Jul 10, 2018 08:04 UTC

Pars Today-El viaje de la semana pasada del presidente de Irán a Suiza y Austria y la celebración de la comisión conjunta del pacto nuclear a nivel de ministros de Exteriores de Irán y los signatarios del acuerdo nuclear, encabezaban las noticias de Irán en la semana que pasó.

El principal eje de los diálogos del presidente persa, Hasan Rohani, en su viaje a Suiza y Austria se centraba en el acuerdo nuclear y el proceso de las relaciones económicas bilaterales.

Tras la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de sacar a su país del acuerdo nuclear (8 de mayo de 2018) y la solicitud de los países europeos para mantener este acuerdo, Irán les dio a Europa una oportunidad limitada para garantizar la materialización de los intereses del país persa en momento de la reanudación de las sanciones estadounidenses. Teherán, a petición de otros miembros del pacto nuclear, pospuso sus acciones ante la gran violación de Estados Unidos para asegurarse de que se garanticen los intereses de Irán. En los últimos dos meses, tras la ilegal salida de EE.UU del acuerdo nuclear, se hicieron muchos esfuerzos para materializar los intereses económicos de Irán en el marco de este pacto.

A continuación de estos esfuerzos, la primera reunión de la comisión conjunta a nivel de cancilleres tras de la salida de Estados Unidos de este acuerdo internacional se llevó a cabo el viernes pasado en Viena y contó con la presencia de los ministros de Asuntos Exteriores de Irán, Alemania, Francia, el Reino Unido, China y Rusia, así como la jefa de la Diplomacia de la UE, Federica Mogherini.

En una reunión, se conversó sobre cuestiones como garantizar la continuación de la venta de petróleo, las relaciones bancarias, el transporte y la cooperación comercial y las inversiones en Irán. Las partes emitieron una declaración al final de la sesión. Según refleja la nota, leída por Federica Mogherini, las partes han acordado mantener los compromisos estipulados en el convenio. También coincidieron en que las exportaciones petrolíferas y gasíferas de Irán deben continuar y llaman a impulsar la inversión en el país persa.

Esta declaración, sin embargo, está lejos de las expectativas de Europa como medidas prácticas y efectivas para garantizar los intereses de Irán. El ministro iraní de Asuntos Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, al final de la reunión, insistió en la necesidad de garantizar los intereses de la nación iraní según el acuerdo nuclear.

La incertidumbre sobre la firmeza de las medidas de Europa fue evidente antes de la asamblea.

El presidente de Irán, Hasan Rohani, en una conversación telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel, antes de la cumbre, calificó de “decepcionante” el paquete propuesto por los tres países europeos para continuar el proceso de las cooperaciones en el pacto nuclear y enfatizó que si el proceso de la reunión ministerial de los países europeos en Viena puede animar a Irán para continuar la cooperación conjunta, continuaremos el camino de la cooperación con Europea.

Rohani, además, en una conversación telefónica con el presidente francés, había indicado que el paquete propuesto de los tres países europeos era inadecuado.

El contenido del paquete propuesto quizás en general tenga importantes puntos como una parte de la oposición de Europa a Estados Unidos, pero todavía es inaceptable y no puede ser considerado como el uso de las independientes capacidades de la Unión Europea para salvaguardar los intereses de Irán en el pacto nuclear.

Los principios del libre comercio y los derechos de las naciones estipulan que las relaciones entre los países deben satisfacer intereses comunes.

Durante una reunión efectuada el pasado miércoles entre el jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Yukiya Amano, y el presidente iraní en Viena (Austria), el mandatario persa denunció que la retirada unilateral de EE.UU. del pacto nuclear “ha roto el equilibrio” en el documento.

Rohani agregó que ante tal situación, los demás signatarios tienen la responsabilidad de contrarrestar esta medida y compensar el desequilibrio de los compromisos”.

La Cancillería de Irán convocó la semana pasada a los embajadores francés y belga, así como al encargado de negocios alemán, para protestar por el arresto de un diplomático persa. El detenido es acusado de estar implicado en un supuesto intento fallido de llevar a cabo un atentado contra una concentración del grupo terrorista Muyahidín Jalq (MKO, por sus siglas en inglés) —una formación antiraní—, en París (capital francesa).

La historia de esta convocación comenzó cuando la Policía belga arrestó el 30 de junio a una pareja belga-iraní acusada de atacar la reunión del grupúsculo terrorista en Francia. Un diplomático persa que residía en Austria, presuntamente vinculado con la pareja, también fue arrestado por las autoridades alemanas y otro fue arrestado en Francia en la misma línea.

Desde el comienzo del infundado escenario fue claro que el objetivo de crear tal atmósfera era destruir las relaciones entre Irán y Europa. El tiempo elegido para esta acusación también fue bien calculado y fue planeado con algunos medios de comunicación occidentales para marginar el viaje de Rohani a Europa.

La invasión mediática organizada contra Irán ocurrió en un momento en que París era anfitrión del grupo terrorista de los hipócritas y sus partidarios, a pesar de que alega luchar contra el terrorismo. Los hipócritas estuvieron involucrados en el asesinato de más de 17 000 ciudadanos iraníes en el marco de numerosas operaciones terroristas.

