Irán durante la semana que pasó
Pars Today-El asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán en asuntos internacionales, Ali Akbar Velayati, viajó la semana pasada a Moscú, capital rusa, acompañado de una delegación compuesta por funcionarios del Ministerio de Exteriores.
Tras el error estratégico del presidente estadounidense, Donald Trump y su salida del acuerdo nuclear, la República Islámica de Irán decidió explicar a otros países los puntos de vista y las posiciones de Teherán sobre esta medida que viola las reglas internacionales a través del envío de enviados especiales que transmiten el mensaje de altos funcionarios.
En este sentido, Moscú y Teherán, como dos países vecinos, comparten intereses comunes en los ámbitos regional y mundial. Por lo tanto, la visita del asesor del Líder Supremo de la Revolución Islámica en los asuntos internacionales fue evaluada de importantes por un gran número de expertos. Velayati, en este viaje, transmite el mensaje del Líder Supremo de la Revolución Islámica y del presidente de la República Islámica de Irán para el mandatario ruso, Vladimir Putin. Comenzaremos a estudiar los eventos de Irán con un vistazo a las conversaciones entre los funcionarios de los dos países.
Velyati se reunió el jueves con Putin en su residencia oficial Novo-Ogaryovo en Moscú y le entregó el mensaje oral del Líder supremo y el mensaje escrito del presidente Rohani.
Respecto a la cooperación regional entre Irán y Rusia, Velayati dijo: "A diferencia de algunos rumores que algunos de los enemigos comunes de Irán y Rusia fomentan, el presidente ruso insistió en que los dos países continúen con sus cooperaciones en Siria y en la región para apoyar a los regímenes legales de estas naciones, sobre todo los gobiernos de Siria e Irak que defienden su integridad territorial.
En torno a sus conversaciones con el presidente ruso, Velayati también se refirió a la expansión de las relaciones petroleras entre los dos países y dijo que Putin subrayó el aumento de la inversión en la industria iraní de petróleo y gas hasta 50 mil millones de dólares, lo que podría ser una buena alternativa por las empresas occidentales que abandonaron Irán.
Si bien los estados miembros de la UE adoptan posiciones defensivas y opositoras ante la postura de Trump en torno al pacto nuclear, pero aún repiten las falsas afirmaciones sobre la defensa antimisiles del país persa en sus conversaciones con Irán.
Las declaraciones oficiales de algunos funcionarios en varios países europeos, incluido Francia, están cerca a las posiciones de Estados Unidos y están tratando de mostrar preocupación por el programa misilístico de Irán.
La más reciente postura al respecto es la declaración en la reunión de los jefes de los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN). Los líderes de la OTAN, en su declaración expresaron el miércoles su preocupación por las acciones regionales y el programa misilístico de Irán.
El portavoz de la Cancillería de Irán, Bahram Qasemi, tachó de ‘sin fundamento’ las alegaciones de la OTAN sobre el programa misilístico iraní, las cuales son ‘acusaciones repetitivas’ y agregó: las preocupaciones planteadas por los países miembros de la Alianza Atlántica son completamente infundadas. El programa misilístico de la República Islámica no solo no infringe la resolución 2231 (del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas) sino es totalmente convencional y defensivo.
El vocero del Ministerio de Exteriores de Irán ha aconsejado a los países de la OTAN que a cambio de complacer a las autoridades estadounidenses repitiendo “las acusaciones sin fundamento” contra Irán, expresen su preocupación por el incumplimiento de los compromisos internacionales por parte de EE.UU., incluido “la salida ilegal y unilateral” del acuerdo nuclear, y critiquen a este miembro de la Alianza por “sus políticas unilaterales y peligrosas”.
El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, ha reiterado varias veces que la capacidad defensiva del país persa no es negociable.
El pasado 23 de mayo, el ayatolá Jamenei en declaraciones sobre la salida de EE.UU. del pacto nuclear expresó dos condiciones para permanecer en el acuerdo con los europeos; no entrar en asuntos como el programa misilístico y la presencia regional de Irán.
La política principal de la República Islámica es apoyar la paz y la estabilidad de la región y hacer frente a las medidas desestabilizadoras y divisorias. La naturaleza de las acciones de Washington es crear tensiones y conflictos en la región, y la compañía de cualquier país en la zona, significa allanar el terreno para crear más tensión.
