Jul 21, 2020 11:52 UTC

ParsToday – Estimados oyentes, bienvenidos al espacio “Irán en la semana que pasó”, en el que daremos un repaso a los acontecimientos más relevantes del país en este periodo de tiempo. Quédense con nosotros.

El Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, mantuvo el 12 de julio una videoconferencia con los legisladores iraníes que se congregaron en la sesión plenaria del Parlamento persa.
 
Al pronunciarse sobre el recientemente conformado Parlamento, el Líder de Irán describió a la XI.ª Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles) como “una de las más poderosas y revolucionarias desde la Revolución (1979)”, y señaló que “la presencia de jóvenes llenos de fe y motivación, formados y eficaces, junto a varios directivos revolucionarios que cuentan en su haber con una buena experiencia ejecutiva, así como algunos veteranos con antecedente de ser diputados, ha hecho de esta XI.ª Mayles un Parlamento muy bueno y prometedor”.
 
En otra parte de sus declaraciones, el Líder de Irán comparó los problemas económicos del país con una “enfermedad”, e indicó que “gracias a sus bases sólidas y su poder defensivo, el país es, sin lugar a dudas, capaz de superar ese mal”.
 
Al respecto, el ayatolá Jamenei ofreció algunas directrices recomendando a los diputados que aprecien esta importante oportunidad, ya que su mandato de cuatro años es una buena oportunidad para sentar las bases del movimiento general del país e influenciar muchísimo en el proceso de la solución de los problemas y el progreso del país.
 
De acuerdo con los artículos 63, 71 y 76 de la Constitución de la República Islámica, el periodo de legislatura es de cuatro años; la Asamblea Consultiva Islámica puede legislar sobre todas las cuestiones dentro de los límites establecidos por la Constitución, y tiene derecho a investigar y a inquirir en todos los asuntos del país.
 
Los comentarios del Líder de la Revolución en este sentido recuerdan la necesidad de cooperación y la sinergia entre los pilares del sistema y, al mismo tiempo, enfatizan las exigencias del pueblo a los legisladores.
 
Indudablemente, el Mayles o Parlamento, sin importar su composición y tendencia partidista, cada vez que haya utilizado bien sus potenciales, el resultado ha sido el progreso y el poderío de la nación persa ante las presiones y amenazas.
 
 El 14 de julio fue el quinto aniversario de la firma del acuerdo nuclear iraní, conocido como el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, siglas en inglés).
 
Con este motivo, la Cancillería iraní emitió un comunicado donde, advirtiendo que este pacto enfrenta un serio riesgo en su quinto aniversario, destaca lo siguiente: “A menos que la comunidad internacional garantice una aplicación equilibrada por parte de todos los participantes y de buena fe, (el JCPOA) podría ser otra víctima de la postura unilateral e ilegal de Estados Unidos. Washington y sus aliados deben asumir la responsabilidad de las consecuencias de estas políticas”.
 
El JCPOA, producto de años de intensas negociaciones, fue firmado finalmente el 14 de julio de 2015 entre la República Islámica de Irán y el Grupo 5+1, incluidos Rusia, China, Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania, y con la participación del Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y Seguridad Común.
 
El fracaso del JCPOA como un acuerdo frustrado, ha generado preocupación a nivel internacional.
 
El golpe que estos incumplimientos infligieron al principio de interacción y diálogo, desacreditaría al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) y sus resoluciones.
 
Al retirarse del JCPOA en mayo de 2018, EE.UU. cometió una herejía peligrosa y, como país violador del Derecho Internacional, pidió a otros Estados participantes en este acuerdo que no se adhirieron a sus compromisos en virtud del mismo.
 
Este es un comportamiento peligroso y podría socavar la estabilidad, la paz y la seguridad globales.
 
Con la estrategia de limitar el poder disuasorio de Irán, el presidente norteamericano, Donald Trump, está tratando de hacer creer que es ganador de la confrontación con Irán y aprovechar esto como un logro en su política exterior en las elecciones presidenciales de próximo noviembre.
 
En el JCPOA, la República Islámica no solo no disfrutó de los beneficios económicos de la retirada de sanciones, sino que algunos “opositores al acuerdo” ahora han presentado “acusaciones infundadas” y buscan reactivar los dossiers clausurados, para intentar “destruir los logros” obtenidos a raíz del pacto de 2015.
 
