededor de la tierra. Siempre la mitad de la tierra está oscura, mientras que la otra mitad tiene luz y estos dos giran alrededor de la Tierra una ronda completa durante veinticuatro horas.
Ahora escucharán las aleyas 41, 42 , 43 y 44 de la sura de Ya Sin:
وَآيَةٌ لَهُمْ أَنَّا حَمَلْنَا ذُرِّيَّتَهُمْ فِي الْفُلْكِ الْمَشْحُونِ
Tienen un signo en el hecho de que hayamos llevado a sus descendientes en la nave abarrotada. (41:36)
وَخَلَقْنَا لَهُمْ مِنْ مِثْلِهِ مَا يَرْكَبُونَ
Y creamos para ellos otras naves semejantes en las que se embarcan.(42:36)
وَإِنْ نَشَأْ نُغْرِقْهُمْ فَلَا صَرِيخَ لَهُمْ وَلَا هُمْ يُنْقَذُونَ
Si quisiéramos, los anegaríamos. Nadie podría ayudarles y no se salvarían, (43:36)
إِلَّا رَحْمَةً مِنَّا وَمَتَاعًا إِلَى حِينٍ
a menos que mediara una misericordia venida de Nosotros y para disfrutar por algún tiempo. (44:36)
Estas aleyas mencionan los grandes fenómenos naturales como océanos y mares y dicen: Aprovechar los beneficios de los barcos y los animales ha sido mencionado con frecuencia como las bendiciones divinas. Ahora, en la aleya en discusión las palabras son sobre los mares y una parte de las bondades y los méritos de los mares, es decir, el movimiento de los barcos sobre ellos para tomar pasajeros y comerciar. Además, el movimiento de estas naves en medio de los océanos no difiere del movimiento de las esferas celestes en el océano de la atmósfera.
Sin embargo, el movimiento de barcos es el medio de transformación más grande y más importante para los seres humanos, y su beneficio es miles de veces más que otros vehículos. Este es el resultado de las especiales particulares del agua y la gravedad específica de los materiales que un barco ordinario ha sido usualmente fabricado con ellos. Todos estos son el poder y las fuerzas que Dios ha subordinado al hombre y cada uno de ellos, y también toda su existencia, es un signo entre los signos Divinos.
Es Dios Quien ha puesto el agua en una forma que el hombre puede mover en barco sobre ella, y este mérito se encuentra entre los signos del Poder de Dios. Por lo tanto, para hacer esta gran recompensa más clara, este versículo declara la situación que se produce debido a esta generosidad cambiada. Pues Dios puede ordenar una gran ola para ahogar una nave; o puede ordenar un remolino para llevarlos dentro de sí mismo; o puede decir a una tempestad que los arroje en medio de las olas como una brizna de paja y nadie excepto Dios podrá salvarles.
De estas aleyas aprendemos que:
1.- Los vehículos terrestres y marítimos son algunas de las necesidades naturales y básicas del ser humano que Dios con su amabilidad y bendición, ha propiciado el terreno para que las personas los usen muy fácilmente.
2.- Tenemos que considerar las bendiciones divinas como la amabilidad del Creador del universo a nosotros no nuestra exigencia a Él. No tenemos que enorgullecernos de las bendiciones que tenemos; ya que, es posible que nos enfrentemos con el castigo divino.