La República Islámica, antes de que algunos países de la OTAN establecieran coaliciones demostrativas e ineficaces para luchar contra el terrorismo, se dedicó a luchar contra los extremistas exportados y, finalmente, desempeñó un papel efectivo en poner fin a los peligrosos grupos armados en la región como Daesh.
El programa misilístico de Irán es acusado de generar inestabilidad en la zona mientras que nadie habla sobre el programa nuclear del ejército israelí en la región ni sobre los misiles saudíes de largo alcance. La experiencia ha demostrado que cuando comienza la presión del Occidente, no tiene fin.
Irán ha recibió mucha presión por su programa nuclear, hasta que aceptó negociar al respecto. Ahora, sale el problema del programa misilístico. Tal vez si Irán dialoga sobre el programa misilístico, las nuevas presiones caerán sobre casos de derechos humanos y otros asuntos. La experiencia del comportamiento estadounidense muestra que su problema no es el programa nuclear ni el programa de misiles de Irán, sino que pretenden debilitar a Irán por dentro.
El ministro de Defensa de Irán dice que la actual coalición de los países arrogantes, reaccionarios e hipócritas, liderada por Estados Unidos se esfuerzan por mostrar crítica la situación en la República Islámica, y a través de desencadenar una guerra psicológica entre la gente para poner en práctica la teoría del distanciamiento entre el sistema y la gente, un complot que también será neutralizado.
El régimen israelí está en la primera línea de los asesinos de niños del mundo y el próximo año, el secretario general de la ONU debe poner el nombre de este régimen al inicio de la lista de su informe a este respecto.
El embajador de Irán en la ONU, Qolamali Joshru, pidió el lunes enjuiciar a Israel y Arabia Saudí por el asesinato deliberado de niños palestinos y yemeníes.
En su intervención en un debate del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) en Nueva York sobre los menores en conflictos armados, el diplomático persa denunció el silencio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ante la matanza deliberada de niños palestinos por el régimen de Israel. Joshru tachó a Israel del “mayor régimen infanticida del mundo”, y pidió a la ONU que lo coloque en la lista negra de los países violadores de los derechos de los niños.
El representante permanente de Irán ante la ONU condenó también la matanza diaria de menores en Yemen como resultado de los ataques aéreos que están llevando a cabo Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) en el marco de su devastadora campaña militar.
La comunidad internacional espera que la ONU, como uno de los organismos responsables de proteger los derechos de las naciones, cumpla con sus responsabilidades. Detener la matanza de los niños en Palestina, Yemen y en otras partes del mundo también forma parte de la responsabilidad global de la ONU. Pues si no cesa este proceso, el mundo verá más asesinatos de niños en el futuro.
Según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) cada 10 minutos muere un niño por la mala situación humanitaria que vive Yemen.
Con el apoyo de los Estados Unidos, en marzo de 2015 el régimen saudí comenzó una agresión militar contra Yemen así como el asedio terrestre, marítimo y aéreo a este país.
La verdad es que la guerra de Arabia Saudí contra Yemen es a favor de los intereses sucios de Estados Unidos, el Reino Unido y el régimen de Israel, como los beneficios por la venta y el comercio de armas a Arabia Saudí.
El año pasado y durante el viaje de Bin Salman a Londres, se firmó un acuerdo de 100 mil millones de dólares entre Arabia Saudí y el Reino Unido. El año pasado, en el viaje del presidente Trump a Riad, se firmó también un acuerdo armamentístico por un valor de 110 mil millones de dólares. En los últimos días, atestiguamos también la firma de un acuerdo sobre la venta de armas durante el viaje del ministro francés de Defensa a Riad.
Sin ningún lugar a dudas, los incesantes crímenes de los sionistas en la Palestina son resultado del apoyo estadounidense y la pasividad de algunos gobiernos regionales y la debilidad de las Naciones Unidas. Los grupos de derechos humanos guardan silencio sobre los crímenes de estos dos regímenes, pero saben que la gente del mundo odia tanto al régimen saudí como el israelí y se encuentran entre los regímenes que matan a los niños.