Por eso, la Cancillería iraní se manifiesta, en su comunicado, preocupada por la participación de algunos miembros del JCPOA en las conspiraciones de Estados Unidos contra este convenio y advierte que una renegociación del JCPOA o la reforma del sistema de levantamiento de sanciones sería intolerable bajo cualquier circunstancia, y la respuesta de la República Islámica será contundente.
 
Pese al JCPOA y a la resolución 2231, que lo endosa, EE.UU. se está esforzando por evitar el levantamiento del embargo de armas a Irán, bajo el vano pretexto de que la remoción de estas sanciones supondría una amenaza. Según el documento en mención, el embargo se levantará el próximo 18 de octubre.
 
El esfuerzo de Estados Unidos para extender dicho embargo sigue tres objetivos:
 
El primero es intentar limitar el poder defensivo de Irán enfocándose en socavar la capacidad balística del país y sacar provechos políticos y económicos de las corrientes que promueven la iranofobia en la región.
 
El segundo objetivo es crear desafío en las relaciones convencionales de Irán a nivel internacional en el ámbito de la cooperación militar, con el instrumento de embargo de armas.
 
El tercer objetivo en el tema de embargo de armas a Irán es ejercer la máxima presión para desactivar al JCPOA y obligar a las otras partes a abandonarlo al igual que EE.UU.
 
En una nota publicada el 13 de julio bajo título de “JCPOA, al filo de la navaja”, el embajador de Irán en Rusia, Kazem Yalali, recordó que este acuerdo está cimentado en las tres principales bases “económica”, “técnica” y “política y legal”, y precisó que la retirada de Washington del convenio el 8 de mayo de 2018, y la reimposición de las sanciones contra Irán en dos etapas de 90 y 180 días, así como la imposición de nuevas sanciones por parte de EE.UU., complicaron la aplicación de
 
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán comunicó la disponibilidad de Teherán para firmar acuerdos a largo plazo con otros países amigos.
 
En una rueda de prensa el 13 de julio, Seyed Abás Musavi hizo referencia a los ataques de los enemigos al plan integral de cooperación Irán-China señalando que seguramente tienen origen extranjero, además de que las acciones de los grupos contrarrevolucionarios al respecto no están ocultas a nadie.
 
Al enfatizar que el pueblo iraní se mantiene alerta y no se deja llevar por el enrarecimiento de ambiente por parte de los enemigos, Musavi afirmó que el citado plan integral es increíble e inaceptable para distintas partes, toda vez que, con su puesta en marcha, se quedarán inútiles sus tácticas de propaganda, sus sanciones opresivas y sus presiones económicas.
 
En Twitter, el Departamento de Estado de EE. UU. asemeja recientemente el plan en mención al Tratado de Turkmenchay (acuerdo firmado en 1828, por el que Irán cedió al entonces imperio ruso el control de varias zonas en las Cáucaso Sur), e intentó presentar una imagen vaga de las relaciones entre Irán y China.
 
Este enrarecimiento de ambiente indica que, independientemente de los detalles del documento, el principio de la cooperación estratégica y a largo plazo de Irán, como una potencia energética mundial, con China, como rival político-económico de Estados Unidos, no agrada a los funcionarios estadounidenses.
 
El mencionado documento integral fue discutido durante la visita a Teherán del presidente chino Xi Jinping hace cinco años.
 
En una reunión con Xi Jinping en febrero de 2015, el Líder de la Revolución, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, se refirió a las políticas dominadoras de ciertos países, particularmente Estados Unidos y su cooperación deshonesta con otros países, y subrayó que “esto ha llevado a países soberanos a buscar más cooperación entre sí; el acuerdo entre Irán y China sobre relaciones estratégicas durante 25 años se inscribe en este marco; los acuerdos bilaterales deben estar operativos con el serio seguimiento de las dos partes”.
 
Teniendo en cuenta los potenciales geográficos y los lazos históricos, las relaciones de Irán con China han estado basadas en profundos nexos económicos. Este antecedente de relaciones requiere que los dos grandes países planifiquen relaciones a largo plazo.
 
 
 
P / FE / RH