La reunión del citado grupo extremista se realizó el domingo con un discurso de algunos funcionarios árabes y la presencia de algunos abogados de Trump.

Sobre esta reunión, el diario británico "The Guardian" escribió el sábado que el grupo terrorista de los hipócritas celebró una reunión en Francia con aficionados pagados.

El periódico londinense escribió un informe donde señalaba que menos de la mitad de los asistentes eran iraníes, la mayoría eran refugiados extranjeros que habían sido llevados a la capital francesa en autobús con comida pagada y para pasar el fin de semana.

Hoy, la opinión pública en el mundo y en las naciones europeas, incluso en Francia, sabe que Arabia Saudí ha gastado miles de millones de dólares para alimentar el conflicto en Siria, Libia y Yemen, y los terroristas sionistas takfiríes son producto del apoyo de Washington, Riad y Tel Aviv.

15 de los 19 principales acusados del incidente de septiembre en Estados Unidos eran ciudadanos saudíes, la Casa Blanca había cubierto esta parte del informe del 11 de septiembre. La República Islámica de Irán, como ha dicho repetidamente, condena y niega cualquier acto de violencia y terrorismo en cualquier parte del mundo. El mundo lo condena y lo niega en cualquier forma. Recordemos que Irán es víctima de actos terroristas en la región. A propósito, la semana pasada fue aniversario de una de estas amargas experiencias.

El 4 de julio de 1982, Seyed Mohsen Musavi (encargado de negocios), Ahmad Motevaselian (agregado de la Embajada iraní en El Líbano), Kazem Ajavan (periodista de la agencia iraní de noticias IRNA) y Taqi Rastegar (asesor técnico de la Embajada) fueron secuestrados por integrantes de las falanges libanesas y colaboradores del ejército israelí, cuando estaban en una misión en Beirut, capital libanesa.

Ahmad Huseini, jefe de la embajada iraní en Beirut, en el 36 aniversario del secuestro de los cuatro diplomáticos iraníes en El Líbano dijo que en julio de 1982 una gran parte del Líbano fue ocupado por el régimen sionista y agregó que los ocupantes israelíes son los principales autores del secuestro de diplomáticos iraníes.

Las hostiles medidas contra Irán son muy amplias. En otro presunto caso, el Departamento de Estado de Estados Unidos en su informe anual sobre el tráfico de personas, ha presentado infundadas acusaciones contra la República Islámica.

En el Informe anual de Estados Unidos sobre el tráfico de personas (2018), Washington ha colocado a Irán junto a Corea del Norte, Nepal, Somalia, Sudán del Sur, Yemen y otros países en el tercer nivel, es decir el nivel más bajo de la clasificación de los países en la lucha contra el tráfico de personas.

Estados Unidos plantea acusaciones infundadas en contra de Irán a pesar de que la República Islámica hace años había aprobado leyes para la lucha en contra del tráfico humano. La constitución del país persa enfatiza explícitamente la prevención del crimen en su Principio número 156.

Asimismo, Irán ha comenzado a tomar medidas serias para combatir este fenómeno antihumano y alinearse con la comunidad internacional. A este respecto, organismos independientes europeos y las Naciones Unidas en repetidas ocasiones han elogiado el apoyo que presta Irán a los refugiados y la atención que dedica a sus derechos humanos, sobre todo a los refugiados que vienen desde Afganistán.

Mohammad Salehi, vicedirector de asuntos sociales de la Oficina de Inmigración y Asuntos de Extranjeros de la Cancillería iraní (BAFIA, en inglés) durante su intervención la semana pasada en la Conferencia sobre la Civilización Islámica: El Papel y la Misión de ulemas afganos, celebrada en Mashhad (noreste de Irán) señaló que hay dos millones de refugiados afganos en Irán. Además, afirmó que durante el año anterior la República Islámica facilitó el seguro gratuito a 92 000 refugiados, tratamiento de 4000 enfermos con enfermedades más difícil de curar y la educción a 105 mil niños refugiados, entre otras medidas a favor de los refugiados afganos.

También, indicó que gracias a las medidas de Irán, 755 346 familias refugiadas afganas analfabetas pueden leer y escribir, mientras que 90 estudiantes afganos obtuvieron muy buenas calificaciones (es decir las calificaciones de solo un digito) en la Selectividad iraní del año pasado. Actualmente 24 500 estudiantes de nacionalidad afgana estudian en universidades iraníes.

Estados Unidos se proclama defensor de los derechos de refugiados en el mundo, aunque es el destino de la mitad de casi tres millones de casos de tráfico humano en América y Europa.

Las investigaciones oficiales en Estados Unidos revelan que cada año más de 100 mil niñas se comercian en Estados Unidos como esclavas sexuales. Hasta en la capital Washington venden y compran a las adolescentes que en algunos casos son menores de 13 años.

El Centro Nacional de Recursos para la Trata de Personas (NHTRC, por sus siglas en inglés), encargado de la lucha contra el tráfico de personas, ha confirmado estos datos.

En realidad la Administración estadounidense busca crear una atmósfera en contra de ciertos países e Irán se encuentra en el centro de esta política de propaganda de la Casa Blanca.